jueves. 04.06.2026
HISTORIA DEL COLONIALISMO

La descolonización de Egipto

Se instauró un sistema socialista que pretendía nacionalizar el Canal de Suez, lo que provocó una crisis internacional con el Reino Unido y Francia, así como con Israel.
Egipcios en 1922 celebrando la independencia

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Una de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial fue la disgregación de los territorios que componían el Imperio Otomano. En 1923 nacía la República de Turquía, cuyos límites territoriales vienen casi a coincidir con los actuales. Pero sus posesiones en Oriente Próximo y Medio pasaron a constituirse en Mandatos de la Sociedad de Naciones, controlados por el Reino Unido y Francia. Especial situación por las repercusiones futuras tendría Palestina.

Por su parte, el norte de África estaba dividido entre cuatro países occidentales. El Reino Unido controlaba Egipto mientras que la vecina Libia estaba en manos italianas. Túnez, Argelia y el sur de Marruecos eran la zona de influencia francesa, y el norte de Marruecos (Rif y Yebala) estaban bajo el dominio español, así como el litoral atlántico del Sahara. Por su parte, Italia controlaba Eritrea y Somalia.

Fuera de África, pero siempre en el ámbito musulmán, Rusia ejercía su dominio sobre el Turkestán, mientras Gran Bretaña hacía lo propio en la península Arábiga. Por fin, Indonesia era colonia holandesa.

En el año 1922 se reconoció la independencia de Egipto, aunque el Canal de Suez siguió controlado por las tropas británicas 

El nacionalismo árabe se había desarrollado en tiempos del dominio otomano, exigiendo autonomía, descentralización o simplemente la independencia. La Gran Bretaña y Francia habían utilizado esta fuerza en la Gran Guerra contra los turcos. Pero al terminar la contienda el nacionalismo de las zonas del Próximo y Medio Oriente se orientó hacia los nuevos ocupantes occidentales.

En la época de entreguerras se dieron algunos avances descolonizadores que terminarían por precipitarse totalmente al terminar la Segunda Guerra Mundial, cuando la presión combinada del nacionalismo e internacional hizo inviable que se mantuvieran los antiguos imperios coloniales.

Los británicos vivieron una descolonización menos traumática que la francesa, con alguna excepción muy llamativa, como se vería en Palestina. Londres había optado en las colonias islámicas por procurar respetar las instituciones propias, aunque extendieron su cultura y educación entre las élites árabes.

En el año 1922 se reconoció la independencia de Egipto, aunque el Canal de Suez siguió controlado por las tropas británicas por su importancia estratégica, además de seguir interviniendo en el gobierno de El Cairo, y sosteniendo al rey Faruk. Así pues, la independencia era más teórica que real.

Los graves problemas sociales en Egipto motivaron el auge de los Hermanos Musulmanes, un grupo integrista, que ofrecía alternativas y planteaba un desafío a las autoridades. Su estrategia era violenta buscando la toma del poder y el establecimiento de un Islam más riguroso.

Gamal Abdel Nasser en 1954
Gamal Abdel Nasser en 1954

Al final, en 1952 la monarquía de Faruk cayó por un levantamiento militar que proclamó una república. Al poco tiempo, se hizo con el poder un personaje carismático para el resto del mundo islámico y para el Tercer Mundo, el militar Gamal Abdel Nasser.

Se instauró un sistema socialista que pretendía emprender un vasto programa de reformas en todos los ámbitos, destacando las obras públicas como la presa de Asuán y nacionalizando el Canal de Suez, que provocó una crisis internacional con el Reino Unido y Francia, así como con Israel.

La descolonización de Egipto