jueves. 13.06.2024

Quisiera compartir con ustedes dos noticias, aparentemente, intranscendentes reflejadas hoy en los Diarios: una muchacha destinada durante tres años a aprender cómo se hace la guerra, y un honorable anciano lector de poesía. No me digan ustedes que esto es un quilombo, un disparate, una desmedida forma de querer frivolizar, por mi parte, dos cuestiones de calado. ¡Venga, vamos con ello!

Y digo yo, no es por malmeter; ¿por qué la actual Princesa Leonor, futura Reina de mi País -jefa de Estado-, tiene que cursar tres añitos de formación castrense que la habiliten a ser Oficial de las tres Armas del Ejército Español: ¿Tierra, Armada y Aire? Así pues, la futura Reina va a ponerse al día sobre las técnicas más sofisticadas de hacer la guerra, otros dirían practicar los principios de la Defensa; bueno eso es opinable. Todos los conceptos “defensivos” considerados como conocimientos, habilidades y actitudes que la ayudarán, a buen seguro, a estimar la máxima: Todo por la Patria. Entre la concurrencia, por favor, hay alguien que me lo explique de forma coherente. 

Esta sufrida joven, que tiene asegurado su puesto de trabajo, se perderá la inestimable vocación de hacer oposiciones, privarse de acudir a las Oficinas de Empleo y de la Seguridad Social (CAISS) y no cobrar nunca el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Asignaturas estas, que forman parte de la experiencia vital, de lo más granado de nuestras clases trabajadoras, populares y menesterosas. 

Esta sufrida joven, que tiene asegurado su puesto de trabajo, se perderá la inestimable vocación de hacer oposiciones, privarse de acudir a las Oficinas de Empleo, etc.

Y digo yo, como ciudadano libre de este mi País, que tiene su opinión propia y meditada: ¿dónde está escrito, ¿dónde se proclama, que para ostentar la máxima Representación del Estado haya que cursar estudios castrenses y ser Oficial de los tres Ejércitos? ¿Qué extraña arquitectura Institucional prevé esa condición inexcusable? ¿Por qué, alternativamente, la Princesa no cursa estudios de Trabajo Social, Derecho Administrativo y Laboral, Interpretación e Idiomas, Geografía e Historia Española, ¿o bien Másteres en Resolución de Conflictos y Promoción de la Paz? Ya sé, ya sé, asomo la patita, como buen republicano, no quiero bien a nuestra princesita. No les falta razón, porque la joven estaría, absolutamente, desmadejada ante tanta turbamulta de exigencias docentes. Hablando de republicanos y República, tengo una pregunta para la Princesa, que seguro que, en su distinguido Colegio Galés, ya habrá sido objeto de controversia: ¿para cuándo nos tocará pronunciarnos, a mis compatriotas y a mí, sobre la forma de Estado de mi querida España? Lo que viene siendo un Referéndum sobre Monarquía o República. Reconozco, en honor de la Princesa, que la respuesta a esta disputada cuestión es “pa” nota. Tus papás y abuelitos ya te habrán convencido de que esta es una disyuntiva desfasada, demodé y absolutamente impertinente; porque el “abuelito de Heidi” lo dejo todo atado y bien anudado. ¡Cáspita, que serenísimo Generalísimo! 

Bueno, pero no me resisto a dar mi opinión, libérrima, sobre los estudios castrenses de Leonor. Ni más ni menos, me parecen una concesión, pretendidamente avalada por la tradición, al bloque de Poder, a las instancias más conservadoras, caducas y casposas que pueblan nuestra piel de toro, ambos archipiélagos incluidos y restado Portugal –menos mal, que nos queda Portugal –. En cualquier caso, jovencita, debes aprender de tus mayores. Por ejemplo, de la tita Margarita; la ministra del Ramo –no de flores, sino de la Guerra–, que ha demostrado y demuestra un ardor guerrero a prueba de bombas y de “pepinazos” de los carros de combate Leopard II. Fíjate bien, ella tiene una vasta formación jurídica, públicamente contrastada, y sin especiales estudios de su materia ministerial ha elevado, su controvertida figura otánica y belicista, a la gloria del escalafón militar, estrictamente regulado.

Una concesión, pretendidamente avalada por la tradición, al bloque de Poder, a las instancias más conservadoras, caducas y casposas

En todo caso, principita, espero que nunca tengas que tirar de galones para tener mando en tropa durante maniobras, ejercicios, -y Dios no lo quiera-, en el campo de batalla. ¡Hala, te espera una “mili” de tres años, un favor de tu papito, el Rey Don Felipe VI! Yo tuve mejor suerte que tú, peché gratis total sólo 18 meses de llamada a filas, prietas e impresas en mi ánimo, a fuego, como una nueva Formación del Espíritu Nacional. ¡Si yo te contara la cantidad de mierda que tuve que tragar, la ignominiosa sensación de ciertos privilegiados, corruptos y abusivos suboficiales y oficiales, “señoritos”, que tuve el disgusto de conocer! Mira, creo no equivocarme, pienso que mis dicterios para ti son como cantos de sirena; no necesitas ningún mástil al que agarrarte. ¡Di que sí, hija!

Ahora, que estoy embalado vamos con la segunda primicia. En este caso, se trata de la Moción de Censura que promueve Vox –el partido del moco verde–, y que tiene como candidato alternativo para presidir el Gobierno de España, al otrora patricio y eminente economista, escritor, historiador, profesor y político don Ramón Tamames; en este momento, reconvertido en honorable anciano. La Junta de Portavoces y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, han tenido el buen tino de agendar el debate de la Moción de Censura, para el martes día 21 de marzo. 

Meritxell Batet, han tenido el buen tino de agendar el debate de la Moción de Censura, para el martes día 21 de marzo Día Internacional de la Poesía

Dicha jornada coincidirá con el Día Internacional de la Poesía, instituido por la UNESCO, durante su 30ª Conferencia General que se desarrolló en París en 1999. Un acierto en toda línea. Esta conjunción de efemérides me lleva a plantear al “patriota” Abascal una petición “patriótica” por antonomasia. ¿Por qué no privarnos del discurso, tal vez abstruso e infumable del Candidato Sr. Tamames, -un Tamamazo-, y trocarlo por la venturosa lectura de un florilegio de Poesía Española de todos los Tiempos? Eso sí que sería sublime; el honorable anciano recitando, desde el lugar privilegiado de la tribuna del Congreso, una antología de tamaño despliegue y donosura. Con su dicción impecable, su sentido y sensibilidad sólo al alcance de este eximio candidato.

Le dejamos para usted, Sr. Abascal, el honor de desgranarnos los Principios Fundamentales del “Voxmimiento” para mejor ocasión, inspirados en el florido pensil y las más puras esencias del “pensamiento político” del ¡ala derecha de su formación!; es decir: del fascismo y el nazismo más rancio y esperpéntico.

Tengo una última petición o recomendación para iniciar el acto poético: dedicar el primer poema a la memoria de unos versos del portentoso poeta español Rafael Alberti, -vamos un puntazo-. Me refiero al poema que contiene los siguientes versos: “A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar”.

Todo por la Patria