martes. 05.03.2024
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Diego Ruiz de la Cruz | @dieruiz90

El próximo domingo 26 de noviembre, llega a Atresplayer y a Neox, la serie “La Caja de Arena”, creada por Núria Gago, Pedro Rodríguez Pérez y Víctor Pereira y que cuenta con Daniel Romero en la dirección.

La serie es impulsada por la Fundación ColaCao y el Consejo Superior de Deportes, y ella muestra como el deporte puede llegar a ser una herramienta para hacer frente a la violencia que sufren personas como el protagonista de esta historia.

En el primer capítulo vemos la historia de Carlos, un adolescente de aparente “éxito”, que juega en las categorías inferiores del Rayo Vallecano y tras un fallo en un momento vital de la final del Campeonato, empieza a sufrir las burlas, agresiones y acoso por parte de sus compañeros del instituto, lo cual le hace aislarse del mundo. Hasta que conoce a Irene, una joven que juega al fútbol y con la cuál entablara una fuerte amistad…

“La Caja de Arena” está protagonizada entre otros por Leticia Dolera y Adriá Salazar, con ellos hemos hablado y esto es lo que me han contado acerca de la serie:

Diego Ruiz: ¿Cómo surgió la idea de llevar a cabo esta serie?

Leticia Dolera: Nace de la Fundación ColaCao que es una fundación que está implicada desde hace años en el tema del bullying y en la concienciación en institutos tanto para adolescentes como para padres, de hecho han hecho un estudio en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid donde han participado 21000 niños, para analizar profundamente cuales son los factores de riesgo, de porcentajes de todo tipo… la fundación plantea a varios guionistas que propongan una idea, la idea original es de Pedro Rodríguez y a partir de ahí se une un equipo de guion con Nuria Gago y con Pedro y construyen la serie.

D.R.: ¿Qué significa para vosotros trabajar una historia tan real como esta?

Adriá Salazar: Yo para mí lo que veo, sobre todo, es una oportunidad para comunicar al mundo, para comunicar con los jóvenes que hay ahora mismo en nuestro país y donde estén. Lo que pasa es que es una cosa que sigue pasando por desgracia y lo que se puede hacer para superarlo y seguir para delante. Es algo que nos toca a todos muy de cerca porque quien más, quien menos ha vivido una situación similar ya sea en primera persona o en tercera, que lo ha visto en un amigo o lo que sea y ponerle voz simplemente…

Leticia Dolera: Para mí es algo particularmente especial, porque yo sufrí bullying en el instituto y me conmueve y me remueve el tema, entonces, creo que es fantástico que haya un grupo de personas que decidan invertir su dinero y su talento en contar una historia que está destinada a ser una herramienta educativa y que se plantea esta serie como una herramienta de transformación social, porque la cultura es eso, nos hace pensar, nos plantea marcos, nos cuenta como nos relacionamos los seres humanos y qué nos pasa y por qué nos pasa lo que nos pasa y a mí me hace muy feliz formar parte de esta serie, que como decía mi compañero, la podrán ver muchos chavales o chavalas que lo estén viviendo en primera persona o que estén siendo testigos de casos de bullying y no se atrevan a decir nada… además me hace especial ilusión, que es el primer proyecto audiovisual que escribe una de mis mejores amigas, que es Nuria Gago, entonces me hace muy feliz poder acompañarla en esto.

D.R.: ¿Qué es lo que os ha resultado más difícil, a la hora de llevar a cabo esta serie?

