jueves. 04.06.2026
FESTIVAL DE SITGES

'Luger': violencia, humor negro y gamberrada a la española

Una propuesta que mezcla la serie B, la buddy movie y un tono punk, irreverente y canalla, sin renunciar a momentos de auténtica tensión.
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Emma Vizán |

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Tras su exitoso paso por el Fantastic Fest de Austin, Texas, donde obtuvo una Mención Especial del Jurado en la sección Next Wave, llega a Sitges Luger, el debut como director de Bruno Martín. Se trata de un thriller irreverente y gamberro, cargado de comedia negra, violencia y excesos, que forma parte de la sección Òrbita. Una película que parece hecha a la medida del festival: divertida, desvergonzada y bañada en sangre.

La historia sigue a Rafa y Toni, dos buscavidas que trabajan para Ángela, una abogada sin demasiados escrúpulos que resuelve problemas por vías poco legales. En el transcurso de un solo día, dentro del laberinto de un polígono industrial, reciben un encargo aparentemente sencillo: recuperar el coche robado de un cliente. Pero lo que empieza como un trabajo rutinario pronto se desmadra y se convierte en una espiral de golpes, caos y violencia descontrolada.

Bruno Martín, conocido por haber producido Os reviento (2024), de Kike Narcea —también presentada en Sitges el año pasado—, da el salto a la dirección con una propuesta que mezcla la serie B, la buddy movie y un tono punk, irreverente y canalla, sin renunciar a momentos de auténtica tensión. Además, bajo esa capa de humor negro y brutalidad, late una crítica mordaz a la España más cutre y cañí, la de los menús baratos con vino y gaseosa, la de los polígonos industriales donde todo parece a punto de desmoronarse.

Los protagonistas, interpretados por David Sainz (Malviviendo) y Mario Mayo (Os reviento), encarnan con carisma a esta peculiar pareja de perdedores que se ven arrastrados a una situación cada vez más insostenible, en la que la única salida es abrazar el desmadre y la violencia. Son unos perdedores con algo de suerte, pero perdedores al fin y al cabo.

El título hace referencia a la pistola Luger, arma icónica de la II Guerra Mundial, que en la película funciona como macguffin alrededor del cual todo se desata. En este escenario, un destartalado polígono industrial poblado de personajes grotescos, marginales y peligrosos, Bruno Martín construye un relato de ritmo frenético, donde el humor absurdo y los estallidos de violencia conviven en perfecta armonía. Imposible aburrirse.

El guion, coescrito junto a Santiago Taboada, apuesta por una narrativa concentrada en un solo día, con diálogos afilados, situaciones delirantes y un timing cómico que hace que sus 90 minutos vuelen entre carcajadas, sangre y hostias variadas.

El reparto coral, que incluye a Ramiro Alonso, Ángel Acero, Ana Turpin, Mauricio Morales, Mónica Miranda, Daniel Ortiz, Kike Guaza y Roberto García, aporta frescura y variedad a un universo que no busca etiquetas ni solemnidad: Luger es, ante todo, un festín de violencia y diversión pensado para disfrutar sin complejos.

'Luger': violencia, humor negro y gamberrada a la española