miércoles. 29.05.2024
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Francisco Nieto |

Duomo Ediciones ha tenido a bien reeditar este auténtico lujazo de libro que dejará boquiabierto a todo aquel que ose sumergirse en sus páginas. Aunque puede llegar a tener la apariencia de un libro que te puedes encontrar en cualquier biblioteca o librería de viejo (Incluso hay una pegatina que indica a qué parte del sistema decimal Dewey pertenece), una obra que se siente vieja, como un libro que lleva años enterrado en las estanterías, solo hay que abrirlo y veremos cómo en el interior se abre un universo apasionante ante nuestros ojos que se vuelve aún más interesante a medida que avanzamos en su lectura.

Básicamente, hay tres libros en uno en esta historia. Primero, está el cuerpo principal, que sigue a un hombre sin memoria arrojado a un barco extraño en una aventura para encontrarse a sí mismo. La historia en torno a esta historia se centra en un autor secreto, Stratka, cuya vida (y muerte) está envuelta en misterio y diversas conspiraciones. Y luego tenemos otra semblanza al margen que nos presenta a dos estudiantes que se conocen a través de las notas que dejan en una copia de la biblioteca de la novela de Stratka y se ven envueltos en su misterio.

El texto principal, la historia del hombre que lo olvidó todo, es prácticamente la única parte que parece un libro normal. Las otras historias se cuentan a través de marginales e inserciones. La evidencia de la vida de Stratka y los misterios por descubrir se presentan en forma de postales e imágenes colocadas entre las páginas. Incluso hay una servilleta. Y luego, en los márgenes y en notas mutuas, Jen y Eric conversan, discuten el misterio de Stratka y van construyendo una relación mútua.

Nos hallamos ante un libro que premia su relectura. Es imposible entender todo en tu primer paso, sin importar cómo lo leas. Pero eso lo hace emocionante

Para resumir brevemente la idea del Barco de Teseo, si a un barco se le han reemplazado todos sus componentes con el paso del tiempo, ¿podemos afirmar que se trata del mismo barco? El hombre (el epónimo S.) y el barco de su historia cambian a lo largo de su largo viaje. En la primera lectura, se pueden apreciar las conexiones con la mitología griega, con largas aventuras marítimas, héroes que olvidan quiénes son y mujeres misteriosas que los atrapan por un tiempo. También se pueden apreciar conexiones con el Orlando de Virginia Woolf. En Orlando, el personaje epónimo viaja por muchas vidas, cambiando de cuerpo pero sin verse muy cambiado por dentro. Y, sin embargo, han crecido como personaje y por eso han cambiado, ¿no? S. siente lo mismo: un largo viaje, en el que el personaje se siente al mismo tiempo igual y diferente al final.

Nos hallamos ante un libro que premia su relectura. Es imposible entender todo en tu primer paso, sin importar cómo lo leas. Pero eso lo hace emocionante. Hay tantos momentos reveladores cada vez que lo lees, y eso sin participar en ninguna de las comunidades en línea relacionadas con el libro. Al igual que con el Barco de Teseo, tú, como lector, creces y cambias cada vez que regresas a él.

Gracias a esta obra uno se puede llegar a plantear sí realmente cuando valoramos un libro lo hacemos por su contenido o también tiene algo que ver su continente. Quizás las personas de nuestra generación valoramos de una manera más importante lo físico, y alucinamos con una excelente edición de un Blu-Ray con nuestra película favorita; o nos gusta que nuestros libros sean ediciones especiales que nos cuestan un riñón pero qu enos sirven para regodearnos en su hecho diferencial. Cuando tienes entre las manos S. El Barco de Teseo te das cuenta de que esta teoría del amor por lo táctil cobra auténtico sentido, porque gran parte de su interés proviene de su materialidad. El hecho de que sea un libro y su apariencia están ligados a la historia y contribuyen a la experiencia de inmersión.

'S. El barco de Teseo', de Doug Dorst y J.J. Abrams