miércoles. 28.02.2024

@jgonzalezok | Cuarenta y ocho horas después de conocerse el resultado del referéndum constitucional, en el que se rechazó de manera rotunda la propuesta hecha por la Convención Constituyente, el presidente Gabriel Boric presentó un nuevo elenco ministerial, en el que entra la centroizquierda tradicional, marcando un giro hacia el centro y la moderación. La misma noche del referéndum Boric había dicho que los nuevos desafíos requerirían cambios en los equipos de gobierno. Dos mujeres asumieron los principales puestos del nuevo gabinete: la ministra del Interior, Carolina Tohá (Partido por la Democracia, PPD), y Ana Lya Uriarte (Partido Socialista, PS), que ocupará la Secretaría General de la Presidencia, con categoría ministerial. Sustituyen, respectivamente, a Izkia Siches y Giorgio Jackson, hasta ahora los más estrechos colaboradores de Boric, del que eran amigos desde su época de activista estudiantil.

Carolina Tohá tiene una muy amplia experiencia en los gobiernos de la Concentración, en concreto en los gobiernos de los socialistas Ricardo Lagos y Michelle Bachelet. Y pasa a ocupar el mismo puesto que su padre, José Tohá, en el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende. La nueva titular de la Secretaría General de Gobierno, Ana Lya Uriarte, tendrá a su cargo las importantes relaciones con el Congreso para el futuro proceso constituyente. Las dos, junto al ministro de Hacienda, Mario Marcel -que sigue en el gabinete- serán las figuras centrales en esta nueva etapa de gobierno de Boric. 

En total fueron seis los cambios ministeriales. Además de los citados, la remodelación afectó a los ministerios de Salud, de Ciencia, de Energía y de Desarrollo Social. A este último puesto llega Giorgio Jackson, que ocupaba la Secretaría General de Gobierno, con lo que no sale del gabinete, pero pierde relevancia.

El presidente chileno encabezó una reunión en el Palacio de la Moneda con dirigentes de todos los partidos políticos con representación parlamentaria, al final de la cual se anunció la decisión de comenzar las conversaciones para un nuevo proceso constituyente

La remodelación ministerial se encontró a último momento con un obstáculo que retrasó más de una hora la presentación de los nuevos ministros. Boric había decidido el nombramiento de Nicolás Cataldo, un profesor de Historia del Partido Comunista, como subsecretario del Interior. Pero una serie de mensajes en su cuenta de Twitter, de hace unos años, provocaron un gran escándalo.

Cataldo, que llegó a cambiar su biografía en la citada red social, incluyendo lo que sería su nuevo puesto -hasta el momento ocupaba la subsecretaría de Educación-, había sido muy duro con la fuerza de Carabineros y con la Policía de Investigación (PDI). “Carabineros torturadores, como en los peores tiempos de la dictadura”, escribió en 2011. Tanto los Carabineros como la PDI estarían bajo las órdenes de Cataldo, en caso de haber asumido en el cargo previsto. También escribió sobre “Pacos infiltrados”, usando un término despectivo que se usa e Chile para referirse a los carabineros. Asimismo, causó ruido que el dirigente comunista había usado en el pasado el término Wallmapu, que es el vocablo que usan los mapuches independentistas para designar el amplio territorio que reclaman como propio, que abarca parte de Chile y de Argentina. 

Este nombramiento movilizó a la derecha, que amenazó con congelar las relaciones con el gobierno y obstaculizar las negociaciones sobre el futuro proceso constituyente: “Si es que esta persona llega a la Subsecretaría, evidentemente que se congelan todos los diálogos con el gobierno”, dijo el diputado opositor Jorge Alessandri, de la ultraderechista UDI. Boric decidió dar marcha atrás, para disgusto de algunos integrantes de la coalición de gobierno.

Tras tomar la jura de los nuevos miembros del gobierno, el presidente Boric reconoció que se agotó el tiempo “de cuando éramos novedad”. Confesó que fue doloroso llegar a esta instancia y, refiriéndose al resultado negativo del referéndum constitucional, señaló: “Los procesos de transformación social son siempre de largo aliento. La historia, la misma historia de Chile, el lugar donde estamos hoy día, nos ha enseñado que los grandes cambios, los que perduran, son aquellos que no se hacen de la noche a la mañana”. 

Las consecuencias políticas del fracaso en el referéndum, al que el gobierno de Boric había puesto todas sus fichas, llevó a acelerar los tiempos para enfrentar una nueva etapa, marcada por el convencimiento general de que se rechazó un proyecto de Constitución, pero que la ciudadanía no quiere volver al punto de partida. Se demanda otra Constitución, avanzada socialmente y ecológica, pero sin algunos excesos como la plurinacionalidad.

El presidente chileno encabezó una reunión en el Palacio de la Moneda con dirigentes de todos los partidos políticos con representación parlamentaria, al final de la cual se anunció la decisión de comenzar este miércoles, las conversaciones para un nuevo proceso constituyente. Álvaro Elizalde (Partido Socialista), presidente del Senado, destacó la buena disposición de todos los sectores políticos, del gobierno y de la oposición, y declaró: “Hemos resuelto ponerle fecha a la convocatoria al diálogo incluyente con todos los actores para que en el Congreso Nacional se establezca un itinerario y un camino, para avanzar hacia el anhelo de una constitución nacida en democracia”. Habló también de un proceso de escucha y de diálogo “que permita incorporar miradas de las organizaciones de la sociedad civil y de las organizaciones sociales”. Y aseguró que se pretende definir una ruta con plazos nítidos, con procedimientos claros “y, lo más importante, con la voluntad de que sea la ciudadanía de Chile la protagonista de la elaboración del nuevo texto constitucional”.

Algunos sectores ya muestran su descontento con los cambios de gobierno y con las negociaciones para retomar el proceso constituyente. Mientras en La Moneda se anunciaban los nuevos ministros, unos 3.000 estudiantes trataban de avanzar por la tradicional Alameda, que transcurre por detrás del palacio presidencial, produciéndose incidentes y detenidos. 

Giro al centro en la remodelación ministerial de Chile