‘Sunny Dancer’: el cáncer en plena eclosión de la vida
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El cáncer es una palabra maldita que se asocia con la muerte, aunque a veces quepa meterlo en vereda. Mi propio hermano fue víctima de un linfoma cuando cumplió los cuarenta. Pero que ronde a los adolescentes tiene un plus de crueldad, al comparecer en plena eclosión de la vida. Cuando Eros está llamando a la puerta se topa nada menos que con Tánatos.
‘Sunny Dancer’ inauguró la sección “Generation 14+” en la Berlinale del presente año, poniendo muy alto ese listón. Los protagonistas están a punto de cumplir dieciocho años y es el último año que pueden frecuentar un campamento de verano donde se dan cita quienes padecen cáncer. Algunos lo han logrado superar y otros están atenazados por la incertidumbre.
Tiene mucho mérito abordar un tema tan siniestro y poco amable haciéndonos reír con unos diálogos chispeantes. El reparto está muy bien elegido y todos los personajes acaban conquistando al espectador. Se ve con mucho agrado. Hay una pequeña sorpresa final que redondea todavía más el guion de una película muy apreciable.