lunes. 17.06.2024
Aitor Esteban, portavoz del Grupo Vasco en el Congreso de los Diputados

El trumpismo, antes llamado fascismo, busca el ruido, la chulería, la violencia, la falta de respeto, para convertir el parlamentarismo en un circo. Pocas figuras se levantan por encima de esa miseria y honran el Templo de la Palabra.

Quienes van a ese circo no dejan de ser unos payasos que no se respetan ni a sí mismos, ni a sus votantes y mucho menos a los de los demás. Y van allí con la peor concepción del “señorito andaluz” dueño de su cortijo que mea donde quiere y cuando quiere.

Y cuando empleo el concepto “payaso” pido disculpas al gran Charlie Chaplin quien se atrevía a decir que como payaso estaba autorizado a reírse de los malos políticos de su país. Supongo que por esa y otras razones se fue a vivir fuera de él.

Desde la altura. Desde la mirada alta. Desde el respeto. Desde la ideología. Desde la Historia. En una palabra, el señor Esteban desnudó al señor Feijoo

En la pasada moción de investidura, perdonen mi incultura, quería decir sesión de investidura, por encima de tanto foco, tanto periodista que no es periodista, tanto periodismo que solo es espectáculo, quiero destacar al mejor parlamentario y a la mejor intervención. Sí señoras y señores. Fueron las del señor Aitor Esteban.

Le hizo polvo al señor Feijoo. Desde la altura. Desde la mirada alta. Desde el respeto. Desde la ideología. Desde la Historia. En una palabra, el señor Esteban desnudó al señor Núñez Feijoo. Con naturalidad, “sin acritud. Y en términos taurinos, le dio la puntilla con aquello de “si como dice la señora Gamarra me dan a elegir entre Feijoo y la amnistía, escojo la amnistía”. Y porque le demostró que no podía arrogarse la condición de hombre de estado apadrinando a Vox.

Si el día 29 se repite la votación, ahí se acabó la historia y puede que ese argumento haya condicionado la moción de censura, digo la sesión de investidura, y, quizás, la siguiente. 

Señor Esteban, no sabe la envidia que me da. Quienes me conocen saben que soy manchego, y mis padres solo pudieron pagarme dos años en los escolapios de Getafe, lo que era mucho en aquello años. Supongo que usted habrá tenido la suerte de estudiar en Deusto. Sin menospreciar a nadie, he ahí la diferencia. Cuando digo que le envidio es porque admiro su coherencia y la del PNV algo más caro que el litio en estos tiempos de trumpismo. Es difícil elevarse por encima del pragmatismo y de intereses a corto plazo para denunciar lo que supone Vox. Chapó.

La Mancha y Deusto, dos lugares tan distintos pero ambos en la misma piel de toro. La diversidad, en una palabra. Lo opuesto a la uniformidad y al monolitismo. Diversidad que nos enriquece y nos ayuda a comprender otros mundos y no encorsetarnos en el nuestro viendo el de los demás con gafas de pana.

Lo mejor de la investidura fue la intervención del señor Esteban en nombre del PNV. Cuando lo escucho, me reconforta con el mejor parlamentarismo

Cuando tenía veinticinco años tuve la oportunidad de cenar en Guetaria en plenas fiestas de enero y probar esa joya que es el besugo a la espalda. Hace tres años volví al País Vasco en Septiembre a las fiestas de Mutriku. Lo primero que hicimos fue volver al mismo restaurante de Guetaria. Y aunque no era la temporada del besugo pude cenar una sopa de nécoras y unas cocochas a la brasa. Casi me caigo de la silla. Madre mía, ¡qué manjares!

Dicho esto, y ahora que todos somos nacionalistas, hasta la señora Ayuso, me vuelve la sana envidia y para compensar que en el río de mi pueblo no hay ni nécoras ni besugo me refugio en una de nuestras señas de identidad: el cordero manchego!!! Chincha, chincha señor Esteban. De eso no tienen ustedes.

Bromas aparte, en los tres días que pasamos allí admiré la limpieza, el urbanismo, lo cuidado que estaba todo, en pocas palabras que me pareció un paisaje europeo a mucha distancia del urbanismo pacato de la pequeña ciudad donde vivo.

No sé lo que dirán los medios de comunicación comecocos, que no son medios de comunicación. Insisto que lo mejor de la investidura fue la intervención del señor Esteban en nombre del PNV. Cuando lo escucho, me reconforta con el mejor parlamentarismo.

Bueno, y por si sirve de algo, y esto llega al departamento de prensa del PNV, igual les gusta y me becan a pasar un fin de semana con ellos por si me decido a afiliarme. AGUR.

Dan ganas de pedir la afiliación al PNV