lunes. 04.03.2024

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¡No! No soy yo el que cada vez está más hecho un lio con las cosas del día a día, y no me refiero a cosas complicadas como la amnistía o el que es terrorismo, no, por ejemplo siempre pensé que los obreros y campesinos formaban sindicatos, bueno ahora los empresarios (agrícolas) forman sindicatos (además de sus patronales, asociaciones, etc.) que mal suena o raro al menos.

Estaba pensando en pedir cita previa (no sé bien donde, cada vez que abro la boca en alguna parte ¿tiene cita previa? Porque si no…) para que me explicaran algunos asuntos de actualidad. Aunque de casi toda la vida, resulta que hay sequía, creo que el campo se lleva casi el 80% del agua total, pero cada vez hay más regadío y frutos tropicales, aguacates, mangos etc., (nunca entendí como una piña que viene desde miles de kilómetros pueda ser más barata que un melón de Villaconejos de aquí al lado), y el colmo es que ponemos regadío por goteo a los productos de secano, ejemplo olivos. Siempre nos han querido colar lo de que la competencia abarata las cosas, ¿si ponemos regadío a los olivos para que aumente la producción?, hay más aceite, deberían bajar los precios ¿verdad?,¿qué ha pasado con el precio del aceite?

Aquí alguien miente y mucho, además esto lo que demuestra es que la mayoría de los “opinadores” oficiales y tertulianos es que no hacen la compra ni se enteran de los que comen y a qué precio.

El gobierno debería asegurar una cesta de productos de temporada y básicos de calidad a precio tasado al que se pueda adquirir con un salario y pensión media

¿Importamos productos regulares porque lo mejor de nuestros productos los exportamos? ¿para eso quieren los empresarios agricultores el agua que no tenemos ya ni para beber? Que se haga la vista gorda sobre los productos químicos y abonos malos para la salud pero buenos para aumentar la producción, y seguir legalizando los robos de agua amnistiados para miles de hectáreas de regadío, que por otra parte a veces da pena ver esos campos de maíz y girasol regados con unos aspersores de chorro prostático, totalmente mustios. ¿Sera que todos esas frutas y verduras “imbatibles” se van al extranjero? (aquí la proximidad en algunos mercadillos de pueblo y en la estación) y las grandes cadenas de distribución de lo supermercados nos imponen sus “imbatibles mediocridades” de importación, asquerosos y caros. Cada vez que me ponen repollo por lechuga me siento estafado, iceberg o algo asi la llaman.

No voy a repetir lo que tantas veces hemos dicho y sabemos la fruta y la verdura es una porquería y a unos precios inasumibles para un salario medio o una pensión media, si intentas comprar incluso en la estación te quedas pasmado. En septiembre un melocotón de Aragón grande con olor pagas más de un euro por él, por no hablar de por ejemplo las alcachofas en Diciembre-Enero a más de un euro la alcachofa o una naranja de mesa decente, no hay kilo de fruta o verdura de calidad mediana por menos de tres euros el kilo, cuando las encuentras, eso si lo productores se quejan de que a ellos les pagan céntimos ¿no deberían sentarse y dar una solución? Sin levantarse hasta regular el tema con una comisión independiente, de seguimiento del problema, entre treinta céntimos y tres euros hay margen para llegar a un precio justo.

A lo mejor un día formamos sindicatos de ciudadanos cansados de aguantar a tanto hijo de fruta especulador

El gobierno debería asegurar una cesta de productos de temporada y básicos de calidad a precio tasado al que se pueda adquirir con un salario y pensión media, el gobierno debe intervenir independientemente del color político, y el que quiera y pueda pagar por un litro de aceite o de tomates de la marca “superguays” que lo pague. Además que esto serviría para controlar de forma más efectiva el cambio climático.

Resumiendo, cuentan con las subvenciones europeas y nacionales, no necesitan exportar todos los productos imbatibles para terminar rodando por las carreteras de Europa, déjenlos aquí y no a un precio imbatible, sino a un precio asequible ¿Estamos? Con las cosas de comer no se juega.

A lo mejor un día formamos sindicatos de ciudadanos cansados de aguantar a tanto hijo de fruta especulador.

El tractor amarillo de naranjito