Miércoles 19.06.2019
DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA NACIóN

Rajoy saca pecho y apela a su “deber” como presidente del Gobierno

"Nada de brotes verdes ni nubes pasajeras ni anticipos primaverales. La realidad social y económica de nuestro país es terriblemente dura y sobre es base tenemos que cimentar nuestras actuaciones", ha proclamado al arrancar su discurso en el Congreso. Rajoy reconoce que ha incumplido compromisos electorales pero se justifica en que ha tenido que cumplir su "deber" como presidente del Gobierno.

La realidad social y económica de nuestro país es terriblemente dura

En su primer debate sobre el estado de la nación como presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, defendió su gestión frente a la crisis económica y justificó el incumplimiento de algunas de sus promesas electorales en la necesidad de cumplir con su "deber" como jefe del Ejecutivo.

Rajoy arrancaba su discurso recordando los casi 6 millones de parados en España y afirmando que la creación de empleo seguirá siendo la prioridad de esta legislatura, el objetivo esencial para "darle la vuelta" al "drama" del desempleo. Ante ello, “ni un minuto de relajación o sosiego”, enfatizó.

Aunque Rajoy también lanzó mensajes de optimismo con respecto a cómo estaba el país en 2011 (año en el que asumió el poder) y 2013, resaltó que la situación sigue siendo mala: "Nada de brotes verdes ni nubes pasajeras ni anticipos primaverales. La realidad social y económica de nuestro país es terriblemente dura y sobre es base tenemos que cimentar nuestras actuaciones", dijo.

El presidente del Gobierno sacó pechó con sus políticas puestas en marcha a lo largo del último año asegurando que las mismas han evitado el "naufragio que amenazaba nuestro país" y esto ha hecho que "nadie piense hoy que España no podrá salir adelante". "Hemos cumplido una doble tarea: evitar el naufragio que amenazaba nuestro país y, sin perder un minuto, iniciar todas las reformas que exigía nuestro sistema productivo", subrayó.

Según remarcó, esta tarea "no ha sido fácil ni agradable" y ha reconocido que "no lo ha entendido todo el mundo". "Sólo diré una cosa: entre los que nos contemplan desde fuera, nadie apostaba por España hace un año, nadie. Pues bien, nadie piensa hoy que España no podrá salir adelante", añadió, provocando los aplausos de los diputados del Grupo Popular.

Para Rajoy, esta es "la diferencia que va del 2011 al 2013", ya que ha defendido que en este último año las medidas adoptadas por su Ejecutivo han "dejado atrás la inminencia constante del desastre" y el país comienza ahora "a ver despejada la senda del futuro".

A pesar de todo, el presidente del Gobierno consideró que, aunque se ha "logrado mucho", también es "muchísimo lo que queda por hacer" antes de sentirse "satisfecho". "Hemos superado una etapa trascendental, la más difícil. Me alegra poder decirlo porque era muy importante que los españoles pudieran comprobar que los sacrificios no se hacen en vano", apuntó.

Rajoy saca pecho y apela a su “deber” como presidente del Gobierno
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