TRIBUNA DE OPINIÓN

ZP es un atontao y Sánchez: “ha vendido hasta su abuela”

Pablo Motos y Pérez Reverte.
Una reciente entrevista a Arturo Pérez Reverte en el Programa “El Hormiguero” de Pablo Motos no ha defraudado a sus seguidores acérrimos.

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Una reciente entrevista a Arturo Pérez Reverte en el Programa “El Hormiguero” de Pablo Motos no ha defraudado a sus seguidores acérrimos. El programa según las encuestas más visto en la televisión, para mantener su audiencia a bombo y platillo sus dos primeros invitados han sido Bertín Osborne y el futbolista Sergio Ramos. Seguro que ambos tienen que aportar mucho a la cultura española. El tercer invitado ha sido el egregio y conspicuo novelista Arturo Pérez Reverte. Sobre su entrevista quiero reflejar unas reflexiones del escritor y periodista colombiano Reynaldo Spitaletta, de su artículo Periodismo prostituido, donde nos dice con grandes dosis de ironía que la tía Betsabé protagonista de su novela El último puerto de la tía Verania, una señora de mucha guasa, advertía sobre tres oficios que la mayoría de gente creía que eran muy fáciles de ejercer. Los llamaba las tres “pes”: periodista, panadero y puta. El periodismo nació en la Modernidad y la Ilustración le dio un carácter de servicio a los más desprotegidos, de vocero de los oprimidos y olvidados de la historia; y de las luchas contra las injusticias y los atropellos. Determinado periodismo en esta España nuestra, como el representado por “El Hormiguero” no hace falta ser muy perspicaz para percibir que está al servicio de los grandes poderes económicos. Cualquier ciudadano medianamente informado debe conocer quiénes son los propietarios de esta Cadena, Antena3. El pasado jueves, 4 de septiembre, en el telediario de la noche en esta misma cadena, presentado por el gran Vicente Vallés, a las averías y los consiguientes retrasos en la red ferroviaria les dedicaron los titulares, luego 20 minutos, y finalmente por si alguno se había olvidado, hizo Valles al término del programa una breve síntesis del tema. ¡Cuánto quieren en esta cadena a Oscar Puente! ¿Motos y Vallés son auténticamente libres a la hora de elegir los entrevistados o del diseño de los informativos? Cada cual puede responder esta pregunta. Yo como la tengo clara, me parece muy pertinente la frase de Upton Sinclaire: “Es difícil que un hombre entienda algo cuando su sueldo depende de que no lo entienda”. Sueldo que es bastante sustancioso.

El espacio público está cimentado en la ejemplaridad. Y por supuesto, en todo un académico en una entrevista en un programa de gran difusión

Hecha esta primera reflexión sobre los medios de comunicación voy a comentar algunas de las perlas cultivadas del gran Arturo Pérez Reverte. La sintonía entre este y Motos fue total. Solo falto besarse efusivamente. Ni que decir tiene que los mensajes de un relevante novelista y articulista tienen una gran repercusión social en el imaginario colectivo de una parte de los españoles. Por ello, entiendo que debería ser muy cuidadoso en sus expresiones, todavía más exigible en todo un académico de la Real Academia de la Lengua desde 2003. Toda vida humana es ejemplo y sobre ella recae un imperativo de ejemplaridad: obra de tal manera que tu comportamiento sea imitable y generalizable en tu ámbito de influencia, generando un impacto civilizatorio. Este imperativo es muy importante en la familia, en la escuela, y, sobre todo, en la actividad política, ya que el ejemplo de sus dirigentes sirve, si es positivo, para cohesionar la sociedad, y si es negativo, para fragmentarla y atomizarla. El espacio público está cimentado en la ejemplaridad. Y por supuesto, en todo un académico en una entrevista en un programa de gran difusión. Como veremos en algunas frases de la entrevista, quien acumula tanta inquina es incapaz de expresar una opinión equilibrada. No merece respeto quien no respeta a nadie. Se ha perdido el respeto a sí mismo”. Mas ya hace tiempo que no se respeta a sí mismo. ¿Cómo podemos valorar estas palabras suyas escritas en un artículo titulado Los hemos traído nosotros publicado el diario ABC y diecinueve diarios más (en un suplemento denominado XL Semanal que se reparte con mucha prensa española): Vente para acá, Mohamed, primo, que en España puedes ocupar una casa ajena, decirle puta a una zorra con minifalda, robar a punta de navaja y al día siguiente, si te pillan, estás en la calle. Y si eres menor, para qué te cuento. Además, te subvencionan". Ustedes pueden ubicar este mensaje con determinada ideología.

