“Quería que los personajes explotaran en sus propias lenguas al ser una película sobre la (in)comunicación”
Charlamos con Alissa Jung y con el descubrimiento interpretativo que encarna a la chica protagonista, Juli Grabenhenrich.
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Entrevista de Aleix Sales | @Aleix_Sales
Nos encontramos con la actriz alemana Alissa Jung, que da un firme paso adelante en su carrera poniéndose a la batuta de su primer largometraje, Baja de paternidad, una íntima, delicada y políglota historia del encuentro entre un padre ausente y su hija adolescente, con la que deja entrever sus inquietudes temáticas, ideas en la puesta en escena y, sobre todo, su sensibilidad narrativa. Charlamos con ella y con el descubrimiento interpretativo que encarna a la chica protagonista, Juli Grabenhenrich.
Aleix | ¿Por qué escogiste esta historia esta historia para que fuera tu primer largometraje?
Alissa: Creo que porque pensaba mucho en las relaciones de padres e hijos y quería explorar este tema mejor. Leo apareció en mi mente, empecé a emprender el viaje con ella y me encantó bucear con ella en esta historia. Hice una solicitud para una beca con diferentes propuestas para una historia y sentí que la que quería hacer era esta. Digo bucear en su historia porque como directora trabajas años y años en el tema y tiene que ser algo que realmente te interese y en el que desees dedicar años y años de trabajo, no solamente para dos semanas y luego permitirte el lujo de perder el interés. Sabía que me atraía mucho y entonces me lancé al agua.
Acabamos la película en diciembre, nos invitaron a la Berlinale y ahora estrenamos en Italia, España y Alemania, así que todavía hay mucho por hacer con el film
¿Cuáles fueron los mayores retos a los que te enfrentaste?
Alissa: Hubo muchos, pero siempre son buenos si no son enormes (ríe). Uno de ellos fue que confié en que sería fácil llevar una historia de dos personas a lo largo de 72 horas. Pensaba que era concreto, una ubicación, 2 personas, una relación clara... Pero, como es una trama muy delicada e íntima, cada pequeño que daban era muy arduo de equilibrar en el proceso de escritura. Una sola palabra podría cambiar todo el guion y luego, en el proceso de rodaje y montaje, también era difícil la situación de los personajes en la habitación, ya que según su posición podría cambiar todo el significado. En montaje, un toque más o un toque menos cambia todo, así que tuve que ser muy precisa y meticulosa para equilibrarlo todo, cosa que no me esperaba.
Por supuesto también fue desafiante rodar en Italia con medio equipo alemán, tener estas lenguas y diferencias culturales... Lo mismo que pasa en la película lo teníamos en la vida real.
¿Cómo encontraste a la actriz que encarna a Leo (Juli Grabenhenrich)? ¿Cómo fue el proceso de casting?
Juli es maravillosa, es un ser humano extraordinario, honesta consigo misma y con los otros, bastante fuerte. Tienes que ser fuerte para acarrear una película como protagonista y tuvo mucho coraje y valentía
Alissa: Fue difícil porque estaba segura de que quería una chica de 15-16 años para interpretarla, así que no podíamos empezar el proceso de casting muy temprano porque, al empezar la búsqueda financiación 2 años antes, todavía no sabes cuando se rodará y la chica que has elegido ya habrá crecido. Hicimos la búsqueda medio año antes de empezar el rodaje y estaba convencida de que encontraría a mi Leo ideal. Vi a muchas actrices jóvenes muy talentosas e increíbles, pero no daba con mi Leo, así que me estresé un poco. Hasta que encontramos a Juli, que tenía entonces 14 años. La conocimos a finales de octubre-principios de noviembre y en febrero ya empezábamos a rodar.
Juli es maravillosa, es un ser humano extraordinario, honesta consigo misma y con los otros, bastante fuerte. Tienes que ser fuerte para acarrear una película como protagonista y tuvo mucho coraje y valentía. Aportó muchas de las cosas que buscaba para Leo.
Normalmente, para preparar estas películas de padre-hija, los intérpretes se conocen previamente para construir la relación y la complicidad de sus personajes. En este caso, pero, ellos no se conocen. ¿Cómo preparaste los roles con Juli y Luca Marinelli?
Alissa: Le di muchas vueltas al asunto. Pensé si teníamos que ensayar juntos o si era mejor que no se conocieran, si era bueno o malo... Al final, hacer una película (o arte en general) en comunidad se basa en la confianza en el otro y encontrar un lenguaje común, especialmente en la actuación, así que decidí que era importarse reunirse y ensayar juntos. Fue una decisión acertada, porque era muy importante para todos estar juntos, no solamente para Luca y Juli, también para los otros actores, incluso la niña pequeña que aparece en la cinta. Juli y la niña se reunían un par de veces a la semana, aunque solo fuera para jugar, para establecer lazos.
