‘En À voix basse’ el amor está por encima de los prejuicios
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La 76 Berlinale ha seleccionado en su sección oficial una película franco-tunecina cuyo título cabría traducir por “murmullos” o “a la chita callando”, expresión que siempre me ha parecido harto enigmática. ‘En voz baja’ va de menos a más, acelerando su ritmo narrativo una vez que contamos con los detalles del contexto en que se desarrolla la trama y que va dibujándose paulatinamente.
Se contrastan con acierto los ambientes culturales de Francia y Túnez, así como la idiosincrasia de pertenecer a esas dos tradiciones
Cada familia tiene secretos a voces y esto es lo que se nos cuenta este film, con el impagable concurso de las dos actrices protagonistas, en las que destaca su lenguaje corporal, bien acompañadas por los papeles de reparto.
Se contrastan con acierto los ambientes culturales de Francia y Túnez, así como la idiosincrasia de pertenecer a esas dos tradiciones. También versa del retorno a esos lugares disfrutados en la infancia que nos han dejado una honda impronta emocional y cuya evocación contrasta sobremanera con la realidad actual, porque durante la infancia no se perciben los conflictos larvados en el seno de las familias.
Otro tema fundamental es el de la homosexualidad, que sigue castigada en el código penal tunecino, siempre que sea masculina, puesto que los lances eróticos entre mujeres parecen ser tolerados por la justicia, pese a padecer una censura social. Esta película muestra que por encima de los prejuicios está el amor y que no pueden ponerse fronteras al cariño. Se ve con agrado, aunque no sea una película particularmente destacable.