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martes. 05.07.2022
SEGÚN ADMINISTRACIÓN CONCURSAL QUE LA GESTIONA

Los administradores dicen que, sin fugas de fondos, Marsans no hubiese quebrado

El representante de la administración Rafael Martín ha explicado que la retirada de la licencia para vender billetes aéreos por parte de la Agencia Internacional de Transporte Aéreo en 2010 y la exigencia de un aval de 20 millones para recuperarla fue, por tanto, una consecuencia de la falta de tesorería que presentaba el grupo.

La administración concursal de Viajes Marsans ha afirmado que la salida de casi 300 millones de euros de la compañía turística hacia empresas vinculadas en forma de préstamos provocó la quiebra de la compañía en junio de 2010 y el 88% de este dinero fue a la matriz del grupo, Teinver.

"Si todo ese dinero no hubiera salido, probablemente Marsans no estaría en concurso de acreedores"

El economista y administrador de Viajes Marsans Rafael Martín afirmó que la insolvencia de la compañía se produjo "como consecuencia de toda esa salida de fondos hacia otras empresas", durante su declaración como testigo en la vista de culpabilidad celebrada en el Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid.

Martín añadió que "si todo ese dinero no hubiera salido, probablemente Marsans no estaría en concurso de acreedores", ya que dichos préstamos entre empresas vinculadas provocaron las dudas de la auditora PwC, que se negó a firmar las cuentas correspondientes al ejercicio 2008-2009. "Es una distracción, (el dinero) va a otro sitio donde no tiene que ir", señaló el economista.

Por su parte, el actual director general de Viajes Marsans nombrado por la administración concursal, Jesús Pombo Lanza, explicó que la "contundente" denegación de opinión por parte de PwC respecto a la falta garantías de dichos préstamos provocó "un agravamiento de las exigencias de pago" por parte de los proveedores de la compañía --incluida la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA)-- y de las entidades bancarias para la concesión de crédito.

Los abogados de los antiguos propietarios de Viajes Marsans, Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, insistieron en cuestionar el contenido del informe de auditoría, lo que obligó a la juez Ana María Gallego a leer las conclusiones literales emitidas por PwC.

"No se está hablando de irregularidades, una salvedad o una incertidumbre en la auditoría no tiene por qué derivar en irregularidad", Chapate

El informe de auditoría concluyó que "debido a la gran importancia de las limitaciones no se puede expresar opinión sobre las cuentas anuales respecto al ejercicio, no se va a valorarlo de acuerdo a las normas técnicas".

PERITO NIEGA IRREGULARIDADES CONTABLES.

Por su parte, el perito aportado por la defensa de Díaz-Ferrán, Arturo Chapate López, afirmó que en la contabilidad de Viajes Marsans "no había irregularidad alguna" y que los préstamos entre empresas del grupo turístico eran algo que "la ley mercantil permite". Además, señaló que PwC "denegó su opinión" sobre las cuentas, pero no determinó irregularidades.

"No se está hablando de irregularidades, una salvedad o una incertidumbre en la auditoría no tiene por qué derivar en irregularidad", afirmó Chapate. El perito achacó la quiebra de Viajes Marsans a la retirada de la licencia para seguir vendiendo billetes en abril de 2010 por parte de la IATA. La compañía presentó su solicitud de concurso de acreedores dos meses después.

En este sentido, Chapate afirmó que la forma "razonable" de contabilizar los retrasos de los pagos a los proveedores por parte de Viajes Marsans se debe fijar en el momento en el que la IATA retiró la licencia para vender billetes. "Los que provocó que se perdieran nueve de cada diez euros", afirmó.

Al respecto, el perito afirmó que de las 4.706 solicitudes de los clientes de reembolso de los anticipos pagados por la contratación de viajes, "solo seis fueron anteriores" a la retirada de la licencia por parte de la IATA.

Los administradores dicen que, sin fugas de fondos, Marsans no hubiese quebrado
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