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domingo 22/5/22

Zapatero asegura que el G-20 abre una nueva etapa en la economía mundial

Los líderes reunidos en Pittsburgh deciden vincular la retribución fija de los banqueros con las variables (los bonus), aunque no establecen límites cuantitativos a sus salarios.
> Se mantienen las medidas de estímulo
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 26.9.2009

El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró este viernes convencido de que España se mantendrá en el G-20, convertido en el principal foro económico mundial, y confió en las posibilidades de aumentar su representación en el Fondo Monetario Internacional (FMI)

Tras su participación en la cumbre del G-20 de Pittsburgh (EEUU), Zapatero destacó el consenso de las potencias económicas y de los principales países emergentes para seguir avanzando en la regulación de los mercados financieros y sentar las bases de un crecimiento económico sostenible.

"Esta cumbre abre una nueva etapa en la economía mundial", manifestó.

Tras estimar que la "batalla" dada para estar presente en el G-20 ha sido de un importancia estratégica, garantizó que España volverá a participar en las siguientes cumbres, como ha estado en las citas de Washington, Londres y Pittsburgh.

"Hemos estados en las tres grandes cumbres y seguiremos estando", recalcó Zapatero, quien recordó que no existe un reglamento establecido para formar parte del grupo y que es la presidencia de turno la encargada de invitar a los participantes en las cumbres.

Zapatero mostró también su confianza en que España aumentará su peso en el FMI.

A pesar de que en las conclusiones finales se habla de transferir cuota a los mercados emergentes y a los países en desarrollo, el jefe del Ejecutivo español estimó que de ellas se desprende también que España "tiene que mejorar" su peso porque está "infrarrepresentada".

Zapatero reconoció que queda trabajo por delante, pero confió en que el resultado final otorgue al país una mayor cuota y garantizó que el Ministerio de Economía hará un buen trabajo en las negociaciones que se avecinan.

Destacó también el consenso de los líderes del G-20 en torno a la necesidad de mantener las medidas extraordinarias de estímulo fiscal y monetario puestas en marcha por los gobiernos hasta que el crecimiento no esté consolidado y la recuperación bien asentada, objetivo que confió alcanzar en 2010.

En la reunión se debatió sobre el problema del aumento del déficit, pero el presidente del Gobierno español aseguró que "las consecuencias serían mucho más graves para la economía, para el empleo y para los ciudadanos si se retiraran de manera precipitada los estímulos fiscales".

Según explicó, tras lograr evitar que se repitiera una depresión como la de los años treinta del pasado siglo, el eje de la coordinación de las economías del G-20 será ahora el empleo.

Apostó en este contexto por diseñar salidas para la crisis que favorezcan un crecimiento sostenible vinculado a las energías renovables, al uso racional de los recursos naturales y a la sostenibilidad de las cuentas públicas.

Junto a estas medidas, elogió el compromiso alcanzado para regular los bonos de los altos ejecutivos de las entidades financieras.

Aunque no se fijan límites cuantitativos, aseguró que se actuará de forma "exigente" y "transparente".

LOS BANQUEROS RESPONDERAN DE LOS MALOS RESULTADOS

Por su parte, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha explicado que el comunicado final de la cumbre entra en "detalles" y aporta unas "indicaciones y normas muy precisas" sobre las que se va a continuar trabajando.

Salgado compareció ante los medios de comunicación para valorar el desarrollo de la tercera cumbre que los países del G-2O celebran en menos de un año y recordó que España ha trabajado en el seno de la UE y después en el Foro de Estabilidad Financiera del G-20 para que se regularan las primas de los banqueros, que contribuyeron al estallido de la crisis financiera al favorecer la asunción de riesgos para obtener beneficios a corto plazo.

La ministra avanzó que el compromiso que adoptarán los líderes en esta materia tiene que ver con vincular la retribución variable y la fija, para que se tengan en cuenta "no sólo los resultados buenos, sino también los malos" y en el medio plazo y no sólo en el corto.

Se trata, abundó, de que el esquema de retribución sea una consideración a la hora de examinar la supervisión ya que este esquema puede implicar un riesgo. Salgado recordó que el Banco de España ya analiza los sistemas de remuneración en las instituciones financieras y subrayó que nuestro país ha tenido un papel importante en el G-20 a la hora de definir normas, estándares y esquemas de supervisión. "No en vano nuestro sistema de supervisión ha permitido que las instituciones financieras españolas hayan podido superar esta crisis mucho mejor que las de otros países", añadió.

Salgado también se mostró satisfecha por que en esta cita se ha hablado "mucho de empleo, de empleo digno, decente, en cantidad y calidad suficiente en todos los países".

De hecho, el último borrador de conclusiones propone la celebración de una reunión de ministros de Trabajo del G-20 en 2010 donde se discuta el pacto global en el que trabaja la Organización Internacional del Trabajo.

Salgado subrayó la coincidencia entre los líderes del G-20 sobre que no es el momento de retirar los estímulos fiscales y monetarios acordados de forma coordinada para reactivar la economía sobre la necesidad de abordar un cambio de modelo económico, que avance hacia un crecimiento más equilibrado y sostenible y que se preocupe del empleo, aunque reconoció que en las sesiones de trabajo se ha hablado "brevemente" de la lucha contra el cambio climático.

Por último, manifestó su convicción de que España, que está teniendo una participación "muy activa" en todos los grupos de trabajo del G-20, seguirá estando en las reuniones de este foro, del que no es miembro oficial.

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