martes. 23.04.2024
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James Fernández Cardozo

La autoafirmación

Todos hemos experimentado en la vida la necesidad de autoafirmación al iniciar la construcción de una identidad buscando lo mejor para nosotros mismos, defendiendo nuestro punto de vista y expresando con asertividad nuestros sentimientos.

Miles Morales experimenta un proceso de adaptación a su condición de Spider-Man después de ser mordido por una araña del laboratorio Alchemax. Sin embargo, este proceso implica un esfuerzo especial para él mientras viaja a través del multiverso, ya que debe cargar con el secreto de su identidad de persona arácnida frente a sus padres. Este mismo dilema también afecta a su querida amiga Gwen Stacy, quien oculta su identidad como Spider-Woman a su padre.

En este camino de autoafirmación Miles Morales debe conciliar los deberes de salvar el mundo y al mismo tiempo cumplir con sus deberes escolares. Lo difícil para Miles Morales es que no ha sido reconocido plenamente por los demás miembros del Spider-Verse, un multiverso compartido de universos alternativos, a pesar de tener en común que todos fueron mordidos por arañas radioactivas.

Miles Morales comienza a dar los pasos necesarios de autoafirmación al atreverse a compartir con Gwen Stacy sus pensamientos más íntimos, a quien llega a decirle: “bueno supongo que hay cosas que sólo tú y yo debemos saber”. Su propósito identitario tiene un momento cumbre cuando decide romper el encierro de telaraña con el nuevo poder de sus manos para salir a defender su punto de vista contra la posición de Miguel O'Hara, el director de un grupo de Spider-People conocido como Spider-Society.

El recorrido arácnido-narrativo

Las seis tierras en las que se desarrollan los acontecimientos son universos distintos que pueden definirse como escenarios englobantes de universos axiológicos que tienen como función poner a prueba a prueba la competencia, es decir, los saberes y poderes, de Spider-Man y Spider-Woman para defender al Spider-People. Estas competencias se ejercen en crecientes gestos de cooperación sobre la base de un vínculo primordial que a todos gobierna por su condición de arácnidos. En esos distintos multiversos nuestros héroes deben enfrentarse a la Mancha, un antisujeto sin mucha experiencia, pero con un creciente poder destructor que busca ejecutar un programa narrativo de venganza contra Miles Morales: “voy a quitarte todo, como tú me lo quitaste a mí”, le anuncia la Mancha a nuestro héroe.

Este programa narrativo de venganza no está liberado de la búsqueda patética por parte de la Mancha de un reconocimiento que siente debe merecer de los demás y que lo hace sufrir interiormente. Así, a las competencias vinculadas de los 240 personajes arácnidos se les opone el incremento de competencias de la Mancha, que obtiene por medio de un colisionador.

La tensión narrativa que surge en la trama proviene originalmente de la intención que tiene Miles Morales de enfrentar a la Mancha en virtud del peligro que significa la explosión de un colisionador en diferentes multiversos que le permitirían al oponente aumentar su poder y encontrar en uno de ellos a Miles Morales. Pero poco a poco el público va a encontrando que la distensión dramática en este duelo la produce precisamente el anti sujeto, la Mancha, quien hace movilizar nuestras emociones entre el temor de una imprudencia que haga destruir todos los multiversos y las risas por las ocurrencias de este antihéroe, que cumple el rol de embaucador en el modelo del viaje mítico del héroe. Dice Christopher Vogler sobre este rol: Al provocar la risa sana nos invita a reparar en los lazos comunes, al tiempo que señala la locura y la hipocresía”.

En semiótica discursiva es el carácter polémico del discurso lo que pone a prueba a los valores en juego, y en este caso la Mancha con su intención vengadora ha obligado a Miles Morales a asumir la defensa de los distintos multi versos. Este cometido de conservación de valores es la llamada a la aventura de Miles Morales y de su amiga Gwen Stacy.

Pero la Mancha constituye un antisujeto de mayor peso global en la historia, porque podemos distinguir a otros personajes quienes también ejercen el rol de antisujeto, es decir, obstaculizan el cometido de Miles Morales. Así observamos al comienzo de la historia a sus padres preocupados e intrigados por las continuas desapariciones de su hijo, o a Miguel O'Hara, un arácnido encargado de asegurar la seguridad de los multiversos, quien ejecuta un accionar radical contra Miles Morales porque sabe de su anomalía por un evento canónico anterior.

La culpabilización como influencia manipuladora

La pugna entre los valores que vinculan a los héroes arácnidos y los antivalores de la Mancha está mediada por procesos de influencia. En esta secuela de 2023 Miles Morales es objeto de la modalidad de manipulación discursiva conocida como la culpabilización. En la semiótica se ha estudiado a la manipulación como la acción para que otro haga o no haga algo. La culpabilización consiste en una acción en nombre de un estatuto moral para que otro no haga, no inicie una acción o deje de hacer, si ya inició la acción. La culpabilización es un llamado a no hacer, y por tanto es una influencia inmovilizadora.

