INSTITUCIÓN CON UNA OSCURA HISTORIA FRANQUISTA

El Consejo General de Colegios de médicos de España no cumple con la Ley de memoria histórica

El gobierno legítimo de la II República, con el comienzo de la guerra civil española, pública deroga y disuelve la estructura colegial y las Juntas Directivas de los colegios provinciales, creando en la zona republicana las Agrupaciones profesionales médicas (Gaceta de Madrid, 1/8/1936). Firmado por Manuel Azaña y el Ministro de Trabajo sanidad y previsión, Juan Lluhi Vallescá: “queda disuelto el Consejo mmedicosgeneral de colegios de médicos…”

Desde el gobierno ilegal de Burgos, se publica en el BOE de 31 de julio de 1937, la configuración de la nueva estructura colegial, a través de una orden ministerial, nombrando como Presidente de dicho Consejo General de los Colegios de médicos al Dr Enrique Suñer Ordoñez.

“Llegado el momento de reorganizar el Consejo General de Colegios oficiales de médicos, y por hallarse parte de sus componentes en zona aun no liberada es siendo indispensable que no se establezca otra organización corporativa que los sustituya…”

Posteriormente, por orden ministerial BOE de 26 de enero de 1938, desde Valladolid se desarrolla la orden del año anterior.

Ya finalizada la GCE, se dispone que la Agrupación profesional de médicos de sociedades, institución republicana, pase a formar parte del Colegio oficial de médicos, haciendo referencia a la orden de 18 de enero de 1938 -BOE de 21 de octubre de 1939- firmado por el Ministro de Gobernación, Ramón Serrano Suñer.

Que el Dr Gómez Ulla, tenga esa placa en su honor colocada por el Consejo de Colegios de Médicos, va contra la Ley de la Memoria Histórica, en concreto contra su artículo 15 en donde dice que no se puede honrar a personajes que participaron en la represión franquista

Finalmente, una orden ministerial de 30 de octubre de 1940, fija las normas para el funcionamiento del Consejo General de Colegios de médicos para “añadir a la orden de 26 de enero de 1938 sobre la reorganización profesional de la clase medica.

Podemos concluir, que la creación de la máxima institución corporativa medica española, nace desde la ilegalidad franquista, dando por legal el alzamiento franquista del 18 de julio de 1939 y todas las normas emanadas a partir de entonces en su BOE.

Esto no nos debe de extrañar, pues pasó con muchas instituciones que se dividieron en dos, durante la guerra, como la Cruz Roja, la republicana y la franquista, o el mismo Tribunal Supremo, y el propio Cuerpo Diplomático.

PLACA EN HONOR AL PRESIDENTE DEL CONSEJO -DR. GOMEZ ULLA- EN MADRID

Lo que ya es más llamativo, es que hoy en día, a uno de los Presidentes del Consejo General de Colegios de Médicos (1941-45) el Dr. Mariano Gómez Ulla, médico militar, cirujano, que llegó a tener categoría de General franquista e innumerables medallas y honores, el propio Consejo General de Colegios de Médicos le pusiera una placa en la fachada de su vivienda en Madrid, calle de la Castellana.

Teniendo en cuenta que durante el periodo que estuvo de Presidente, en el Colegios de médicos, se depuraron a cientos de colegas médicos, siendo muchos de ellos sancionados sin poder ejercer la profesión, como pasó con mi abuelo el eminente cardiólogo, Dr Luis Calandre Ibañez, y se les aplicó para ello la Orden ministerial del Ministerio de Gobernación, de 6 de octubre de 1939 (BOE 7/octubre/39) firmada por Ramón Serrano Suñer, que iba contra los médicos republicanos, comunistas, anarquistas y judíos.

Teniendo en cuenta que durante esos años (1941-45) fue el máximo responsable de la Sanidad Militar (nombrado por Franco en BOE de 13 de agosto de 1941) siendo los oficiales de ese cuerpo de sanidad militar los que firmaban las actas de defunción de los miles de asesinatos, tras consejos de guerra sumarísimos que tuvieron lugar en toda España.

Que el Dr Gómez Ulla tenga esa placa en su honor colocada por el Consejo de Colegios de Médicos, va contra la Ley de la Memoria Histórica, en concreto contra su artículo 15 en donde dice que no se puede honrar a personajes que participaron en la represión franquista.

Además el Dr. Gómez Ulla, tiene un gran hospital con su nombre en Madrid (Carabanchel), y calles en muchas ciudades: Madrid, Alicante, Salamanca, Cádiz, Chipiona, Las Palmas, Arrecife, etc.