En la entrevista de “El Hormiguero” aparecen expresiones referidas a Pedro Sánchez: “Hace un año dijimos que vendería a su madre y entregaría la nuestra; ahora ya está vendiendo hasta su abuela”,no se querrá ir, porque hoy ya está desprestigiado en toda Europa”. ¿A dónde va a ir? ¿De lobista como Rodríguez Zapatero, y trincar con chinos y venezolanos? No hay arroz para tanto pollo”. Tales expresiones se califican por sí mismas. Nadie cuestiona la libertad de expresión, pero un vocabulario tan soez y chabacano que podría salir de una barra de bar de alguien con dos copas de más, deteriora la conversación pública y alienta la teoría de que Sánchez está en el poder de manera ilegítima. Su tono es una mezcla de arrogancia y sarcasmo que, lejos de iluminar, oscurece. Su crítica política ya no parece surgir de una reflexión profunda, sino de una necesidad de asombrar, de dejar titulares extravagantes que se viralicen más que ideas a debatir. El personaje se ha comido al autor. Su sonrisa burlona, su pose de académico desencantado, y su constante recurso a frases lapidarias (“No hay arroz para tanto pollo”, por ejemplo) lo convierten en un personaje que parece más interesado en el impacto que en el contenido. Lo que antes era ironía inteligente, ahora se percibe como chulería gratuita. El engreimiento, la soberbia y la prepotencia es de tal calibre, que para cualquier persona con un mínimo sentido común escucharle y leerle debería ser insoportable. No sé si tal comportamiento se explica y acrecienta por la edad.

Sigamos con sus expresiones estrambóticas. También dedicó sus invectivas, cada vez más truculentas a medida que avanzaba la entrevista, a Pablo Iglesias. Dijo que lo citó en el Congreso en un discurso dirigido a Casado; más Pérez Galdós y menos Pérez-Reverte. Y estoy de acuerdo porque seguramente si los españoles hubieran leído más a Pérez Galdós no votarían a gente como Pablo Iglesias". Voy a ser un tanto extemporáneo e irreverente. Yo, siendo alumno del Instituto Goya de Zaragoza, sin afán de alardear, pude disfrutar leyendo a Benito Pérez Galdós, en concreto, sus novelas: Marianela, La familia de León Roch, La desheredada, Fortunata y Jacinta. Como algunos de los Episodios Nacionales. De Arturo Pérez Reverte todavía no he podido disfrutar de ninguna de sus novelas, ni tengo intención de hacerlo.

“Yolanda Díaz se suicida sola. Feijóo será mejor presidente del gobierno que líder de la oposición”. Ni el PP ni el PSOE tienen ideas, quien sí las tiene es VOX. Perfecto, el único partido que tiene ideas. Previamente Motos le instó a que hablase de VOX, ya que está subiendo en toda Europa. Y especialmente me resultan insultantes sus opiniones sobre Rodríguez Zapatero, que reproduzco; "todo el discurso de rojos y azules se debe a este atontao", en referencia a las políticas de memoria que impulsó durante su mandato. Sobre el exlíder del PSOE ha señalado que "ya no es tonto, ahora es malo". Este argumento lo ha apoyado con una reflexión plena de profundo calado acerca de su vida: "Cuando era joven creía que los malos eran los peores, pero con el tiempo, con la edad, tú te das cuenta de que los tontos son peores", ha comentado, al tiempo que ha rematado que "los tontos son los que realmente causan los problemas". "Tú juntas a un malo con mil tontos y tienes mil malos, porque la maldad es contagiosa y la estupidez es muy receptiva", ha agregado. "Zapatero desenterró la Guerra Civil. O sea, quien sacó del armario la Guerra Civil, que era memoria e historia, debates, tal, pero era memoria e historia, había gente que sacaba de las cunetas, evidentemente, pero es que él sacó la Guerra Civil. Acuérdate de aquel diálogo que tuvo, grabado en oculto con Iñaki Gabilondo, en el que decía que 'Hay que meter tensión'. Él quería tensión y lo consiguió, sacó la Guerra Civil de la memoria. Entonces, Sánchez se ha beneficiado de eso", ha añadido.

