¿Porqué Kim Jong-un no tiene que poner sus barbas a remojar?
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Los Estados Unidos hace ya tiempo que definieron qué países configuran el eje del mal. Además de la heredera de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (Rusia) que está al frente de los malos, están Irán, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Corea del Norte, China y algunos otros países menores de África.
No sé qué le habrá pasado por la cabeza al líder norcoreano estos días que acaba de celebrar un congreso en el que la decisión más importante, según comunican diarios relevantes como "El País", es "una renovada pulsión nuclear", o sea que va a seguir fabricando bombas atómicas y misiles de largo alcance como lleva haciendo desde el año 2003.
Los norteamericanos saben que los misiles norcoreanos pueden llegar a las principales ciudades estadounidenses
La diferencia entre unos países y otros del eje del mal resulta evidente a la luz de los hechos. Unos tienen bombas nucleares y otros no. Los primeros parecen ser intocables. Por eso Kim Jong-Un debe pensar que no necesita poner sus barbas a remojar y apuesta por redoblar su apuesta nuclear.
El líder de Corea del Norte, al igual que Rusia, ha tildado el ataque estadounidense e israelí contra Irán de un "acto de gánster", "cobarde" e "ilegal", y denuncia una violación a la soberanía del país persa.
Corea del Norte, al igual que Rusia, Bielorrusia y China, ha condenado con vehemencia el ataque militar de Israel y Estados Unidos contra Irán, calificándolo de una agresión "desvergonzada" e "ilegal". Esto ocurre en un contexto en el que la escalada de bombardeos entre Teherán, Washington y Tel Aviv arrastra a varios países de la región del Golfo Pérsico a la arena de la guerra, con fuego cruzado, ataques a refinerías e instalaciones nucleares destruidas.
El líder norcoreano ha afirmado que consolidar el estatus del país como potencia atómica es una “voluntad firme e inquebrantable”
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano definió la ofensiva estadounidense e israelí en el país persa como "la forma más despreciable de violación de la soberanía" y tildó la agresión de "estilo gánster", argumentando que Washington y Tel Aviv utilizan las armas para satisfacer ambiciones particulares y consolidar su dominio hegemónico en la región, según informó a última hora del domingo el medio de comunicación estatal KCNA.
Probablemente este lenguaje tan claro y tan directo no se lo permitirían los coreanos del norte de no disponer de la bomba atómica.
Los bombardeos israelíes y estadounidenses, que comenzaron el sábado en territorio iraní y que han atacado al menos dos mil objetivos en el país persa, incluidas zonas civiles, instalaciones nucleares y cuarteles militares, y que resultaron en la muerte del ayatolá Ali Jameneí y altos mandos militares, así como de más de mil civiles, forman parte de un comportamiento "hegemónico y canalla" por parte de EEUU, según indicó el gobierno de Kim Jong-un
“Nuestro ejército lanzará terribles ataques de represalia contra cualquier fuerza en el momento en que cometa actos militares hostiles que infrinjan nuestra soberanía nacional y nuestros intereses de seguridad” manifestó el líder norcoreano al concluir el noveno congreso del Partido de los Trabajadores, que así se llama el partido de los comunistas norcoreanos.
Los norteamericanos saben que los misiles norcoreanos pueden llegar a las principales ciudades estadounidenses. La película "Una casa llena de dinamita" de octubre de 2025 ya explora las reacciones de los dirigentes americanos ante un misil lanzado desde el Pacífico y que en un plazo de 18 minutos explotará en una de las principales ciudades norteamericanas. Película muy recomendable en estos días que vivimos.
Pionyang ha clausurado el 9º Congreso del Partido de los Trabajadores con un mensaje claro: Corea del Norte reforzará y ampliará sus fuerzas nucleares en los próximos cinco años. El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha afirmado que consolidar el estatus del país como potencia atómica es una “voluntad firme e inquebrantable”, según el informe difundido por la agencia estatal KCNA.
El cónclave, celebrado durante seis días y culminado con un desfile militar, define la hoja de ruta política, económica y militar del próximo quinquenio. En el plano internacional, Kim ha dejado abierta la puerta a una mejora de relaciones con Washington, siempre que Estados Unidos abandone sus exigencias de desnuclearización y reconozca a Pionyang como Estado poseedor de armas nucleares.
En contraste, el régimen mantiene su tono duro hacia Seúl, al que ha vuelto a calificar de “entidad hostil”, descartando cualquier diálogo bajo las actuales circunstancias.
En materia económica, el líder destacó lo que denominó una “gran transformación” en el último lustro y defendió su plan de desarrollo regional, que prevé la construcción anual de instalaciones industriales en 20 zonas durante una década para modernizar la producción local.
“Seguiremos preparándonos plenamente para la confrontación con Estados Unidos y mantendremos firmemente la postura más dura como eje central de nuestra política hacia Washington”, señaló Kim en el Congreso, ante la mirada de casi 5.000 delegados uniformes e inexpresivos en las fotografías. “No obstante, si Estados Unidos respeta la posición actual de nuestro Estado [una referencia a su estatus como potencia nuclear] y retira su política hostil hacia nosotros, no hay razón para que no podamos mantener buenas relaciones”.
También dijo, con su habitual retórica belicista, que tiene intención de incrementar la capacidad nuclear de Corea del Norte, con más armas y la mejora de los medios operativos; subrayó que el estatus atómico del país es “irreversible y permanente” y expuso planes para introducir “nuevos arsenales secretos” y desarrollar misiles balísticos intercontinentales aún más potentes.
Su agenda de escalada nuclear, que no fue revelada por los medios hasta el jueves, sirvió de colofón a un Congreso que arrancó con Kim anunciando que los “peores” tiempos, aquellos en los que llegó a reconocer el “fracaso” de su plan económico, han quedado atrás, para dar paso a una “nueva era”.