A.S.: Para mi sin ninguna duda, serían las escenas de bullying y las post escenas de bullying. Me refiero a todo el impacto digamos emocional y mental que tienen estas escenas. No tanto por el tema físico, agresivo y todo porque con Pablo (Pablo Riguero, interpreta al acosador) me llevo super bien y en el rodaje es una cosa que cuidamos y trabajamos mucho, el tema mental. Pero fue más como de repente ponerme en piel de una persona después de una agresión tan fuerte como es en este caso. Yo nunca he recibido agresiones de este calibre, si que es verdad que sufrí bastante en mi preadolescencia y parte de mi adolescencia, pero nunca en tal magnitud física. Y de repente ponerme en la piel de esta persona con este mundo emocional tan denso y tan trabajado de una forma tan intima, me ha costado mucho, pero es un reto que me ha encantado, aunque me ha supuesto alguna traba y algún trabajo de más que me ha sorprendido gratamente.

L.D.: Yo interpreto un personaje muy simbólico, muy chiquitito. Soy la psicóloga, la terapeuta y creo que es fantástico, que además el título de la serie es el tipo de terapia que hace mi personaje, que usa la caja de arena para trabajar con los chavales. Para mí ha sido bonito poder ser el personaje que les da herramientas a todos estos chicos y chicas que se encuentran desamparados ante esta situación de violencia…

D.R.: y ¿lo más positivo de este rodaje para vosotros?

A.S.: La gente sin ninguna duda. Me he emocionado mucho y me ha gustado mucho el hecho de conectar tanto con el equipo y con los actores porque si es verdad que hemos hecho mucha piña, al nivel de que todos queríamos estar en el rodaje, aunque no rodáramos para vernos a todos, quedar luego después a tomar algo… y sí que es verdad que me llevo gente que me quiere mucho y que siempre que venga a Madrid puedo contar con ellos, que es una cosa que nunca me había pasado y estoy muy contento de verlo y de experimentarlo.

L.D.: El hecho en sí de que esta serie pueda suponer una herramienta para para institutos incluso, ¿no? Creo que podría estar muy bien que fuera una herramienta para trabajar en clase y eso me hace muy feliz. Me hace muy feliz que exista esa posibilidad…

D.R.: ¿Cuánto es de importante creéis que es visualizar en una serie o película, una historia como la de Carlos?

L.D.: Bueno, creo que todas las historias son políticas, absolutamente todas…entonces está en particular, además, tiene como una carga extra educativa, porque el origen del proyecto es ser una herramienta educativa para un tema que nos preocupa y nos interpela a todos. A mi me parece maravilloso que la cultura nos haga reflexionar y nos plantee marcos de acción.

D.R.: ¿Qué le diríais al joven o a la joven que sufre bullying? Y ¿a sus agresores o agresoras?

A.S.: Yo le diría que no tenga miedo, que lo comparta, que se apoye en la gente que le quiere, que siempre hay alguien que le va a querer y que no estás sólo.  Hay muchas personas que están sufriendo algo parecido o lo mismo sin ir más lejos, de tu mismo círculo o de un círculo cercano y que nunca vas a estar sólo por desgracia…Siempre va haber gente que sufra, siempre va haber gente que lo haga y siempre va haber gente que lo calle o que lo vea y eso, que se apoye en la gente que le quiere y que lo comunique, simplemente.

L.D.: Yo a una víctima de bullying le diría que no es culpa suya y a las personas que lo presencian y no se atreven hacer nada, les diría que en realidad ser el chivato, es ser buen compañero…

D.R.: Y a los familiares y profesores, ¿qué les diríais para que fueran más conscientes de esta realidad, ya que, en muchos casos, ni siquiera lo son?

A.S.: A ver, sí que es verdad que para un niño, una niña, un preadolescente, un adolescente o la edad que tengas, sobre todo desde el primer momento que lo vives desde una primera parte, es muy difícil comunicarlo a un adulto… y yo a lo mejor a los adultos les diría que si ven una situación de bullying tienen el derecho casi y la obligación de hacer algo, de comunicarlo y no dejarlo pasar por muy leve que sea, porque yo tengo claro que muchos profesores que han visto casos de bullying y que por mínimos que sean han decidido apartarlos o barrerlos debajo de la alfombra y no hablar de ello.  Y es eso, que hablen de ello, y que se necesita ver y se necesita hacer algo para poder solucionarlo.

