martes. 18.06.2024

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El 16 de agosto de 1898, el diario El Tiempo de Madrid publicó un artículo de Francisco Silvela, titulado “Sin pulso”, en el cual se leía, entre otras cosas, lo siguiente: “Los doctores de la política y los facultativos de cabecera estudiarán, sin duda, el mal; discurrirán sobre sus orígenes, su clasificación y sus remedios; pero el más ajeno a la ciencia que preste atención a asuntos públicos observa este singular estado de España: dondequiera que se ponga el tacto, no se encuentra el pulso.” Silvela comenzaba su artículo con una cita del profeta Isaías: “Varones ilustres, ¿hasta cuándo seréis de corazón duro? ¿Por qué amáis la vanidad y vais tras la mentira?”. La visita de Milei a nuestro país para participar en el comintern fascista de Vista Alegre ha servido para poner el tacto y no palpar el pulso en una opinión pública que se escandaliza poco, y lo manifiesta menos, de la barbarie rampante con la que se desenvuelve la derecha postfranquista en España. El concepto de normalidad política del conservadurismo es, cuanto menos, extravagante, y para darle carácter fehaciente –hacedor de fe- a lo que es ser un buen español, el PP nos dice, impasible el ademán y prieta las filas, que entre el histriónico Milei y el presidente del Gobierno de España, hay que estar con el presidente argentino, Alberto Núñez Feijóo y varios de sus portavoces han corrido raudos en defensa de las zafiedades que ha pronunciado el más alto dirigente argentino, el que habla con su perro muerto a través de una médium [i] como prueba de cordura y caletre metafísico y que lo de insultar a un homólogo en su propia casa es la nueva diplomacia que defiende la derecha en el marco de su “guerra cultural”.

La realidad es que son los grandes capitales, los grandes fondos buitre, los que están concentrado la riqueza de una forma desmedida

Esta empatía carpetovetónica con Milei es parte del patriotismo derechista que en nombre de la nación degradan el equilibrio democrático pasándose por el forro la renovación del CGPJ, viajan a Europa para bloquear que los fondos europeos lleguen a España, niegan la legitimidad del Gobierno, aplauden que el presidente argentino insulte al jefe español del ejecutivo y defienden los delitos de fraude fiscal cometidos por el novio de Ayuso. Y para completar el daguerrotipo, los representantes del empresariado reunidos modositos con Milei, todos ellos hombres encorbatados y muy respetuosos, que escucharon al hombre que habla con su perro muerto como al cura en la misa. Como no admirar a quien dice que la justicia social es aberrante, el control de capitales es inmoral o que los impuestos son un robo.

Es paradójico que la opinión pública no aplique un modelo de resistencia a lo que es un peligro real para las mayorías sociales obnubiladas por la estrategia derechista de vaciar las instituciones democráticas y generar mentiras permanentes para que la gente crea que la causa de su desposesión son los inmigrantes y que el problema de vivienda es por los okupas. Cuando la realidad es que son los grandes capitales, los grandes fondos buitre, los que están concentrado la riqueza de una forma desmedida, como afirma el catedrático Juan Torres. Warren Buffet lo advirtió: “hay una guerra de clases y la estamos ganando los ricos”. El sociólogo francés Pierre Bourdieu, afirma que el intelectual puede y debe trabajar para producir y diseminar instrumentos de defensa contra la dominación simbólica del neoliberalismo. El colectivo-intelectual puede someter, según Bourdieu, al discurso dominante a una crítica del léxico abstracto (globalización, flexibilidad, empleo) razonando sus usos perversos. 

Feijóo y varios de sus portavoces han corrido raudos en defensa de las zafiedades que ha pronunciado el más alto dirigente argentino, el que habla con su perro muerto

Las poliorcéticas burocracias orgánicas de la izquierda se inspiran en la “profesionalización” técnica y desideologizada de sus cuadros, dejando de reconocer el carácter antagónico de la vida social y no aceptando, por consecuencia, la necesidad de tomar partido ante la presunta neutralidad tecnocrática de la gestión eficiente de una realidad injusta. Esta asunción del pragmatismo como sustitutivo ideológico hace que las nomenclaturas abominen de los intelectuales ya que, según Adorno, la sociedad industrializada presenta una estructura que niega al pensamiento su tarea más genuina: la tarea crítica. La obsesión de la socialdemocracia por administrar más que gobernar una realidad ideológica que la niega le impide concluir, junto a Adorno, que la filosofía se hace cada vez más necesaria, como pensamiento crítico para disipar la apariencia de libertad, mostrar la cosificación reinante y crear una conciencia progresiva.


[i] Milei asegura haber visto la resurrección de Cristo. Tras la muerte de su “perro hijo” Conan -oculta hace años- mandó hacer costosos clones del can en Estados Unidos. Suele, según dice, charlar con el animal muerto a través de una médium y de su hermana telépata, y conversa con seres muertos y con “el número uno”, como llama a Dios, que le encargó “la misión” de ser presidente.

El hombre que le hablaba a su perro muerto y a quien dios le encargó la misión de ser...