miércoles. 21.02.2024
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Ricardo Lagos. (Imagen: Radio Pauta)

Javier M. González | @jgonzalezok |
Gabriela Máximo | @gab2301 | 

El 25 de abril de 1988, Chile vivía aún bajo la brutal dictadura de Augusto Pinochet y estaba en vísperas del referéndum que planteaba darle 8 años más en el cargo al general -con lo que llegaría a los 25 años en el poder. Había una discreta apertura política y la oposición comenzaba a tener acceso a algunos espacios en los medios. Ese día, en el programa “De Cara al País”, por Canal 13, hubo una intervención de solo un minuto y 49 segundos que quedó para la historia. La protagonizó el dirigente socialista Ricardo Lagos, que hizo una apelación directa al general Pinochet, señalándole con su dedo índice.

“La cámara está enfocando, espero”, dijo Lagos mientras mostraba un recorte del diario El Mercurio de 1980 en el cual Pinochet garantizaba que no sería candidato en 1989. En aquél entonces, el régimen planteaba que en 1989 designaría un candidato -no necesariamente Pinochet- y que se consultaría a los ciudadanos en plebiscito para aprobar la propuesta de prorrogar el régimen militar. “Ahora (Pinochet) le promete al país otros ocho años con tortura, con asesinato, con violaciones a los derechos humanos. Me parece inadmisible que un chileno tenga tanta ambición de poder para pretender estar 25 años en el poder”, dijo un Lagos indignado ante las cámaras de televisión.

El dirigente socialista continuó, mirando fijamente a la cámara, un gesto que lo hizo entrar por la puerta grande de la historia política del país: “Creo indispensable que en este momento el país tenga claro que habremos impedido que el general Pinochet esté 25 años en el poder”.

El gesto de Lagos sorprendió al país, que todavía vivía atemorizado por la represión de la dictadura pinochetista y no esperaba semejante osadía. Y enfureció al dictador, que reaccionó con una amenaza: “Digo a los malos chilenos que nos insultan en televisión, porque saben que nos encontramos en democracia y que no les haremos daño, tengan cuidado, porque la paciencia tiene un límite y ese límite ya se acaba”.

Pero este combate lo ganó Lagos. La dictadura perdió el plebiscito y el país volvió a la democracia dos años después. “Nadie duda que en ese minuto en la televisión se acabó la dictadura”, escribiría años más tarde el periodista Rafael Gumucio, en un perfil del que años más tarde sería el primer presidente socialista desde la caída de Salvador Allende (1973).

Ricardo Lagos anuncia su retirada

Al borde de los 86 años, Ricardo Lagos anunció este martes (29) su retirada de la vida pública. El socialista fue uno de los políticos más influyentes de su generación y tuvo una influencia fundamental en la redemocratización del país a partir de 1990. Poco antes del golpe militar de 1973, el presidente Allende lo designó embajador en la Unión Soviética, pero el Senado fue cerrado por los militares antes de aprobar su nombramiento. Con el golpe, Lagos se exilió en Argentina y regresó a Chile cinco años más tarde. Fue un tenaz opositor a la dictadura y después, en democracia, uno de los artífices de la Concertación de Partidos por la Democracia, la exitosa coalición de centroizquierda que gobernó Chile entre 1990 y 2010, con dos presidentes demócrata cristianos (Patricio Aylwin y Eduardo Frei) y otros dos socialistas, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet. Esta última tuvo un segundo mandato, pero con otra coalición, en la que estaba el Partido Comunista.

En las primeras elecciones de la democracia no logró ser elegido senador. Perdió frente a su gran rival intelectual, Jaime Guzmán, el civil más influyente que había tenido la dictadura. El controvertido sistema electoral, conocido como binominal, establecía que la lista triunfadora duplicase a la siguiente para elegir a sus dos candidatos. La realidad es que el primero en esa lista, Andrés Zaldívar, fue elegido, pero no el segundo, Lagos, a pesar de que había sacado más votos que Guzmán. Pero el presidente Aylwin lo rescató y lo hizo ministro de Educación, asumiendo en el siguiente gobierno de Frei la cartera de Obras Públicas.

La principal contribución de los seis años que Lagos ejerció la presidencia (2000-2006) fue la reforma constitucional en 2005

La principal contribución de los seis años que Lagos ejerció la presidencia (2000-2006) fue la reforma constitucional en 2005, que eliminó lo que se conocía como “enclaves autoritarios” de la Constitución de 1980. Fueron 58 modificaciones, que incluyeron la reducción del mandato presidencial de 6 a 4 años, la eliminación de los senadores vitalicios y el fin del mandato que otorgaba a las Fuerzas Armadas el papel de “garantes de la institucionalidad”. También se estableció que solo el presidente de la República podía convocar al Consejo de Seguridad Nacional. Estos cambios, aun siendo muy significativos, mantenían la esencia conservadora que le dio la dictadura, por lo que se mantuvo en el tiempo la aspiración de una nueva Constitución.

La experiencia de la Concertación se agotó y Chile giró a la derecha con Sebastián Piñera. Pero en la sociedad había germinado el descontento, la noción de que, a pesar de  los avances económicos y sociales después de la dictadura, Chile seguía siendo un país profundamente desigual. El estallido social de 2019 quiso desconocer los logros de la Concertación y las críticas fueron especialmente afiladas contra el gobierno de Lagos.

El periodista Ascanio Cavallo, autor con Rocío Montes de La Historia Oculta de la Década Socialista, dijo al portal chileno Ex Ante que las fuerzas políticas que llevaron a Gabriel Boric a la presidencia en 2021 consideraban que “gobiernos como el de Lagos, que no producen transformaciones económicas radicales, que no están contra el sistema en forma frontal, que creen en el crecimiento, que creen en el desarrollo, no son suficientemente de izquierda o no representan el pensamiento de izquierda tradicional”. También aseguró que esta nueva izquierda piensa que el gobierno de Lagos “fue un gobierno de derecha disfrazado de izquierda”.

Para el periodista Rafael Gumucio Lagos fue “lo más parecido a De Gaulle o Churchill” que ha tenido Chile

Pero, a la hora del retiro, los elogios al ex presidente socialista han sido unánimes, empezando por el propio Boric: “Aprender de su experiencia ha sido tremendamente beneficioso”, dijo el presidente, que ya había dado varias muestras de cercanía y reconocimiento hacia el ex mandatario.

Junto a los previsibles elogios de sus compañeros políticos en la izquierda, también en la derecha hubo cumplidos calurosos. “Gracias, presidente Lagos, por su ejemplo de vida dedicada al servicio de Chile”, dijo el dirigente de la derecha Joaquín Lavín, que fue su adversario en las elecciones de 1999. “Reconozco al presidente Lagos como un hombre de Estado, quien hasta hoy ha estado dispuesto a ayudar y contribuir al país”, afirmó Evelyn Matthei, precandidata presidencial en las próximas elecciones e hija del general Matthei, uno de los comandantes de la dictadura.

Al anunciar este martes (29) su alejamiento de la esfera pública, Lagos hizo una velada referencia a unas condiciones físicas algo mermadas. Pero aseguró que no iba a guardar silencio si le parece que puede hacer un aporte. En el perfil que escribió del socialista, Rafael Gumucio afirma que Lagos fue “lo más parecido a De Gaulle o Churchill” que ha tenido Chile.

Imagen de portada: Radio Pauta

 

El expresidente chileno Ricardo Lagos anuncia su retiro de la vida pública