Del mismo modo, ha continuado exponiendo que "el discurso de buenos y malos, rojos y azules se deja a Zapatero, a este atontao que por pura simpleza política sacó fantasmas que había costado muchísimo enterrar". Además, en este punto también ha añadido un pasaje de su vida: "Cuando mi padre hizo la Guerra Civil, y mi abuelo, y mis tíos hicieron la Guerra Civil, con el bando republicano y la perdieron, jamás quisieron envenenarnos, procuraron no hablar de política para no envenenarnos, querían que fuésemos distintos a ellos". "Este tonto, perdido, devolvió otra vez la confrontación, la guerra entre hermanos volvía a ser otra vez una guerra entre el pueblo maravilloso, y cuatro militares, y cuatro curas, y cuatro obispos, que es mentira", ha concluido. Como colofón a esta cuestión Arturo Pérez Reverte llevaba un texto, ya preparado, de Manuel Chaves Nogales, un fragmento del prólogo de su libro “A sangre y fuego”:

Me fui cuando tuve la íntima convicción de que todo estaba perdido y ya no había nada que salvar, cuando el terror no me dejaba vivir y la sangre me ahogaba. ¡Cuidado! En mi deserción pesaba tanto la sangre derramada por las cuadrillas de asesinos que ejercían el terror rojo en Madrid como la que vertían los aviones de Franco, asesinando mujeres y niños inocentes. Y tanto o más miedo tenía a la barbarie de los moros, los bandidos del Tercio y los asesinos de la Falange, que a la de los analfabetos anarquistas o comunistas. El resultado final de esta lucha no me preocupa demasiado. No me interesa gran cosa saber que el futuro dictador de España va a salir de un lado u otro de las trincheras. Es igual. El hombre fuerte, el caudillo, el triunfador que al final ha de asentar las posaderas en el charco de sangre de mi país y con el cuchillo entre los dientes –según la imagen clásica– va a mantener en servidumbre a los celtíberos supervivientes, puede salir indistintamente de uno u otro lado. Desde luego, no será ninguno de los líderes o caudillos que han provocado con su estupidez y su crueldad monstruosas este gran cataclismo de España”.

Aquí Chaves Nogales parece claro que no acertó en su previsión.

¿Es de un atontao y de un malo aprobar leyes que sirvieron para conceder más derechos a más españoles, a los colectivos más desfavorecidos, como mujeres, homosexuales o dependientes, y sin quitar derecho alguno a nadie?

Al final me referiré a esa visión sesgada e interesada de la Guerra Civil que se deduce del texto de Chaves Nogales, pero antes le quiero preguntarle a don Arturo, ¿es de un atontao y de un malo aprobar leyes que sirvieron para conceder más derechos a más españoles, a los colectivos más desfavorecidos, como mujeres, homosexuales o dependientes, y sin quitar derecho alguno a nadie? Leyes que están impregnadas de valores de justicia social, de solidaridad, de igualdad y de ampliación de las libertades. Por si no las conoce, don Arturo, ahí van: LEY ORGÁNICA 1/2004, de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género; la LEY ORGÁNICA 3/2007, de 22 de marzo, de Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres, la LEY 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio entre homosexuales, la LEY 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas, la LEY 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio (divorcio exprés) y la LEY 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Esta última Ley supuso la implantación del cuarto pilar del Estado de bienestar. Una ley como esta, impregnada de sensibilidad social y solidaridad es inconcebible que pudiera surgir de la derecha española. La atención a las personas en situación de dependencia y la promoción de su autonomía personal constituye uno de los principales retos de la política social de los países desarrollados. El reto de esta Ley no es otro que atender las necesidades de aquellas personas que, por encontrarse en situación de especial vulnerabilidad, requieren apoyos para desarrollar las actividades esenciales de la vida diaria, alcanzar una mayor autonomía personal y poder ejercer plenamente sus derechos de ciudadanía. En cuanto a su necesidad, cabe mencionar que en el año 2008 se estimaba que podría haber en España dos millones de personas dependientes sobre una población total, ese mismo año, de unos 46 millones de habitantes. Cabe recordar, que esta Ley se tramitó desde el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, cuyo titular era Jesús Caldera. La Ley Antitabaco de 2005, de la ministra Leire Pajín. ¿Cuántas vidas ha salvado esta ley? Conviene recordar que la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aseguró que la prohibición de fumar "evidentemente se cambiará" para favorecer la inversión del magnate Sheldon Adelson en España con su proyecto Eurovegas. Esta actitud no es nada nueva. Y el fin de ETA en 2011 con ZP. Y qué difícil se lo pusieron desde la derecha: Rajoy a ZP: “Usted está traicionando a los muertos y vigorizando una ETA ya moribunda”. Y, por supuesto, mal que le pese, La Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura.

