jueves. 13.06.2024
Puente transfronterizo Heihe-Blagoveshchensk, sobre el río Heilongjiang. Conecta el noreste de China con el extremo oriental de Rusia

La agencia de noticias Xinhua ha informado de la próxima visita de Estado a Rusia del presidente chino, Xi Jinping, en su primer viaje al extranjero tras haber sido reelegido presidente de China. En una extensa nota de prensa la agencia ha querido enmarcar esta visita en el refuerzo de las relaciones entre ambos países en un momento de tensión mundial provocado por la guerra de Ucrania y el tensionamiento entre Estados Unidos, la Unión Europea y China abiertamente enfrentados en la solución de algunos de los problemas globales.

La visita, prevista entre los días 20 y 22 de marzo, deberá establecer un plan de actuación para el desarrollo de la asociación estratégica integral de coordinación China-Rusia para la nueva era. Xi Jinping busca impulsar la cooperación pragmática entre los dos países e inyectará un fuerte ímpetu a sus esfuerzos por mantener la paz y la prosperidad, a fin de construir de manera conjunta una comunidad humana con un futuro compartido.

UN MODELO DE RELACIÓN ENTRE GRANDES PAÍSES

A principios de este mes, un video del oso panda chino Ruyi se hizo viral en internet al mostrar cómo jugaba y se atiborraba de bambú fresco en el zoo de Moscú. Ruyi y su compañera Dingding se mudaron oficialmente a su nuevo hogar en la capital de Rusia durante una gran ceremonia a la que acudieron el presidente Xi y su homólogo ruso, Vladimir Putin, en junio de 2019.

En esa visita, los dos líderes firmaron y emitieron una declaración conjunta elevando los lazos bilaterales a la asociación estratégica integral de coordinación China-Rusia para la nueva era, con lo que se ha inaugurado un nuevo capítulo en las relaciones chino-rusas caracterizado por un nivel más alto y mayor desarrollo.

Ahora Xi está a punto de pisar suelo ruso por novena vez como presidente chino. Durante los últimos diez años, los dos jefes de Estado se han visto unas 40 veces. Sus intercambios frecuentes y de alta calidad han guiado siempre el desarrollo de las relaciones entre China y Rusia.

Los años transcurridos han visto el crecimiento sostenido de los lazos China-Rusia con la ratificación de una serie de documentos importantes, como la declaración conjunta firmada en 2013 sobre la cooperación de beneficio mutuo y la consolidación de su asociación estratégica integral de coordinación.

También cabe mencionar la Declaración Conjunta China-Rusia sobre una Nueva Etapa de la Asociación Estratégica Integral en 2014, una declaración conjunta sobre el fomento de la asociación estratégica integral de coordinación y el impulso de la cooperación ganar-ganar en 2015 y la Declaración Conjunta China-Rusia sobre una Mayor Profundización de la Asociación Estratégica Integral entre ambos países en 2017.

En 2021, los dos presidentes conmemoraron el 20º aniversario del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre China y Rusia, y tomaron la decisión de ampliar el pacto.

Mientras el mundo enfrenta cambios profundos inéditos en un siglo y una pandemia sin precedentes, Xi y Putin han mantenido un contacto estrecho por varias vías, incluida una reunión durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022.

Además de conversaciones tradicionales de fin de año por enlace de video, llamadas telefónicas, mensajes y participaciones por videoconferencia en grandes eventos organizados por sus respectivos países como la ceremonia de inicio de un proyecto de cooperación bilateral en energía nuclear.

Bajo la orientación conjunta de los dos jefes de Estado, la asociación bilateral ha crecido hasta ser cada vez más madura y resiliente.

Como dice un viejo proverbio chino, "la unión verdadera puede con la distancia geográfica". China y Rusia han abierto un camino en el desarrollo de las relaciones entre grandes países basadas en la confianza estratégica y una buena vecindad, constituyendo un buen ejemplo de un nuevo tipo de lazos internacionales.

Xi Jimping

Entretanto, los nexos China-Rusia se basan en la no alineación, la no confrontación y el no apuntar a terceros. Las relaciones no suponen ninguna amenaza contra cualquier otro país del mundo pero tampoco están sujetas a interferencias o provocaciones de terceros.

En este sentido, el director del Centro de Estudios Europeos e Internacionales Integrales de la Escuela Superior de Economía de la Universidad Nacional de Investigación de Rusia, Vasily Kashin, afirmó que Rusia y China han dado un ejemplo de las relaciones entre grandes países.

"Las relaciones entre Rusia y China, que son eficientes, responsables y orientadas al futuro, han desempeñado un rol estabilizador en los asuntos internacionales", declaró.

NUEVO CAPÍTULO DE COOPERACIÓN Y AMISTAD

En junio de 2022, el puente de carretera transfronterizo Heihe-Blagoveshchensk, sobre el río Heilongjiang, se abrió al tráfico. El nuevo canal, un hito en conectividad de infraestructuras, ha conectado el noreste de China con el extremo oriental de Rusia en medio de una cooperación económica y comercial floreciente entre los vecinos.

Desde los menos de 90.000 millones de dólares de 2013 hasta los más de 190.000 millones de dólares el año pasado, el comercio bilateral ha crecido durante la última década, acercándose al objetivo de 200.000 millones de dólares fijado por los dos jefes de Estado.

