domingo. 19.05.2024

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Ainhoa Mela | @ainhoacriticas

Con la polémica que siempre rodea a Polanski desde su huida de Estados Unidos en 1977 acusado de un delito de violación, se estrenaba fuera de concurso en la pasada edición del festival de Venecia The Palace, la nueva cinta del director polaco que el viernes 26 de abril llega a las salas de cine españolas.

Rodada cerca de la residencia suiza donde el director pasa largas temporadas, la película sitúa al espectador en un hotel de lujo en pleno valle suizo en la nochevieja de 1999. Con el miedo y las teorías conspiranoicas del cambio de milenio atormentando a los singulares huéspedes, el hotel se prepara para organizar su gran fiesta de fin de año.

The Palace es una cinta entretenida y por momentos graciosa pero intranscendente en la carrera de un Polanski 

Ricachones estereotipados con altos niveles de patetismo llenan el hotel y la escena. Y es que en la película de Roman Polanski no falta nadie. Desde la joven casada con un anciano millonario, pasando por las ricas polioperadas que persiguen a su cirujano plástico favorito por los pasillos del hotel a los adinerados ególatras con ansias de desfalcar dinero, todos los ricos tienen cabida. Sin embargo, a la excepción de la grata sorpresa que supone ver a un grupo de oligarcas rusos viendo por la televisión la inesperada llegada de Putin al poder ofreciendo así la crítica más política e inteligente de la película, todo rezuma a mediocridad. 

Porque sólo la típica sátira a los privilegiados y a sus vacías existencias no basta para hacer interesante una película que, careciendo de toda trama, lleva al espectador a un viaje hacia ningún sitio. Y mira que el inicio era prometedor.

Un plano secuencia en el que el carismático director del hotel interpretado por Oliver Masucci pasa revista a todos los empleados del hotel es el punto de partida de una película que captura el interés del espectador para luego dejarle caer cuesta abajo y sin frenos. 

Humor fácil y momentos absurdos se suceden en la película de un Polanski que parece estar demasiado encorsetado y con miedo a atacar con inteligencia y sin piedad a una clase social muchas veces ya ridiculizada. Sólo tenemos que echar la vista atrás hasta 2022 para recordar El Triángulo de la tristeza. Presentada en Cannes, la película del sueco Ruben Östlund ganó la Palma de Oro del festival y consiguió colarse entre las diez nominadas a mejor película en los premios Oscars de 2023 gracias a su crítica voraz y sin complejos al mundo de las altas esferas a cuyo lado la sátira de Polanski parece un continuo quiero y no puedo.

Con un guion carente de originalidad y una dirección sin mayores aportaciones destacables que el plano secuencia inicial, son el ritmo dinámico que hace a la pelicula entretenida y las actuaciones las que salvan los muebles.

Un reparto coral entre los que destaca Oliver Masucci interpretando al sobrepasado, pero siempre solícito director del hotel y el veterano actor británico John Cleese quien, sin necesidad de hablar, nos regala una de las escenas más delirantes y divertidas de la película.

Junto a ellos, más de 15 actores componen el alma de la película, cada uno con sus particulares y pequeñas tramas que el guión abre y cierra en el espacio de un día en el que transcurre la película, pero que, resultando demasiado básicas e intrascendentes, no consiguen hacer de esta una historia memorable.

Así, como una crítica insulsa al mundo de los ricos, sus vacías existencias y sus problemas absurdos llega The Palace, una cinta entretenida y por momentos graciosa pero intranscendente en la carrera de un Polanski quien, firmando una sátira muchas veces vista y carente de toda profundidad, cae en el terrible abismo de la mediocridad. 

'The palace': Polanski firma la película más intrascendente de su carrera con una...