En 1936 había dos Españas: la del Gobierno legal surgida de las elecciones generales de febrero y la del golpe militar del 18 de julio

Retorno al tema de la visión de la guerra civil, que ha querido reflejar el gran Arturo recurriendo a Manuel Chaves Nogales presentándolo como el paradigma de la “Tercera España”. Esta supondría la España sensata frente a los extremismos. Pero hay fines espurios tras ella. Dar por supuesto que en la guerra civil -sigo utilizando este término, cuando sería más pertinente el de Guerra de España, como he explicado en algún artículo anterior-, había otras dos enfrentadas, extremistas: fascismo frente a comunismo. Este discurso de igual culpabilidad en ambos lados fue reafirmado tras la publicación del libro de Manuel Chaves Nogales A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España, antes citado y publicado ya en Chile en 1937 y en España en el año 2001. Está compuesto de un impresionante prólogo, ya citado, y nueve relatos del lado golpista y del lado de la República legítima, a cual de ellos más truculento. En el prólogo escribió Chaves Nogales: "De mi experiencia personal había contraído méritos para haber sido fusilado por los unos y por los otros. Sé de buena tinta que antes de la guerra civil, un grupo fascista de Madrid había decidido asesinarme, sin perjuicio de que los revolucionarios, comunistas y anarquistas, considerasen que yo era perfectamente fusilable". Esa es la palabra clave “yo era perfectamente fusilable”. Por ello, decidió huir, y pasó a convertirse en paradigma de la Tercera España. Supone un reduccionismo injustificado, insisto, el convertir la guerra civil en un enfrentamiento entre comunismo y fascismo. Lo cual es una falacia, del lado del gobierno legítimo de la República había otras fuerzas políticas.

Sobre este libro y su contribución al fortalecimiento de la “Tercera España” es muy interesante el artículo de Francisco EspinosaLiteratura e historia. En torno a Manuel Chaves Nogales y la “Tercera España”. Nos dice “a esta concepción maniquea, de ambos lados fueron culpables, se ha incorporado también la literatura. Ahí tenemos a Muñoz Molina con La noche de los tiempos y a Trapiello con Ayer no más y a otros más intentando convencernos de que Manuel Chaves Nogales y algunos de sus escritos nos dan las claves de la guerra civil, al menos de la que imaginan gente como Muñoz y Trapiello, que ya sabemos que, aunque escriben novelas, son casi historiadores. El objetivo final, como el de los revisionistas, es ofrecer una visión negativa y caótica de la República y hacernos creer que la guerra, en la que todos fueron iguales, fue inevitable. Tienen mucho terreno ganado, porque lo que se nos viene diciendo desde la Transición es precisamente eso. Chaves, al que llevan camino del santoral de la “Tercera España”, les permite no ya lo que nunca les permitirán sus admirados escritores fascistas, sino lo que jamás podrán extraer de las obras de gente como Aub, Machado o Cernuda. Y ese concepto de la “Tercera España” viene perfecto para la equivalencia maniquea. La “Tercera España” no existe. La realidad es más simple. En 1936 había dos Españas: la del Gobierno legal surgida de las elecciones generales de febrero y la del golpe militar del 18 de julio. La terrible agresión fascista conmocionó y quebró el Estado, que vio cómo en cuestión de semanas más de medio país caía en manos de los golpistas, que estaban aplicando un calculado plan de exterminio. Sin embargo, allí donde el golpe fracasa o es sofocado por el pueblo en armas se abre un proceso revolucionario de consecuencias imprevisibles que tardará varios meses en ser controlado por los gobiernos republicanos que afrontaron la nueva situación. Debería estar claro ya que los responsables primeros y únicos de lo que pasó fueron los que iniciaron la agresión abriendo la cadena de violencia. Sin golpe militar no hubiera habido guerra. La República fue la víctima de ese ataque, al que tuvo que responder entre múltiples dificultades. Al respecto resulta muy interesante el último libro de Ángel Viñas ¿Quién quiso la guerra civil? En él demuestra cómo desde el mismo 14 de abril de 1931 los monárquicos, encabezados por Goicoechea, jefe nominal de Renovación Española, estuvieron en contacto con el fascismo de Mussolini para derribar el régimen republicano. Está claro quién quería la guerra civil.  La huida de Manuel Chaves Nogales fue humana y no merma en nada su categoría personal ni la calidad de su obra, pero lo que no podemos hacer en modo alguno es convertirla en modelo ejemplar. Chaves Nogales, como otros muchos, optó por quitarse de en medio. Y por otro lado durante los 5 meses que estuvo en Madrid nadie lo molestó, sí que hubiera tenido problemas de haber estado en Sevilla el 18 de julio.

