sábado. 02.03.2024

James Fernández Cardozo

Wish El Poder de los Deseos es la película animada número 62 del estudio Walt Disney. Nos invita a reflexionar si nuestros profundos deseos son realmente auténticos o si han sido capturados por la hechicería posmoderna de la tecnología. 

En la historia relatada, la heroína Asha, acompañada de su cabrito Valentino, anhela convertirse en aprendiz de Magnifico, el rey hechicero del Reino de Rosas, situado en una isla del mar Mediterráneo. En esta isla, cuando cada residente alcanza los 18 años, se celebra una ceremonia especial en la que los habitantes presentan sus deseos a Magnifico, quien los guarda en esferas flotantes en su castillo.

Sin embargo, Asha descubre rápidamente que Magnifico borra los recuerdos de los deseos iniciales y nunca los devuelve a sus propietarios, logrando mantener a la población en situación de docilidad, controlados permanentemente por del rey Magnifico. Quedan así develados los antivalores que pretende conservar el malvado rey Magnífico sobre el dominio permanente en lo más profundo y delicado que puede poseer un ser humano: sus propios deseos. 

Nos invita a reflexionar si nuestros profundos deseos son realmente auténticos o si han sido capturados por la hechicería posmoderna de la tecnología

Este entendimiento le permite asumir a la heroína la llamada a la aventura, y en una noche en que suplica ayuda a las estrellas, sentada en el mismo árbol que compartía de niña junto a su padre, aparece un formidable aliado, una estrellita con el poder de dar vida al bosque y voz a las plantas y a los animales, incluido el cabrito Valentino, que nos rememora el polvo interestelar del cual estamos hechos todos, enseñándonos con música que somos en el fondo estrellas relucientes que descubrimos cuando nos atrevemos a perseguir nuestros sueños, envoltura de los deseos. 

En la perspectiva de la semiótica de los valores, la misión de la heroína Asha se centra en alcanzar la libertad para los habitantes del Reino de Rosas al recuperar sus deseos atrapados en pequeñas esferas azules ubicadas en la cúpula del castillo del rey hechicero. Asha emprende un viaje para restaurar los valores tanto en su comunidad como en sí misma, en honor a su abuelo Sabino. Este viaje contrasta con la misión de conservación de antivalores liderada por el malvado Magnífico, cuyas acciones giran en torno al control empático.

La fábula (Eco, Lector In Fábula 1979) sugiere que las sociedades pueden ser controladas no solo a través de mecanismos autoritarios, sino también mediante la influencia de la empatía. En este contexto, el líder autócrata simula comprender las experiencias de su pueblo al ponerse en sus zapatos. Desde tiempos antiguos, las historias han ilustrado los profundos hilos de manipulación que se pueden ejercer sobre las poblaciones para asegurar su sumisión y preservar el statu quo.

El desarrollo narrativo de este enfrentamiento axiológico es liderado por Asha, quien cuenta con la colaboración de sus aliados, un arquetipo autónomo conformado por seis amigos que gestionan la panadería del castillo, quienes le acompañarán en la aventura y en la superación de grandes pruebas. No obstante, entre estos aliados se oculta el arquetipo de la sombra, representada por el joven panadero Simón, cuyo sueño de convertirse en caballero es manipulado por el rey Magnifico a través de la influencia de la tentación, concediéndole el anhelo deseado.

Una vez que el hechicero Magnífico percibe la amenaza que se cierne sobre su reinado, revela su carácter autoritario. Como espectadores, podemos observar que lo que se escondía detrás de su imagen de salvador y protector era, en realidad, una actitud controladora que reflejaba un profundo ego expresado en un narcisismo radical, que es la incapacidad para amar y servir desinteresadamente a los demás.

La fábula sugiere que las sociedades pueden ser controladas no solo a través de mecanismos autoritarios, sino también mediante la influencia de la empatía

Surge la pregunta: ¿detrás de cada autócrata se encuentra un narcisista profundo, alguien que solo busca su propia imagen reflejada en el espejo de su ego, asumiéndose como guía o salvador de los demás? Y en nuestra vida cotidiana, también podemos cuestionarnos si el narcisismo impulsa a aquellas personas que ejercen control sobre los demás, buscando que vivamos neuróticamente vinculados a ellas.

El camino de las pruebas no es fácil para Asha y sus aliados. Magnífico se vale de su hechicería para sugestionar a los habitantes del Reino de Rosas acerca de la creencia en que el grupo de Estrellita, Asha y los amigos panaderos, son los enemigos del pueblo y organiza una cacería de inocentes convocando a todo el Reino. Para lograrlo el villano incrementa sus competencias -no solo los héroes lo hacen- con un libro prohibido de hechicería que le otorga un bastón con el poder de anular los deseos y someter a quienes se atrevan a cuestionar su ideología controladora. 

