"La del manojo de rosas" celebra su 90º aniversario en el Teatro de la Zarzuela
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Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx
Tras inaugurar la temporada con el vibrante y exitoso estreno de Marina, de Emilio Arrieta, el Teatro de la Zarzuela continúa su programación lírica con La del manojo de rosas, obra cumbre del maestro Pablo Sorozábal. Esta zarzuela regresa al escenario madrileño en la aclamada producción de 1990, dirigida por Emilio Sagi, para conmemorar el 90.º aniversario de su estreno en 1934. Considerada una de las piezas más emblemáticas y queridas por el público, se perfila como uno de los eventos destacados de la temporada para los amantes del género chico.
La obra, que podrá disfrutarse hasta el 1 de diciembre, se presenta en la misma producción concebida por Emilio Sagi en 1990
La obra, que podrá disfrutarse hasta el 1 de diciembre, se presenta en la misma producción concebida por Emilio Sagi en 1990, la cual ha cosechado éxitos durante más de tres décadas en toda España y ha sido llevada incluso a escenarios internacionales, como los de París y Roma. El secreto de esta puesta en escena radica en su capacidad para capturar, con frescura y una dosis de amor incondicional, la esencia de la zarzuela. Destaca especialmente por su tono pícaro, romántico y profundamente castizo. Es un ejemplo paradigmático del género chico, donde convergen todos sus elementos fundamentales. Con letra de Anselmo C. Carreño y Francisco Ramos de Castro y música de Sorozábal, incluye algunos de los pasodobles, mazurcas y romanzas más célebres del repertorio, ofreciendo una experiencia casi inmersiva que podría describirse como un "karaoke zarzuelístico".
La dirección musical está a cargo de Alondra de la Parra, directora mexicana y titular de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, quien imprime una interpretación vibrante y llena de energía a esta partitura. La del manojo de rosas relata la disputa amorosa entre Joaquín, un joven burgués que se hace pasar por mecánico, y Ricardo, un aviador, ambos pretendientes de Ascensión, la independiente dueña de una floristería que da título a la obra. Desde el inicio, Ascensión deja claro que solo se casará con alguien de su misma clase social, rechazando cualquier posibilidad de depender de un hombre o perder su libertad. Este planteamiento da pie a un sainete cargado de humor y musicalidad irresistible, habitado por personajes inolvidables, como Espasa, un camarero y conductor de autobús que, junto al mítico Don Hilarión de La verbena de la Paloma, se erige como uno de los personajes más entrañables del género chico.
Esta zarzuela funciona como un ejercicio de memoria histórica, invitando a reflexionar sobre los factores sociales y políticos de la época
Aunque la obra mantiene un tono ligero y humorístico, los espectadores más atentos podrán encontrar reflexiones profundas sobre la España de los años treinta, en un contexto de creciente tensión prebélica. Temas como la lucha de clases, el anticlericalismo, la pobreza y la inestabilidad política emergen como telón de fondo, anticipando los conflictos que desembocarían en la Guerra Civil. Así, aunque actual en su trama amorosa, esta zarzuela también funciona como un ejercicio de memoria histórica, invitando a reflexionar sobre los factores sociales y políticos de la época.
No importa cuántas veces se haya visto La del manojo de rosas: es una obra que nunca pierde su frescura y siempre garantiza interés y diversión. Esta nueva temporada, con 10 funciones programadas entre el 20 de noviembre y el 1 de diciembre, se presenta como una experiencia ideal tanto para nuevos espectadores como para aficionados consolidados del género. Su sinceridad, entusiasmo y la entrañable simpatía de su historia convierten esta zarzuela en una puerta de entrada perfecta para quienes se acercan por primera vez al género, además de ser un auténtico regalo para quienes ya lo disfrutan.
'La del manojo de rosas' es una zarzuela en la que cada pieza musical es un clásico, lo que garantiza su éxito entre el público más tradicional
La dirección escénica de Emilio Sagi, en colaboración con la escenografía de Gerardo Trotti, transporta al espectador a un castizo barrio madrileño, enmarcado por una floristería, un bar y un taller mecánico. Este escenario clásico sirve de telón de fondo para un sinfín de enredos y malentendidos, acompañados por piezas emblemáticas como el pasodoble "Hace tiempo que vengo al taller", la romanza de Ascensión "No corté más que una rosa" o la célebre romanza de Joaquín "Madrileña bonita". En realidad, La del manojo de rosas es una zarzuela en la que cada pieza musical es un clásico, lo que garantiza su éxito entre el público más tradicional.
El reparto, encabezado por Vanessa Goikoetxea y Beatriz Díaz como Ascensión; Manel Esteve y David Menéndez como Joaquín; y Nuria García Arrés y Rocío Faus como Clarita, brilla en cada función. La obra ofrece a los intérpretes una plataforma ideal para lucir sus mejores registros y demuestra, desde el primer minuto, la riqueza y belleza de la zarzuela.