Sin embargo, hay que decir que la “operación Chaves”, para reafirmar la “Tercera España” encierra un desprecio absoluto por todos aquellos españoles que, desde diferentes posiciones ideológicas, defendieron la República hasta la derrota final. Hubo muchos otros periodistas que permanecieron hasta el final del lado del gobierno legítimo de la República, y por ello, algunos se exiliaron y otros fueron represaliados por la dictadura. Todos estos que permanecieron hasta el final defendiendo la legalidad de la República son los que hay que valorar desde un punto de vista ético. Hasta el último día, que supuso que unos traspasaran la frontera de Francia o el último barco de evacuación salido del puerto de Alicante hacia un exilio desconocido, u otros que fueron represaliados. Ya vale de elevar a los altares a los que se marcharon, por las razones que fueran y que han servido para el montaje de la “Tercera España”. De ejemplaridad nada. Y ya vale de equidistancia. Pero, esta visión sesgada de nuestra guerra civil del gran Arturo, ya viene de antiguo, cabe mencionar su obra La Guerra Civil contada para jóvenes. Como réplica Silvia Casado Arenas y Carlos Fernández Liria escribieron el libro ¿Qué fue la Guerra Civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes. Según los autores la obra de Arturo dice cosas "muy ciertas", pero que peca de "equidistante". Critican que el cómic venga a decir únicamente algo así como que la guerra española fue un enfrentamiento entre dos bandos rivales que provocó un enorme sufrimiento. Y así fue. No cabe duda. Pero la Guerra Civil dicen Casado Arenas y Fernández Liria fue otras muchas cosas también "muy ciertas" que se omiten en el relato de Pérez-Reverte. Él sabrá los motivos de tales omisiones.

 Para terminar, quiero referir el texto extraído del blog. Negro sobre Blanco, redactado por Santiago Miró:

“Anagrama ha publicado los diarios del escritor valenciano Rafael Chirbes bajo el título “A ratos perdidos 1 y 2”, que comprenden desde el año 1984 hasta el año 2005 y que revelan algunas de las filias y fobias literarias del autor de “Crematorio” y Premio Nacional de Narrativa, fallecido el 15 de agosto de 2015. En una de las entradas del diario el autor valenciano hace un aparte con la novela de Arturo Pérez-Reverte “Cabo Trafalgar”, obra que reconoce le produce “repelús, un sentimiento de rechazo que, a medida que avanza el libro, roza la indignación”.

Pérez-Reverte está convencido de que como novelista puede hacer lo que le salga de los cojones (por usar el lenguaje que le gusta) y le brinda al lector un descabellado recital de lenguaje macarra, lenguaje de corte 'vallekano', pura movida madrileña en boca de estos pobres hombres que tomaron sopas en el siglo XVIII”, critica en las páginas de sus diarios. Chirbes continúa describiendo la obra, en la que afirma que Reverte, “sin salirse de ese arbitrario espacio, ofrece un esperpento de rancio españolismo, levantado en armas frente a lo 'gabacho'”. Y, a su entender, esto constituye “una forma de variante de 'Torrente, el brazo tonto de la ley', en la que no faltan toques de lo que conocemos como prensa del corazón.

En esta entrada, el autor va desgranando frases de Cabo Trafalgar y apostilla con ironía que “el autor es académico”. “El artefacto va dirigido a un público de ideología tan confusa como la que mueve las hinchadas de los campos de fútbol”, lamenta Chirbes, quien, además, ve “xenofobia (antigabacherío) y reivindicación de la España de siempre” en esta novela. “Ni siquiera en los años cuarenta del pasado siglo los novelistas del régimen se atrevieron a redactar un capítulo en ese tono”, recoge el diario del escritor valenciano, quien considera que Cabo Trafalgar “no es 'Trafalgar' de Galdós, sino que está más cerca de Pemán o de García Serrano, si estuviera escrito con más inteligencia”.

Chirbes aclara en una parte que lo que le “escandaliza” de esta obra no es el lenguaje “ni los anacronismos que usa como chiste, sino lo que ese lenguaje traduce: los modales, el tipo moral a quien corresponde”. “Es un fruto tardío del franquismo (...) Soy solo yo, que oigo el Viva España de los campos de fútbol, el puto Valencia de los alicantinos, el moro hijoputa, o catalán polaco, o el rájalo, y tiemblo porque sé que ahí se incuba el huevo de la serpiente del fascismo que venga”, añade en los diarios...”.