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martes. 09.08.2022

Gallardón y la basura, cuestión de sensibilidad

LUIS MARTÍNEZ
Cristóbal Montoro defiende la ‘tasa de la basura’ de Gallardón. Los ciudadanos se organizan contra la nueva tasa que podría alcanzar los 200 euros anuales.
> ORENCIO OSUNA: Las corazonadas de Gallardón
NUEVATRIBUNA.ES - 08.10.2009

Es bien sabido que una cosa es predicar y, otra, dar trigo. Así, mientras el responsable de economía del Partido Popular, Cristóbal Montoro, presentó hoy una nueva ‘enmienda a la totalidad’ a la política económica del Gobierno y, en particular, contra la subida de impuestos proyectada por el Ejecutivo de Zapatero; las críticas de Montoro prácticamente desparecen cuando quien proyecta la subida de tasas pertenece a su partido, y no al PSOE, como en el caso del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, el eterno niño ‘díscolo’ del PP a quien su disparidad de criterios con Génova le ha llevado quizás a desatender el pregonado mandato de “austeridad”, a juzgar por la monstruosa deuda alcanzada por el Ayuntamiento de Madrid, cercana a los 8.000 millones de euros.

Sin ir más lejos, el alcalde dio hoy a conocer el último de sus dispendios. Al parecer, la indudable inteligencia de este personaje –que le granjeado el odio de la parte más ultramontana de la derecha-, no le ha impedido gastar cerca de 17 millones de euros (más de 2.800 millones de pesetas) en la promoción de la candidatura olímpica de la capital. Y ello sin contar con otros 21 millones sufragados por instituciones privadas, sin esperar nada a cambio, suponemos...

Ahora, cuando el gran ‘sarao’ olímpico comienza a pasar factura, Gallardón ya ha iniciado el envío de su nueva tasa de la basura a los vecinos. El alcalde pretende cobrar hasta casi 200 euros a cada vecino, dependiendo de su lugar de residencia, con una nueva tasa. Ante este dislate, los vecinos han contestado con una movilización contra la Tasa por prestación del servicio de gestión de residuos urbanos, distribuyendo una reclamación (PDF: 1,31Mb), en la que rechazan este uso tan imaginativo del Catastro por parte del alcalde.

Además, según reclaman, el alcalde también ha olvidado otro pequeño detalle, como es la obligatoriedad de presentar un informe previo que Gallardón debería haber enviado al Tribunal Económico Admnistrativo, según dicta la Ley de Haciendas Locales.

Al parecer, la ansiedad por llegar a ocupar un sillón más ilustre que el del triste ayuntamiento madrileño, ha vuelto a jugarle una mala pasada a Ruiz-Gallardón. Y la tasa podría acabar también anulada como ha ocurrido hoy con las multas de tráfico.

Así, el Tribunal Superior de Justicia comunicó hoy la anulación del decreto mediante el cual el Ayuntamiento incrementó hasta en un 300 por ciento el importe de las multas en el año 2005. Un ‘papirotazo’ en toda la frente de Gallardón. Pero un golpe en el bolsillo de todos los madrileños, ya que el Consistorio se enfrenta ahora a la posible devolución de “millones de multas”, según dicen, aunque se espera un posible recurso.

Así, ante el tamaño de la deuda de Gallardón -tan sólo comparable a su ambición, según dicen- fue digno de ver hoy la cara de Cristobal Montoro, preguntado por la nueva tasa ‘gallardoniense’. Después de una hora de soflamas contra el endeudamiento socialista en el Gobierno de la nación, todo ello en tono joviak, el responsable de Economía del PP fue incapaz de argumentar a favor de la nueva tasa, más allá de un par de lugares comunes. Que si en el PP hay muchas sensibilidades. Que si esto son tasas y no impuestos…

En fin, por lo explicado hoy por Montoro en el salón de un hotel madrileño–muy lejos ya del tono mitinero del “¡Inútiles estáis arruinando España!”- cabe deducir que, cuando hablamos del alcalde de Madrid, el criterio a aplicar ya no es la austeridad. Para Gallardón, todo es cuestión de sensibilidad.

Gallardón y la basura, cuestión de sensibilidad
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