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Mauro Nicolás Gamboa
Nos ponemos en contacto con Lujuria, un poderoso combo de Hard Rock de origen argentino, radicado en España, con esencia norteamericana, pero de espíritu libre e indomable. En palabras de su frontman y guitarrista Matt Houdini, conocemos su actualidad, su inminente gira con el reconocido artista cómico El Bananero, la cual tendrá paradas en Barcelona en la sala Luz de Gas (1/10), en Valencia en la sala Madison (3/10) y en Madrid en la sala Wagon (5/10), repasamos su trayectoria y nos cuenta en exclusiva sus planes de futuro cargados de riffs.
Mauro Nicolás Gamboa | Para el gran público que aún no ha escuchado vuestra música ¿Cómo se podría definir artísticamente a Lujuria?
Matt Houdini | Lujuria es rock alternativo nacido en la calle. Nuestra propuesta es visceral, directa, con raíces que vienen del grunge, el hard rock, el stoner y hasta el trap. Es una música que no busca encajar en moldes, sino conectar con la gente desde la crudeza y la autenticidad. Somos ruido, energía y emoción, pero con canciones que tienen melodías y mensajes que cualquiera puede sentir en la piel.
Sin rock and roll la vida sería gris, aburrida, sin magia. El rock no es solo música: es actitud, es forma de estar en el mundo, es decir lo que piensas, aunque moleste, es ser libre
En vuestras canciones hay una amplitud de matices que van tomando forma en raíces envolventes que atrapan por completo al oyente, ¿cómo lo ves tú?
Lo veo como la esencia de Lujuria: no nos gusta quedarnos quietos en un solo género. Siempre estamos mezclando colores, atmósferas, emociones. De ahí salen los matices que terminan envolviendo al oyente. La idea es que cada canción sea un viaje: puedes entrar por el riff, por la letra, por la base rítmica… pero lo que importa es que te atrape y no te suelte.
Hace poco tiempo publicaban un single demoledor “Blow My Mind”. ¿Qué historia hay detrás de la canción?
Esta canción se la escribí a mi chica. Tiene una carga romántica, pero a la vez está envuelta en la crudeza y la urgencia del punk. La idea fue mezclar esa energía visceral con un sonido más limpio y fresco, algo que pudiera sonar directo, sin artificios, pero con una sensibilidad especial. Es un tema corto, contundente, que habla de amor, pero con la rabia y la electricidad que nos caracteriza.
En mi vida y en la de Lujuria, el rock and roll es oxígeno. Sin él, simplemente no hay vida
Habéis tocado en el festival Jardín Botánico abriendo para Queens of Stone Age, en La Riviera recientemente junto a Ratones Paranoicos, etcétera. Quiero conocer vuestra actualidad, ¿El presente artístico de Lujuria en qué etapa está?
Estamos en una etapa de expansión. Después de años de giras por Sudamérica, Estados Unidos y Europa, ahora nos enfocamos en crecer en la escena europea, en tocar en festivales y en consolidar la identidad que venimos construyendo con SKULLNIGHT. Es un momento muy fuerte para nosotros, porque sentimos que todo lo vivido nos trajo hasta aquí, y ahora la banda está más sólida y más salvaje que nunca.
¿Y el futuro?
El futuro es incendiar más escenarios. Queremos llevar Lujuria a todos lados: Europa, Asia, Estados Unidos de nuevo. Seguir sacando música nueva, visuales impactantes, colaborar con artistas que nos inspiren, y sobre todo, seguir construyendo comunidad con la gente que vibra con nosotros. El futuro es más grande, más ruidoso y más libre.
El riff corre por tus venas Matt y eso se aprecia en vuestros potentes directos. ¿Eso se lleva en el ADN? ¿Se va adquiriendo? ¿Es una mezcla de ambos?
Creo que es una mezcla. Hay algo genético, sin duda, porque desde chico el riff me llamaba, me quemaba las manos. Pero también está lo que uno vive, lo que absorbe en la calle, en los bares, en la vida real. El riff es energía vital, y en mi caso se convirtió en el lenguaje con el que digo lo que no puedo decir de otra forma.
Contáis con una amplia y larga trayectoria. Ahora estaréis tocando en una gira europea junto al artista cómico El Bananero. ¿Cómo se dio esa fusión? ¿Habrá alguna sorpresa más?
Con El Bananero nos une la irreverencia, las ganas de romper esquemas y hacer las cosas a nuestra manera. Él desde el humor, nosotros desde la música, pero con la misma sangre salvaje. La fusión se dio de forma natural, casi inevitable. Y sí, siempre hay sorpresas, porque la idea es que los shows sean experiencias únicas, donde todo puede pasar.
¿Cómo es la preparación antes de salir a la carretea nuevamente? ¿Cómo es afrontar un nuevo tour?
Es una mezcla de disciplina y caos. Ensayos intensos, cuidar el sonido, preparar las visuales, coordinar toda la parte técnica. Pero también hay un ritual más personal: conectar con la banda, con la energía de lo que se viene, y dejar espacio a la improvisación, porque en la carretera siempre hay imprevistos. Al final, es como prepararse para una batalla: hay que estar listos para darlo todo.
Para concluir y agradecido por tu tiempo, te consulto, ¿sin rock and roll no hay vida?
Para mí, no. Sin rock and roll la vida sería gris, aburrida, sin magia. El rock no es solo música: es actitud, es forma de estar en el mundo, es decir lo que piensas, aunque moleste, es ser libre. En mi vida y en la de Lujuria, el rock and roll es oxígeno. Sin él, simplemente no hay vida.





