Mario Mayo: "Luger no es una película más. Quiero que el público la vea y vuelva a verla"
Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna
Virginia de Miguel Perdomo |
Hablamos con Mario Mayo sobre Luger, de Bruno Martín, rodada en el extrarradio de Madrid y cargada de acción, humor y una estética potente. Mario, quien interpreta a Toni, nos cuenta cómo fue el rodaje, la química con David Sainz y el fenómeno que está generando la película, que ya ha destacado en festivales como Sitges y el Fantastic Fest de Austin.
Virginia de Miguel Perdomo | Mario, qué gusto volver a hablar contigo y felicidades por Luger, Toni te queda genial. ¿Cómo describirías a tu personaje en esta película?
Mario Mayo | Toni es un tío de barrio humilde que se gana la vida haciendo trabajos al margen de la ley junto con su compañero del alma, Rafa, interpretado por David Sainz. Es el personaje más físico de los dos, ya que Rafa es el "cerebro" del dúo, por lo que son un tándem perfecto, o eso piensan ellos. Y, aunque Toni sea un tipo duro, en el fondo lo que le arrastra mayormente es su amor fraternal por Rafa. En una reseña tras nuestro paso por el Fantastic Fest de Austin, un periodista lo definió como un bromance entre ambos personajes.
Tu tándem con David Sainz funciona de maravilla en pantalla. ¿Cómo fue construir la relación entre Toni y Rafa?
David y yo ya éramos amigos antes de saber que seríamos los protagonistas de la película. Pero es cierto que, gracias a nuestro trabajo conjunto, hemos forjado una amistad mucho mayor, porque nos entendemos perfectamente en la vida real, y creo que en parte es una de las armas importantes de que Luger esté siendo un éxito allá donde se proyecte, ya que nos lo comentan muchos espectadores. Estoy seguro de que, si se hicieran más películas con estos personajes, cada vez sería mejor el resultado gracias a nuestra gran amistad y la de los personajes. Añado también que Ángel Acero, actor que interpreta a Juan, se convirtió en nuestro tercer mosquetero, y todas las secuencias con él fueron muy divertidas de grabar.
¿Hubo espacio para la improvisación durante el rodaje?
Lo cierto es que siempre salen cosas durante el rodaje una vez se pone en marcha la secuencia que se grabe en ese momento, pero la mayoría de secuencias más complejas las llevábamos ensayadas para, después, no perder tiempo. Improvisar cuando el tiempo es un factor en contra no es lo más acertado, pero igualmente sí surgieron cosas interesantes que no siempre están en el guion, a pesar de que éste fuera muy sólido y estuviera muy trabajado, algo de lo que Bruno Martín y Santiago Taboada son culpables.
Me encanta cómo en Luger cada personaje tiene una presencia brutal, con diálogos tan bien escritos. ¿Hubo alguna escena que te impactara especialmente, ya por la emoción como por los retos técnicos?
Toda la parte final de la película, una vez entramos en el autobús, me emociona cada vez que la veo. No puedo evitar la lagrimita cada vez que veo toda esa parte de la película, después de todo lo que llevamos vivido. Recuerdo al productor ejecutivo, Raúl Cerezo, acercarse a David y a mí y darnos la enhorabuena. Dar un final épico a una película no es nada fácil, y creo que Luger lo tiene.
Toni vive situaciones extremas en las secuencias de acción. ¿Cuál de ellas te puso más a prueba durante el rodaje?
Grabar acción no es nada fácil y se necesita una preparación y un dominio máximos para que todo salga bien. Tal vez pueda parecer más difícil decir que las partes de coreografías de pelea son las más complicadas, pero cuando tienes que llevar un coche y actuar a la vez, la complicación aumenta, y toda la parte inicial con los coches probablemente sea la más exigente, ya que somos nosotros mismos los que los conducimos mientras actuamos. Lo he hecho en otros proyectos también, y se necesita un gran dominio y una concentración máxima.
En Luger, la pistola del título da bastante guerra. ¿Eres coleccionista o hay algún objeto tuyo que signifique tanto para ti que harías lo que fuera por protegerlo?
Soy coleccionista de figuras de personajes de películas, las tengo en una vitrina y es mi colección personal, pero no sé si llegaría a hacer lo que sea por protegerlo. Desde luego, si se destruyeran o algo similar, me cabrearía mucho, sin duda. Solo por mis seres queridos y mis gatos haría lo que fuera por ellos, sin duda.
Bruno Martín, el director, os ve a ti y a Rafa como un dúo con posibilidades de franquicia. ¿Te gustaría que una secuela o precuela contara otra parte del pasado de Toni?
Sin ninguna duda. Me encantaría ver cómo Rafa y Toni se conocen por primera vez y cómo se va forjando esa amistad, al igual que me encantaría ver una secuela de ambos. Además, tras el pase en el Auditori de Sitges, el público nos preguntaba y quería ver más de esos personajes. Me encanta haber calado tanto en la gente y que quieran más de nosotros.
Por último, ¿qué te gustaría que el público se lleve de Luger cuando salga del cine? Muchísimas gracias por tu tiempo, Mario.
Lo que más me gustaría es que valoren que no es una película más y que les apetezca volver a verla de nuevo, que hablen de ella a su gente para que también la vean. Sigo escuchando a mucha gente que no ve cine español, y eso me da mucha pena, porque generalizar que algo no es bueno implica una falta de conocimiento, ya que hay muchas películas españolas que son muy buenas, muchísimas, y Luger es una de ellas. Además, es un género poco tratado en España y, tras las proyecciones que ha habido de la misma, las sensaciones generales del público son muy buenas. Animo a que todo el mundo que oiga de ella le dé esa oportunidad, porque estoy convencido de que se llevará una grata sorpresa.
La película "Luger" de Bruno Martín ha sido nominada como mejor Largometraje Ópera Prima en el Festival de Sitges 2025.