martes. 05.03.2024
Concentración en la puerta de Brandenburg, en Berlín, a principios de los años 30

Hasta ahora siempre la trajo el nazismo y el fascismo criminal al sembrar de cadáveres y de dolor el mundo. Esa "larga noche", junto a la voracidad de las "potencias mundiales", léase fundamentalmente EEUU en los últimos tiempos, o antes que ellos las caducas monarquías incompetentes de la vieja Europa entre las que destacaron, la de España, Inglaterra, Francia o Portugal..., por robar todos los recursos y materias primas a los países hoy empobrecidos, es lo que hasta ahora, ha conformado la verdadera noche de los tiempos.

Un orden internacional a la medida de su egoísmo y de su despilfarro.

La socialdemocracia, denostada por lo que se llamó el comunismo "predicador" de a cada cual según sus necesidades (y que se descubrió como la madre de todas las corrupciones) trajo un poco más de justicia en Europa tras el desastre de la segunda guerra mundial. Un orden nuevo donde los trabajadores y las trabajadoras, asociados a través de sus sindicatos, conquistaron nuevos derechos y siguieron mejorando las condiciones laborales para el mundo.

La “larga noche” hasta ahora siempre la trajo el nazismo y el fascismo criminal al sembrar de cadáveres y de dolor el mundo

Hoy, la noche de los tiempos asoma con otras connotaciones. El nuevo fascismo, que cabalga de nuevo, llega con promesas de libertades y derechos. Quienes hicieron guerras para eliminar derechos se visten ahora, entre las jóvenes generaciones que no conocieron su verdadero rostro asesino y torturador, bajo el señuelo de la defensa de la libertad.

¿Y qué hacemos desde la Izquierda?

Distraernos de lo fundamental.

Del recuerdo y de la historia que debiera ser enseñada y estudiada como prioridad absoluta en todos los planes de educación. De mostrar la realidad y el verdadero rostro del fascismo y el nazismo cuando tuvieron la posibilidad de tener el poder en Europa o en Japón, o cuando sus aprendices y seguidores lo lograron a través de las dictaduras en Argentina, Paraguay, Chile...

Muerte y desolación, torturas y desaparecidos, corrupción y aumento de desigualdades y miseria.

¿De verdad que esa página quiere volver a abrirse?

Mucha es la autocrítica que cabe hacer sobre algunos comportamientos de dirigentes de la llamada izquierda, que cedieron a la tentación de corrupciones varias, haciendo un daño tremendo a la imagen de ejemplaridad que siempre debiera acompañar a cualquier gobierno de Izquierda.

La Izquierda siempre es libertad, mejor reparto de la riqueza, más derechos para trabajadores y trabajadoras, construcción de una sociedad más igualitaria y con más derechos. Defensora de una educación pública de calidad. De una sanidad universal, para todos y todas... Con un sistema solidario de derechos sociales que haga más justa la sociedad para las personas más necesitadas. O es eso o no es Izquierda.

La desafección que generan noticias de corrupciones varias (unas ocurridas y otras inventadas por los medios de desinformación al servicio de estas ideologías) hacen que cada vez más personas del sector menos informado de las diferentes izquierdas, castigue a los suyos con la abstención en los diferentes procesos electorales, poniendo cada vez más cerca de los gobiernos a los hoy blanqueados nuevos fascismos.

Quienes hicieron guerras para eliminar derechos se visten ahora bajo el señuelo de la defensa de la libertad

Italia y Holanda, son dos muestras en la Unión Europea, y Rusia más allá de la Unión, ostenta el mismo "honor".

O el trumpismo en los EEUU como ideología de un extremismo que bebe en los mismos principios del fascismo.

Vamos a comenzar un nuevo año que nos llevará a diferentes elecciones, en países muy diferentes, donde van a estar en juego todos estos derechos y situaciones: retroceder a la noche de los tiempos, o seguir avanzando (con dificultades y algunas decepciones) en derechos y libertades como nunca en la historia se había producido.

Es el mérito de la socialdemocracia, defendida y detestada casi con la misma fiereza por interés, por ignorancia o porque a veces se comportó como demasiado timorata.

Es la libertad con derechos, con educación y sanidad pública de calidad y universal. Donde se establecen como derechos, por el mismo hecho de haber nacido.

Es el camino que falta por recorrer para llegar a una sociedad laica, en libertad y formada para ejercer de árbitro...

Cierto, hay que seguir empujando.

Las elecciones europeas que ya se anuncian para ese 2024 que ya asoma, vienen con la amenaza del auge logrado en algunos países de la Unión Europea por el fascismo de nuevo cuño... No va a ser fácil a estas alturas del olvido de la verdadera Historia, ojalá que las diferentes izquierdas y progresistas aprendamos la lección.

¡La noche más larga de los tiempos!