Las exportaciones de automóviles y piezas de repuesto de China a Rusia han aumentado rápidamente en los últimos años. A finales del año pasado, el número de concesionarios automovilísticos de marcas chinas en Rusia ya llegó a 1.041.

Mientras tanto, productos rusos de calidad como chocolates, miel, harina y bebidas alcohólicas se han convertido en bienes más ampliamente disponibles cada vez para los consumidores chinos.

El Centro de Exportación de Rusia, la institución estatal rusa de apoyo a las exportaciones, ha anunciado un incremento en la cantidad de tiendas virtuales para permitir a los consumidores chinos tener un acceso más sencillo a los productos rusos de calidad.

Mientras la cooperación bilateral a todos los niveles crece con fuerza, los intercambios entre sociedades y culturales China-Rusia también están prosperando, lo cual ha apuntalado el apoyo popular hacia la amistad entre los dos países.

Actualmente, ambos pueblos están celebrando los años 2022-2023 de intercambios deportivos tras el año de intercambios amistosos entre la juventud, el año de intercambios entre los medios de comunicación, el año de cooperación e intercambios locales y el año de la innovación científica y tecnológica.

En los últimos 10 años, Rusia y China han llevado a cabo una cooperación activa bajo la orientación de los dos jefes de Estado, comentó Yuri Tavrovsky, profesor de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, quien además espera que los dirigentes de ambos países abran nuevas áreas para la cooperación bilateral en el futuro.

POR LA EQUIDAD Y LA JUSTICIA

En 2013, Xi escogió Rusia como destino de su primer viaje oficial al exterior tras asumir la presidencia de China.

En su discurso ante el Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, durante esa visita, Xi propuso construir un nuevo tipo de lazos internacionales centrados en la cooperación de beneficio mutuo, subrayando que la humanidad "ha emergido cada vez más como una comunidad de futuro compartido donde todos tenemos dentro a una parte de los demás".

Vladimir Putin

La visión de construir una comunidad humana con un futuro compartido no solo refleja la voz común de todos los pueblos aglutinando un consenso amplio entre la comunidad internacional, sino que también se coloca a la vanguardia de los tiempos marcando un camino hacia delante para la humanidad.

Y las naciones en desarrollo, representadas por los países BRICS, se han convertido en el nuevo motor de la globalización económica en un mundo afligido en estos momentos por los movimientos populistas y el proteccionismo

Desde que se propuso, el concepto ha sido consagrado repetidamente en destacados documentos de las Naciones Unidas, la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y otros mecanismos multilaterales.

"Han pasado diez años y entendemos que la relevancia de esta noción no ha disminuido, más al contrario, se ha vuelto cada vez más importante", expresó el presidente del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, Anatoly Torkunov, quien aplaudió el discurso de Xi sobre el escenario en 2013.

Con el paso del tiempo, el mundo ha acabado ahora en otra encrucijada histórica. ¿Se puede regresar a la mentalidad de la Guerra Fría, provocar división y antagonismo, azuzando la confrontación entre bloques, o bien actuar por el bien común de la humanidad promoviendo la igualdad, el respeto mutuo y una cooperación con ganancias compartidas?

La lucha entre estas dos tendencias pone a prueba la sabiduría de los estadistas de los grandes países así como el raciocinio de la humanidad en su conjunto. Los hechos han demostrado repetidamente que la contención y supresión del otro es impopular; las sanciones e injerencias están condenadas al fracaso.

En un momento crítico en la historia de la humanidad, Xi ha hecho la importante valoración de que "el mundo de ahora está inmerso en cambios profundos nunca vistos en un siglo", al tiempo que Putin realizó también una consideración similar en el Club de Debate Valdai.

Cuanto mayores sean las turbulencias a nivel global, más constante debería ser el desarrollo futuro de las relaciones China-Rusia.

Como países fundadores de la OCS, ambas partes han impulsado la cooperación multilateral y ampliado el enfoque de la organización desde la seguridad hasta la política, la economía y los intercambios culturales y entre sociedades. Los dos han hecho contribuciones conjuntas a un orden mundial mejor, al desarrollo internacional y regional, así como a la seguridad de los miembros de la propia OCS.

Bajo el mecanismo de los BRICS, China y Rusia, junto con otros miembros, han desempeñado un papel activo en impulsar las reformas de la gobernanza económica global y conformado de manera conjunta una voz más fuerte sobre los principales asuntos internacionales y regionales. Esos esfuerzos han permitido a las economías emergentes y naciones en desarrollo tener más voz en la escena mundial.

Y las naciones en desarrollo, representadas por los países BRICS, se han convertido en el nuevo motor de la globalización económica en un mundo afligido en estos momentos por los movimientos populistas y el proteccionismo.

China y Rusia, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, así como integrantes importantes del G20, APEC y otros organismos internacionales y regionales clave, también han trabajado estrechamente en asuntos relacionados con la situación en la península de Corea, Afganistán o la cuestión nuclear de Irán.

Además, los dos países han adoptado un papel destacado a la hora de promover la multipolaridad y una mayor democracia en las relaciones internacionales y salvaguardar el equilibrio estratégico y la estabilidad globales.

Diez años más adelante, China continuará trabajando junto con Rusia para seguir la tendencia de los tiempos, impulsar la unidad y la cooperación mundiales, y contener la división y la confrontación para realizar nuevas y mayores contribuciones a la paz y al desarrollo de la humanidad.

Xi Jinping visita Rusia una vez reelegido presidente de China