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La gestión de culpabilización del otro se sostiene en un estatuto moral, es decir, un sistema de juicios previos sobre lo que es bueno y lo que es malo. Es lo que se obliga a padecer a Miles Morales con las argumentaciones de sus padres para que no se escape de la casa o las de Miguel O'Hara para que evite alterar el Multiverso. Pero también a Miles Morales se le pretende manipular con la culpabilización mediante una narración por la que la Mancha le revela a Miles Morales que no pudo escapar durante la explosión del gran colisionador por su culpa, lo que produjo a su cuerpo una fragmentación en partes inter dimensionales que se ven como agujeros negros en su piel, que le impiden permanecer en un solo lugar y lo obligan a viajar incesantemente en distintas realidades. 

Al lado de los procesos manipulatorios de culpabilización también se hacen evidentes los de autoculpabilización, tan nocivos para la vida en el presente. Es lo que sufre Gwen Stacy al comienzo de la trama, cantando con nostalgia sobre sus sentimientos por la muerte de Peter y por el daño producido a Miles Morales. Pero también a Miguel O'Hara lo atormentan las imágenes de su familia destruida y su autorreproche por acontecimientos del pasado en que él también alteró el canon.

Es inútil dejarse culpabilizar de otros y también auto culpabilizarse. Lo mejor es hacer las paces con el pasado y buscar hacer actos de amor y reconciliación en el presente. Es la gran lección de los arácnidos, quienes nos recuerdan, a través de sus cometidos personales de lucha, que nos apasionan las historias de superhéroes porque a través de ellas presenciamos cualidades y defectos morales que podemos imitar o evitar.

El conflicto con el padre

En este marco de la culpa como mecanismo de influencia se actualiza un arquetipo, un patrón de conducta, frecuente en el modelo del viaje mítico de los héroes consistente en el conflicto con el padre, que Joseph Campbell en su obra el Héroe de los Mil Rostros advirtió. Según Campbell, y apoyándose en la teoría psicoanalítica de Carl Gustav Jung, este arquetipo está alojado en el inconsciente colectivo, y por eso se revive en las narraciones de todas las épocas.

Este conflicto emerge en la Tierra-65 entre Gwen Stacy y su padre, el jefe de la policía, quien está convencido que Spider-Woman asesinó a Peter Parker. Pero una vez se entera de la verdadera identidad de su hija termina atrapado en un dilema entre el deber de cumplir el estatuto policial o el de proteger a su hija. También Miles Morales vive su propio conflicto con sus padres por las expectativas que estos tienen de él y que no le permiten volar tras sus sueños. En una azotea Spider-Man le dice a su padre: “Yo le digo que lo deje expandir sus alas”.

Según Joseph Campbell en su obra El Héroe de los Mil Rostros al final de las historias míticas se obtiene una reconciliación con el padre que en el fondo constituye “la reconciliación del individuo con la voluntad universal que se efectúa a través de una valoración de la verdadera relación entre los fenómenos pasajeros del tiempo con la vida imperecedera que vive y muere en todos” (página 212).

Es significativa en la película la aparición espontánea de aliados inesperados en favor de Spider-Man y Spider Woman. Estos aliados, independientemente de sus distintos multi versos, viven un espacio axiológico común y es el bello universo de la amistad, caracterizada por su ayuda desinteresada a Miles Morales y a Gwen Stacy, haciéndoles incrementar sus competencias para atacar a la Mancha y por una constante actitud de motivación a través de diálogos que reconfortan a Miles Morales para proseguir en la búsqueda, como aquel que sostuvo con su madre en que le promete a ella que siempre regresará a tiempo y con un pastel en sus manos. y Gwen Stacy amorosamente dice a Miles Morales: “Qué fastidio... ¿Spider-Man está castigado? En la amistad se comparten diálogos que hacen sanar el corazón. Decía Aristóteles que la amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.

Al final de la película los espectadores resultamos sorprendidos al ver a un Miles Morales acorralado, pero es bueno advertir que Spider-Man: Cruzando el Multiverso es una secuela de Spider-Man 2018 y que los productores tienen planeada la continuación de esta historia en el año 2024, lo que hace sugerir que en la siguiente edición volveremos a encontrar a Miles Morales con una identidad asentada y una fuerte autonomía para no permitir la culpabilización o la autoculpabilización por los hechos del pasado.

‘Spider-Man: cruzando el multiverso’ (Un viaje hacia la autoafirmación)