martes. 05.03.2024
Fotograma de ‘Los pájaros’ de Alfred Hitchcock (1963)

Torres-Remírez | @jostorresremrez

Dice la leyenda, que la escena más estudiada de la historia del cine es el apuñalamiento en la ducha de “Psicosis” (1960). Y algo de verdad debe haber al encontrarnos con el documental “78/52” (2017) y con que el biopic homónimo de Hitchcock del 2012 girara sobre el rodaje de la historia del Motel Bates. Sin embargo, el gran director británico, no es conocido sólo por esta escena o esta película, sino que es un referente en el séptimo arte. Incluso entre las nuevas generaciones, que sólo consumen cine de superhéroes y series de plataformas, han tenido predicamento las películas del maestro del suspense. Quizás, la primera, o de las primeras, a la que las nuevas generaciones se acercan es la más enigmática de todas ellas: “Los Pájaros” (1963).

El profesor Francisco González ha publicado su ensayo “¿Por qué lo hacen?” en la editorial KRK. El objetivo del autor es evitar que seamos considerados idiotas por parte de Alfred Hitchcock; ya que, como recuerda el autor, para Hitchcock estaba tan claro el motivo por el cual atacaban los pájaros, que quien no lo viera, era un idiota.

Una parte importante del éxito de “Los Pájaros” es que el espectador no sabe el motivo del ataque en ningún momento. Lo que permite que al acabar la película sigamos igual de sobrecogidos

Partiendo de la base de que cada espectador que se acerca a este clásico de catástrofes tiene su propia idea de qué hay detrás de los ataques, el profesor de la Universidad de Oviedo realiza un compendio de las teorías más plausibles y más comunes entre los estudiosos de la obra del director británico. 

Antes que nada, debe quedar claro que este largometraje es una película de catástrofes; pues la naturaleza se presenta rebelándose, no en forma de terremoto o maremoto, se materializa con un odio feroz de las aves contra los vecinos de un tranquilo pueblo de la bahía de San Francisco. Una estructura que se ha seguido posteriormente por otros cineastas con escaso éxito. Y una parte importante del éxito de “Los Pájaros” frente a otras cintas como “El incidente” (2008), que no dejan de ser una copia barata de la idea de la película de 1963, es que el espectador no sabe el motivo del ataque en ningún momento. Lo que permite que al acabar la película sigamos igual de sobrecogidos como hemos estado a lo largo de las casi dos horas de metraje. Por algo han llamado y siguen llamando a Alfred Hitchcock el maestro del suspense. Esta vez lleva el suspense más allá de la pantalla. Provoca que nos acompañe la sensación de desasosiego tras el final. No vamos a poder ver una bandada de pájaros igual, ni podremos confiar en las palomas de las plazas, ni oiremos plácidamente a esos gorriones que inocentemente cantan por las mañanas. Hitchcock ha conseguido que su película traspase la ficción.

El simbolismo escondido a lo largo de toda la película es de una riqueza inimaginable. Y son estos detalles los que dan las pistas para poder entender la motivación de las aves

“¿Por qué lo hacen?” no es sólo una retahíla de hipótesis que cinéfilos, críticos y literatos han hecho sobre una película que ya ha cumplido sesenta años. Este libro nos aporta una perspectiva distinta de la obra de Alfred Hitchcock. Una película realizada tras sus grandes clásicos como “Con la muerte en los talones” (1959), “Vértigo” (1958), “Crimen Perfecto” (1954) o “Rebeca” (1940) y muy alejada de su etapa británica con “39 escalones” (1935), “El agente secreto” (1936) o “Alarma en el expreso” (1938). Y justamente por todo ello este libro es necesario. “Los pájaros” ha pasado al imaginario colectivo como una película más. Casi como una película comestible para el director y nada más. Sin embargo, el simbolismo escondido a lo largo de toda la película es de una riqueza inimaginable. Y son estos detalles los que dan las pistas para poder entender la motivación de las aves. 

González nos muestra la relación entre “Los pájaros” y Edipo. También la importancia de la filología y las extrañas conexiones que realiza nuestro cerebro entre ciertas palabras. Nos señala los problemas familiares y el verdadero valor de los personajes. Todo ello comprendido en un pequeño ensayo de escasas 120 páginas. 

Tras la lectura del libro, al igual que con la película, el lector va a sentir la necesidad de seguir con la obra y no tendrá otra alternativa que revisitar “Los pájaros”

El gran problema del que adolecen estos ensayos tan pequeños es que o son densos o no dejan de ser perspectivas personales del autor sin base alguna. Ninguno de los dos casos son los de este libro. Los profesores no sólo enseñan, sino que son los primeros divulgadores. Si no se sabe divulgar una asignatura, escaso éxito se tendrá a la hora de que los alumnos aprendan. Francisco González demuestra que es un gran profesor porque en este libro nos encontramos con un gran divulgador. Cada una de las hipótesis está explicada de manera sencilla; por lo que tanto un experto cinéfilo como un neonato en la materia, podrá disfrutarlo y entenderlo. Con respecto a si es un ensayo sin base, sólo hace falta ver la parte de la bibliografía para darse cuenta del trabajo de investigación que lleva a sus espaldas. Las fuentes son tan diversas como Juan Miguel Company, Oriana Fallaci, Miguel Marías o Slavoj Zizek. Sin olvidar, por supuesto, al inigualable Truffaut. 

Tras la lectura del libro, al igual que con la película, el lector va a sentir la necesidad de seguir con la obra y no tendrá otra alternativa que revisitar “Los pájaros”. Y no sólo esa cinta, sino que Francisco González te “obliga” a ver la filmografía del director británico. 

“¿Por qué lo hacen?” no será el primer libro al que acudan los cinéfilos que quieran aprender más sobre Hitchcock, pero es un libro en el que se conoce una perspectiva distinta del personaje. Un libro que merece la pena de principio a fin. Aunque, como en la película, el final continúe tras la última frase.     

 

Una perspectiva nueva de Hitchcock