martes. 23.04.2024

James Fernández Cardozo

La extraordinaria película Campeonex, dirigida por Javier Fesser, se erige como un viaje de construcción de una amistad colectiva y de celebración de la fiesta de la vida.

Las primeras escenas actualizan el caos personal del entrenador Marco Montes con su negación de la realidad, sus respuestas irascibles y el maltrato a las personas de su entorno, como el encuentro inicial con Marín, quien lo ha sancionado por mal estacionamiento, sin sospechar Marco el giro de la vida que posteriormente vivirá. 

De entrada, nos alineamos con desagrado con el protagonista Marco Montes. Evaluamos que sus posturas son antivalores porque van en contravía de la convivencia y la felicidad personal. Pero tampoco imaginamos que la historia al final nos alineará axiológicamente con sus futuros aprendizajes. 

Los recorridos narrativos pueden presentarse en el cine como una defensa de valores de base amenazados o como una transformación de valores, siendo usual que en los recorridos de transformación interior sea el querer el que los moviliza. Sin embargo, en Campeonex discurre un recorrido de transformación interior impulsado por la orden de la jueza Victoria que obliga a Marco Montes, entrenador de baloncesto de la Liga G caído en desgracia, a asumir el llamado a la aventura a pesar de sus reticencias y desganos. 

La extraordinaria película Campeonex, dirigida por Javier Fesser, se erige como un viaje de construcción de una amistad colectiva y de celebración de la fiesta de la vida

En el modelo del viaje mítico del héroe que describe Joseph Campbell en su obra El Héroe de los Mil Rostros el protagonista ingresa a un mundo distinto al que conocía. Marco Montes deberá cumplir la orden de la jueza en una comunidad de discapacitados intelectuales apasionados por el básquetbol, con la misión de entrenarlos. Y procura, por el qué dirán, que nadie de su antiguo entorno se entere de su nueva y forzosa actividad, descuidando que su esencia es la de entrenar jugadores de basquetbol. 

Julio, el afable director de la comunidad de discapacitados intelectuales, con paciencia hace ver al entrenador Marco que este no es un mundo extraño y que los jugadores le necesitan porque el básquetbol los hace felices. El director Julio ha asumido con nobleza una misión de vida que le ha enseñado a mantenerse optimista, con asombro por los pequeños y amables gestos, y con una visión simple y resiliente de la vida. ¿Y qué es normal? le pregunta el director Julio a Marco ante su prepotencia con el nuevo mundo que empieza a conocer. 

En el cine, los protagonistas de las historias deben enfrentar pruebas que definirán si sus habilidades y destrezas resultan idóneas y su motivación suficiente para mantener el recorrido. Pero los primeros obstáculos que encuentra Marco en la comunidad de discapacitados intelectuales, se le presentan como imposibles de superar ante cualquier esfuerzo.

Sus esfuerzos para que los jugadores armen parejas de entrenamiento hacen que nos divirtamos al apreciar la dura y merecida prueba inicial que Marco ha tenido que asumir por su conducta de conducir ebrio. Su perplejidad ante la respuesta de los jugadores al uso de camiseta roja o azul nos hacen suponer que el reto de Marco se asoma en crecimiento inevitable. Y el espectáculo en el bus en que viajan a una de las primeras competencias deportivas, y que origina que el conductor deje al grupo abandonado en la vía y con la nariz de Marco sangrando, nos hacen presentir que la construcción de un colectivo de trabajo deportivo sea imposible. 

Paralelamente a esta debacle colectiva transcurren sendas historias individuales de los jugadores en las que cada uno presta un valioso servicio a la sociedad

Lo que no sabía Marco era que paralelamente a esta debacle colectiva transcurren sendas historias individuales de los jugadores en las que cada uno presta un valioso servicio a la sociedad, hecho que ya conocía el director Julio, lo que le había permitido valorar a cada jugador por su mérito personal y su contribución a los demás.

En este género cinematográfico de la comedia también participan los arquetipos míticos, es decir, esas imágenes universales del inconsciente colectivo que anunció el médico psiquiatra Carl Gustav Jung y que subyacen en la memoria universal de la humanidad. El conflicto con la madre que lentamente está llamado a superarse a través de encuentros y desencuentros; el amigo que ejerce como figura cambiante por sus comentarios fuera de tono hacia Sonia, la esposa de Marco. El encuentro simból

ico con la diosa, es decir, con su esposa Sonia a quien había lastimado con su conducta maltratadora. Los arquetipos míticos tienen la función de coadyuvar a la tensión narrativa y sus efectos de intriga, suspenso o sorpresa. (Baroní, La Tensión Narrative, París Seuil 2007).

Los protagonistas de los recorridos narrativos se convierten en figuras heroicas porque logran aprendizajes interiores. Así, Marco motiva a Juan Ma a salvar un ratón logrando que éste derrote su miedo al agua, pero también exclama: “así se curan los miedos, de golpe”, sin presagiar aún que también él aprendería a perder el miedo a los ascensores con la broma cariñosa que le hacen los jugadores del equipo en el hotel playero. 

Marco aprende a vencer su miedo a tener con su esposa Sonia un hijo discapacitado en el momento en que Marín le confiesa que le gustaría tener un padre como él, y le manifiesta su gratitud. Aprende también de la jugadora Collantes que en las competencias no se debe aplastar a un equipo que se ve fácil. “Vamos a salir a ganar, no a humillar”, le advierte Collantes.

En este recorrido de construcción de una amistad colectiva y de celebración de la fiesta de la vida también los espectadores logramos unos aprendizajes de vida

El recorrido por todo España en el Campeonato Nacional se constituirá en la aproximación a una prueba máxima de los valores de base: el enfrentamiento final con el equipo de Los Enanos, encuentro que a los espectadores nos hizo paralizar de emoción y luego de regocijo al ver en los jugadores, que se despiden de Marco, compartir el valor de la gratitud, reír juntos en la amistad y abrazarse celebrando la vida. 

En este recorrido de construcción de una amistad colectiva y de celebración de la fiesta de la vida también los espectadores logramos unos aprendizajes de vida. 

Nuestro aprendizaje cognitivo: ¿quiénes son los normales, nosotros con nuestra ira cotidiana, la soledad dañina y la dependencia del que dirán, o los jugadores del equipo Amigos, quienes son pacíficos, sociales y útiles a la sociedad?

Nuestro aprendizaje emocional: no conocíamos al protagonista, lo detestábamos al comienzo del film, pero en el recorrido nació nuestra empatía con su sufrimiento buscado. Y es lo que también Marco experimenta con los discapacitados intelectuales, de quienes en principio se avergonzaba. 

Nuestro aprendizaje axiológico: ¿qué es más importante, llegar de primero o valorar el hecho de haber llegado en colectivo a una gran final?

Y finalmente, nuestro aprendizaje para la vida: ¿Como enfrentar las dificultades: con negación, ira y maltrato, o con aceptación de la realidad, comprensión del otro y resiliencia, como nos enseñaron los jugadores del equipo Amigos


James Fernández Cardozo | PhD Análisis del Discurso

Campeonex, la amistad y la fiesta de la vida