martes. 21.05.2024

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El parón que nuestra política sufre cada vez que entra en periodos electorales afecta al avance del país y cada vez que se anuncian nuevas elecciones parece que de repente hay necesidad de dejar todas las actividades políticas para enfocarse solamente en la campaña electoral de aquella comunidad autónoma que llama a votar a sus electores.

Este jueves se ha votado en gran parte de Reino Unido las composiciones de sus ayuntamientos y como es costumbre el sentimiento generalizado durante el día de votaciones dista mucho de lo que significan las elecciones en España.

Las votaciones han sido un jueves y no se ven en ningún lado la avalancha de información, debates o mítines que tenemos en España cada vez que llegan unas elecciones.

Es un día más y los programas con el seguimiento de los resultados no se dan de la misma manera que en España, donde en apenas 2 horas se llega a tener el resultado electoral…

El Ministerio de Educación se esta tomando su tiempo para solucionar el problema creado a varios centenares de familias

En Reino Unido hasta el sábado no se conocerán con certeza los resultados de la totalidad de ciudades y regiones y este año no se han pagado a funcionarios para que se quedaran contando los votos en los ayuntamientos en la noche del jueves, debido a la gran crisis financiera que muchos ayuntamientos están pasando.

El resultado que se viene presentando estas horas no es una sorpresa y muestran la debacle del partido conservador británico y veremos si se traduce en un intento de desbancar a Rishi Sunak como primer ministro o si siquiera se plantean adelantar las elecciones generales tras la pérdida de apoyo ciudadano… probablemente no hagan ni una cosa ni la otra e intenten alargar su tiempo en el Gobierno hasta que la ley se lo permita.

Envidio la tranquilidad con la que se toman las elecciones, pero por encima de todo envidio que todo siga funcionando igual sin tener que dejar de lado votar unos Presupuestos Generales del Estado o aprobar leyes que llevan meses trabajándose y que retrasarán el efecto positivo en la sociedad hasta que no se resuelvan las contiendas electorales pendientes.

Quizás se debe a la naturalización de los procesos democráticos en un país con una democracia de larguísimo recorrido y donde se normalizan las elecciones sin servir de excusa para parar el ciclo político.

A riesgo de repetirme, España tiene instituciones a las que ni cuida ni parece que quiere darle la importancia que tienen.

Si en España se sufre esta hibernación, en el exterior sentimos aun con más intensidad el parón. 

Cuando parecía que se podrían recuperar los presupuestos y el tiempo perdido en los últimos años (o quizás lustros), esos incrementos en las ayudas y asistencia al exterior no llegan y nos vemos con unos presupuestos prorrogados que significan que en 2024 los emigrantes seguimos invisibilizados. 

El trato al exterior también lo hemos visto en las últimas semanas con el cierre de 7 aulas ALCE en Londres o la falta de recursos para la educación en muchos otros países

Se retrasan los presupuestos y de repente van cayendo muchos de los servicios, tras años de inacción, ineficiencias o retrasos continuos y no pasa absolutamente nada, ya que nadie va a preguntar en el Congreso sobre los desmanes con el exterior.

En mayo de este 2024 el Consejo General de la Ciudadanía española en el exterior debería haber organizado las reuniones de las cuatro comisiones delegadas en Madrid, así como de la Comisión Permanente de esta institución y la Comisión de Asuntos jurídicos.

Una institución que, a pesar del trabajo que hacemos desde dentro y el esfuerzo de muchas voluntarias y voluntarios, sigue en el olvido y se juega con las reuniones presenciales que deberíamos tener todos los años… imagínense que de repente se dijera a cualquier otra institución patria que sus reuniones han de retrasarse y quizás no haya posibilidad de agendar parte de las reuniones. Esa es nuestra realidad.

El trato al exterior también lo hemos visto en las últimas semanas con el cierre de 7 aulas ALCE en Londres o la falta de recursos para la educación en muchos otros países.

El Ministerio de Educación se esta tomando su tiempo para solucionar el problema creado a varios centenares de familias y aún están a tiempo de ofrecer una solución que no suponga que muchos niños y niñas tengan que dejar sus plazas en estas aulas de lengua y cultura española.

La congelación de los presupuestos ha supuesto que cuando parecía que la discriminación con otras ciudades en Reino Unido iba a ser corregida con algunas aulas en otras ciudades nos enfrentamos a la cruda realidad de que no habrá ningún crecimiento de aulas de este programa.

Los consulados generales pasan por una situación parecida en cuanto a falta de recursos e incluso el cuerpo diplomático además de los usuarios ya levantaron la voz para solicitar que se tengan en cuenta los problemas que hay para ofrecer servicios consulares a los casi tres millones de ciudadanos y ciudadanas españolas que vivimos en el exterior.

No hay garantías de que una vez acaben los procesos electorales los partidos en el Congreso vayan a ponerse de acuerdo, y mucho menos, en cuanto a medidas a llevar a cabo para solucionar los problemas de la emigración, que ha servido de válvula de escape en las diferentes crisis vividas en las últimas décadas. Las ayudas y programas en el exterior nunca van a acercarse a las remesas que históricamente ha recibido España de su diáspora.

Nadie nos representa y ningún partido político cuenta con emigrantes que levanten la voz y representen a la tercera provincia en número de población… y ya va siendo hora.

Las elecciones frenan los avances y cambios necesarios… y no deberían