Una hermosa perspectiva de libertad que nos brinda el cine es la posibilidad de comparar los eventos de una historia ficticia del pasado con nuestra realidad moderna. La hechicería de Magnífico, que le permitía manipular a los habitantes del antiguo Reino de Rosas, guarda similitud con el uso contemporáneo de la tecnología. En lugar de servir a la libertad y fraternidad de las personas, la tecnología se ha convertido en el principal instrumento de manipulación y conflicto, agitado por intereses económicos, políticos y los tentáculos de la comunicación y la información.

La manipulación a través de la tecnología se manifiesta, en primer lugar, mediante la profusión de innumerables objetos de deseo a través de los medios de comunicación. Este bombardeo, experimentado desde la infancia, nos impide reconocer verdaderamente nuestros deseos internos. Hace 2400 años, Aristóteles afirmaba en la Ética a Nicómaco que la templanza, como virtud del deseo recto, requiere desear en primer lugar lo que es apropiado, planteando la pregunta de si en la actualidad realmente anhelamos lo que nuestros corazones verdaderamente buscan.

La segunda estrategia de manipulación mediante la tecnología opera a través de nuestra adicción a desear más y más, hasta el infinito, fenómeno conocido hoy como consumismo. Aristóteles advertía que esta adicción puede enfrentarse mediante la segunda faceta de la virtud de la templanza, que implica desear de manera adecuada, es decir, con moderación, evitando tanto el exceso como el defecto.

Una hermosa perspectiva de libertad que nos brinda el cine es la posibilidad de comparar los eventos de una historia ficticia del pasado con nuestra realidad moderna

Hoy la adicción tecnológica se ha venido convirtiendo en el bastón para controlar a todos. En promedio, los adultos en Estados Unidos revisan sus teléfonos celulares unas 344 veces al día, lo que equivale a aproximadamente una vez cada cuatro minutos. Además, pasan casi tres horas diarias en sus dispositivos. El problema radica en que una breve tarea relacionada con el teléfono a menudo desencadena una rápida revisión de correos electrónicos o redes sociales, y de repente nos vemos atrapados en un interminable desplazamiento vertical por el contenido: el scrolling. 

Hemos caído inadvertidamente en la adicción a los dispositivos, alejándonos del contacto cara a cara con nuestros seres queridos y convirtiéndonos en esclavos de las redes sociales y sus interminables juegos de comparación con los demás, con un creciente impacto negativo en nuestra salud mental.

Los intereses arriba enunciados vienen logrando, a través del bastón de la tecnología y la fuerza de la adicción, que prestemos nuestra atención a los objetos de deseo que ellos nos exhiben, desviándola de nuestros deseos más profundos. Las guerras modernas silenciosamente también se vienen librando en torno a la manipulación de los datos para mantener enganchada a nuestra atención, una suerte de hechicería de la era moderna.

Y así como el rey Magnífico utilizaba su hechicería como herramienta de manipulación para lograr que el pueblo de Rosas creyera en su supuesta bondad y protección, en la actualidad la manipulación tecnológica, mediante el uso de datos y la búsqueda de nuestra atención constante, ha permitido que vastas comunidades comiencen a creer, por ejemplo, en la negación del cambio climático causado por los seres humanos, en la tolerancia de la barbarie que ocurre en Gaza o en la validez del populismo en las democracias.

En Whis El Poder de los Deseos, finalmente las intenciones del malvado Magnífico son develadas ante el pueblo, y cada uno de los habitantes de Rosas es ahora libre de perseguir sus deseos por su propia voluntad. 

Se acerca el final del año, que nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre nuestros deseos para el próximo año 2024. En este momento crucial, nos enfrentamos al importante interrogante de si estamos dispuestos a recuperar nuestra libertad interior descubriendo nuestros auténticos deseos, que residen en lo más profundo de nuestros corazones. Esto implica tener la valentía personal de confrontar la influencia de la manipulación tecnológica con sus seductores artefactos mágicos. También nos reta a enfrentar nuestra adicción a la búsqueda desmedida de dinero, fama, poder y apegos neuróticos.

Quién logre hacerlo, puede descubrir el poder de sus deseos. 


James Fernández Cardozo |  PhD Análisis del Discurso

Wish: ¿Deseos auténticos o hechicería posmoderna?