L.D.: Creo que tampoco podemos cargar la responsabilidad en los profes o en la gente que está en los coles, creo que tiene que haber gente especializada y que tiene que venir por parte del ministerio de educación, ahora del nuevo ministerio de infancia y juventud. Realmente que se den las herramientas y los medios a todos los institutos para que haya una formación constante de valores humanos, donde se hable de bullying, de machismo, de violencia sexual, donde haya una educación sexual y entonces todo eso pasa porque todos los partidos políticos, aunque teniendo a la extrema derecha en el congreso me parece un poco complicado…se pongan de acuerdo en un pacto de mínimos de renovación del currículum educativo, que es algo que por ejemplo desde el feminismo, viene reclamándose desde hace años que las mujeres están invisibilizadas en los libros de texto; todo esto también forma parte del imaginario del que se forma una persona cuando está formando su visión del mundo. En cuanto a esto, pero también en cuanto a valores, a diversidad, todos los tipos de violencia en los que pueden ser sometidos: racismo, discriminación. Entonces que haya una asignatura semanal donde se trabajen estos temas y para que sea obligatoria, se tiene que renovar un pacto por la educación a nivel estatal y creo que hay que hacerlo…

D.R.: ¿Qué os ha aportado a vosotros trabajar en esta “caja de arena”?

A.S.: Pues yo lo que he dicho antes, a mi lo que más me ha aportado más allá de la experiencia, más allá del proyecto en sí, yo lo que más considero como valioso, son las relaciones que he creado con los actores, con el equipo y con toda esta gente, que de verdad, me ha impresionado muchísimo que sea tan buena gente y gente tan de verdad y tan pura, porque no me había encontrado nunca que se hiciera piña con todos los sectores, con todos los equipos y eso es lo que me llevo y lo que me guardo en lo más hondo de mí, porque me ha encantado.

L.D.: Me está conmoviendo mucho ver como estos actores tan jóvenes, tienen un discurso tan construido y de tanto compromiso para con sus iguales y eso está en proceso, me está ocurriendo hoy en directo, me quedo viéndole a él (a Adriá) y feliz de ver la sensibilidad que esta generación de actores tenéis. Esto me hace pensar ahora, que tampoco hay que demonizar a los chavales que hacen bullying, porque al final cuando un niño o un adolescente está ejerciendo violencia, hay que ir a mirar por qué lo está haciendo, porque una vez más es responsabilidad de su entorno y entonces tenemos que mirar si está en una situación de violencia en su casa, o de ausencia o de lo que sea, o sea, es fruto de algo. Con esto no estoy justificando la violencia de un adolescente, pero si comprendiéndola…

D.R.: Llegó la última pregunta, es, ¿quién y por qué deben de ver esta serie?

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A.S.: Yo creo que todo el mundo, sin distinción de edades (“total” suscribe Leticia). Tanto para a padres, como para alumnos y para profesores, les va a ir genial para en parte recordar lo que es vivir un colegio, o vivir tu infancia, de la misma forma que te va a recordar que esto es presente y que esto pasa, te va hacerlo ver desde un punto joven, más adolescente y obviamente a todos los adolescentes y todos los críos para que vean que esto pasa también, a otras partes, a otras personas, que no sólo a ellos, que no sólo en su cole. O que pasa y que es real, que vean que hay vida después de eso, que se puede salir y que su mundo no se reduce a la escuela tampoco y que se puede salir. Que no es fácil, es duro, da mucho miedo, pero que es posible, que no se acaba el mundo por esto…

L.D.: Me sumo, un ídem, a lo que él ha dicho y añadiría a los nuevos ministros de infancia y juventud y de educación, que se la miren también.

D.R.: Muchísimas gracias, moltíssimes grácies a los dos

L.D.: Á tu. Que vaia molt be

A.S.: Encantat

Llega 'La caja de arena', una serie cuyo protagonista es el bullying