Uno de los temas principales de la película es la falta de comunicación entre padre e hija, que se acentúa con el hecho de que cada uno tiene lenguas maternas distintas. Por tanto, el inglés ejerce como lengua vehicular o universal entre ellos. Hay una escena maravillosa en la película en una furgoneta donde, en medio de una discusión, el personaje del padre explota y acaba revelando todo en italiano. Y, justamente después, la hija hace lo mismo en alemán. ¿Esto estaba en el guion o fue improvisado?
Alissa: Todo estaba en el guion porque quería, precisamente, que explotaran en sus propias lenguas, al ser una película sobre la (in)comunicación. Fue muy interesante para mí explorar su lenguaje, ya que se comunican con palabras simples, ya que no tienen un vocabulario muy elaborado. El tacto, la mirada, mirarse a los ojos o no también ayuda mucho en su comunicación. Pero si las emociones son enormes no se pueden controlar y hablan en su lengua materna.
Juli: La primera vez que vi la película después de rodar y llegó la escena pude entender, finalmente, cómo se sentía el personaje de Luca en ese momento, hablando en alemán e inglés. A partir de entonces, empecé a sentir empatía por él y creer que, tal vez, dentro de él hay un alma buena, luchando para salir de este desastre. Él intenta arreglar las cosas, pero las empeora, y en esa escena se siente paralizado y traumatizado. Puedes comprenderlo por su expresión corporal y tono, pero los subtítulos ayudan a profundizar en su problema.
Alissa, has dirigido varios cortometrajes, pero es la primera vez que diriges a Luca. ¿Cómo fue para ti hacerlo?
Alissa: Los dos teníamos mucho respeto al hacer la película juntos, ya que nunca sabes. Conocerse tan bien él uno al otro puede llevar a comportarse de una forma no muy profesional o, por el contrario, sentirse muy estresado o alterado por cuestiones de la película. Hablamos mucho de ello y, al final, puede que tuviéramos alguna pequeña pelea, pero no era lo habitual. Fue muy bueno trabajar juntos porque tenemos un punto de vista muy parecido respecto al arte en general o a la actuación en particular. Sabemos muy bien qué nos gusta y qué no nos gusta, así que fue muy fácil trabajar juntos. Estoy muy agradecida y orgullosa de los dos porque tuvimos la valentía de hacerlo porque titubeábamos un poco y creo que fue lo correcto. Luca es la persona adecuada para el papel porque puede llegar a ser muy agradable cuando quiere y sabía que me podría aportar cientos de capas al personaje de Paolo.
En nombre de mis padres tengo que darte las gracias, Alissa, de tu faceta como actriz porque en España, en las sobremesas del fin de semana, son muy populares las TV movies alemanas como Rosamund Pilcher o Engel Lindström, en algunas de las cuales has intervenido. ¿Son una buena escuela para desarrollarse como intérprete? Muchas personas del star system germano han pasado por allí...
Alissa: Creo que, si eres lista, puedes aprender de cualquier lugar, eso es lo que dice mi padre. Siempre puedes aprender de las buenas y de las malas experiencias. En departamentos técnicos, en blockbusters con historias malas puedes aprender mucho de diferentes procesos y estilos, pero para los actores, menos. Al principio es, sobre todo, habituarse a estar en el set y a la dinámica, pero, llega un punto, en el que es sobre todo protegerse a una misma. Pienso en proteger tu alma porque como actriz no siempre te gusta lo que tienes que hacer, pero, desde la perspectiva de cómo hacer el trabajo, tienes que poner todo de ti. A veces te toca ser vulnerable y desnudarte interiormente. Hay algunos productos que pueden no ayudarte mucho en este aspecto, porque tienes que dar mucho de ti y recibir poco a cambio. Así que diría que no son los mejores trabajos para aprender y crecer como actriz, pero no me arrepiento.
Yo aprendí mucho y, entre este tipo de ficciones, hay películas bonitas y otras que son una mierda. Leí guiones estupendos y otros horroroses, pero incluso de un guion malo puedes llevarte aprendizajes. Siempre puedes aprender, pero en un momento dado tienes que tomar decisiones y protegerte. Tienes que vigilar tus pasos, porque unos te pueden llevar a unos productos y otros a otros proyectos. Hay que tener cuidado. Si fuera Juli le aconsejaría que me preguntara primero. (ríen)
¿Qué proyectos hay a la vista?
Alissa: Acabamos la película en diciembre, nos invitaron a la Berlinale y ahora estrenamos en Italia, España y Alemania, así que todavía hay mucho por hacer con el film. No he tenido todavía la calma para sentarme y escribir, pero he conseguido financiación para el guion, cosa que es genial. Además, estamos en proceso de financiación para otra película, por la que estoy cruzando los dedos para poder empezar a rodar poquito a poquito.