martes. 23.04.2024

La empresa Blackrock Neurotech anunció sus planes de comercializar a partir del año 2022 una plataforma BCI (brain computer interfaz), una interfaz entre cerebro y ordenador. 

Se trata de un sistema que concretamente es capaz de generar texto a partir de los pensamientos de una persona, efectivamente 'leyendo' la mente de la persona. El objetivo es facilitar la comunicación a las personas con dificultades para hablar o escribir por una reducción de movilidad (por ejemplo, en casos de parálisis o daños en la médula espinal).

Es pues un implante que 'lee' pensamientos. Así lo detalló el presidente de la tecnológica, Florian Solzbacher. Según señaló Solzbacher, esta plataforma BCI consiste en un implante, dispositivos electrónicos miniaturizados, software y un decodificador.  Así, cuando el paciente se imagina escribiendo las palabras, los electrodos 'leen' los patrones eléctricos en las neuronas y envían esas señales al decodificador, que es capaz de transformarlas en texto comunicable.

No es la primera tecnología de esta clase, pero sí que ha logrado superar las experiencias previas en aspectos como la velocidad entre el pensamiento y el texto o en la precisión. Concretamente, los decodificadores permiten velocidades de hasta 90 caracteres por minuto, con un 94% de correspondencia entre el pensamiento y el texto y hasta un 99% de correspondencia con autocorrección posterior. Así pues, una nueva investigación demuestra cómo los dispositivos implantados en el cerebro de las personas, llamados interfaces cerebro-máquina (BCI), podrían algún día ayudar a los pacientes que han perdido su capacidad de hablar.

Este un nuevo estudio fue presentado en la conferencia de la Sociedad de Neurociencia 2022 en San Diego, los investigadores demostraron que podían usar una BCI para predecir con precisión qué palabras, un participante tetrapléjico, simplemente estaba pensando y no hablando o imitando. "Es posible que ya haya visto videos de personas con tetraplejia que usan BCI para controlar brazos y manos robóticos, por ejemplo, para agarrar una botella y beber de ella o para comer un trozo de chocolate", dice Sarah Wandelt, estudiante graduada de Caltech en el laboratorio de Richard Andersen, profesor de neurociencia James G. Boswell y director del Centro de Interfaz Cerebro-Máquina Tianqiao y Chrissy Chen en Caltech. "Estos nuevos resultados son prometedores en las áreas de lenguaje y comunicación. Usamos un BCI para reconstruir el habla", dice Wandelt, quien presentó los resultados en la conferencia el 13 de noviembre.

Estudios anteriores habían tenido cierto éxito en la predicción del habla de los participantes mediante el análisis de las señales cerebrales registradas desde las áreas motoras cuando un participante susurró o imitó palabras. Pero predecir lo que alguien está pensando, el diálogo interno, es mucho más difícil, ya que no implica ningún movimiento, explica Wandelt. "En el pasado, los algoritmos que intentaban predecir el habla interna solo podían predecir tres o cuatro palabras y con baja precisión o no en tiempo real", dice Wandelt.

Esta nueva investigación es la más precisa hasta ahora para predecir palabras internas. En este caso, las señales cerebrales se registraron a partir de neuronas individuales en un área del cerebro llamada giro supramarginal, ubicada en la corteza parietal posterior. Los investigadores habían encontrado en un estudio anterior que esta área del cerebro representa palabras habladas.

Ahora, este equipo de investigación ha extendido sus hallazgos al dialogo o habla interna. En el estudio, los investigadores primero entrenaron el dispositivo de BCI para reconocer los patrones cerebrales producidos cuando ciertas palabras fueron pronunciadas internamente, o pensadas, por el participante tetrapléjico. Este período de entrenamiento duró unos 15 minutos. Luego mostraron una palabra en una pantalla y le pidieron al participante que dijera la palabra internamente. Los resultados mostraron que los algoritmos de BCI fueron capaces de predecir ocho palabras con una precisión de hasta el 91 por ciento.

Esta investigación podría ayudar a los pacientes con lesiones cerebrales, parálisis o enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que afectan el habla. "Los trastornos neurológicos pueden conducir a la parálisis completa de los músculos voluntarios, lo que hace que los pacientes no puedan hablar o moverse, pero aún pueden pensar y razonar. Para esa población, una BCI del habla interna sería increíblemente útil", dice Wandelt.

Por último, compartir esta reflexión del astrofísico estadounidense Carl Sagan:” Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que casi nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula para  un posible desastre”.

La interfaz BCI que lee el dialogo interno