lunes. 04.03.2024

Vicente I. Sánchez | @Snchez1Godotx

No hay nada más gratificante que empezar el año con un clásico como Chejov. El autor ruso está considerado uno de los grandes intelectuales y literatos de finales del siglo XIX, con obras de teatro fundamentales como “La gaviota” (1896), “Tío Vania” (1897), o “Las tres hermanas” (1901). No obstante, Chejov también es un maestro del relato corto o breve, con una gran producción que abarca cerca de 600 cuentos a lo largo de su carrera.

Precisamente esta segunda vertiente es la que busca mostrarnos el Teatro Arapiles 16 con El Oso y otros relatos de Antón Chejov. Una función muy divertida interpretada por Jacobo MuñozLaura Martínez y Juanjo Díaz Polo, que busca ser un honesto homenaje a uno de los padres de la dramaturgia actual. También es un pretexto ideal para acercarnos a la cultura rusa fuera del actual marco político.

Un honesto homenaje a uno de los padres de la dramaturgia actual. También es un pretexto ideal para acercarnos a la cultura rusa 

La obra, dirigida por Jacobo Muñoz, se articula sobre tres relatos cortos muy conocidos del ruso: “La audición”, “La muerte de un funcionario”, y “El oso”. La gracia de la función es que los tres textos han sido ligeramente retocados para dar forma a una única obra que funciona muy bien a nivel narrativo y dramático. De esta manera, la obra comienza con el aviso de que uno de los actores ha sido baja de última hora y no podrá participar en la obra. Recurso muy simpático para que Jacobo Muñoz y Laura Martínez den vida al breve texto de “La audición”. Acto seguido llega uno de los momentos "delicatessen" de la noche, con la versión que Juanjo Díaz Polo nos ofrece de “La muerte de un funcionario”. Sin entrar en destripes, simplemente diré que se trata de un texto delicioso y lleno de ingenio en el que el actor se marca una masterclass de cómo se debe actuar y defender un texto en el teatro.

No obstante, estas dos interesantes (y maravillosas) piezas están pensadas como pretexto narrativo para que la obra pueda concluir con “El oso”, texto que Chejov publicó en 1888 y que es una auténtica joya llena de humor, inteligencia e ironía. Se trata de una pieza de un solo acto que nos cuenta cómo la tranquila vida de la viuda Elena Popova da un giro inesperado cuando el mujeriego y deudor compulsivo Grigori Smirnov aparece en su puerta reclamando una deuda que él cree que le debe su difunto esposo.

El espectador más reflexivo podrá encontrar apuntes muy interesantes sobre masculinidades tóxicas y el rol social que se les ha asignado a las mujeres viudas

Punto de partida con el que Jacobo Muñoz nos ofrece una obra que abraza de manera clara el humor y la parodia, pero que el espectador más reflexivo podrá encontrar apuntes muy interesantes sobre masculinidades tóxicas y el rol social que se les ha asignado a las mujeres viudas. Chejov crea una obra que, entre chiste y chiste, tiene muchas capas para reflexionar y que además puede leerse en clave actual. La sensación es que ciertos comportamientos no han variado mucho a lo largo de la historia.

En definitiva, el Teatro Arapiles 16 nos ofrece con “El Oso y otros relatos de Antón Chejov” un auténtico regalo para los amantes del teatro clásico y los textos redondos y llenos de audacia. Jacobo Muñoz, Laura Martínez y Juanjo Díaz Polo nos brindan una obra honesta que se sostiene sobre el peso de tres grandísimos actores que se nota que lo están pasando bien y que se sienten muy cómodos dando vida a Chejov. Para el que suscribe, que puede ver al año cerca de 100 obras, le resulta raro encontrar piezas en las que se note un amor tan claro por la profesión. Solo por eso ya merece acercarse hasta esta función.

El Oso y otros relatos de Antón Chejov