miércoles. 19.06.2024

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Las ciudades abarrotadas, las plazas ocupadas, las playas imposibles para tomar el sol o leer y los montes llenos de basura. Barrios tomados por agencias multinacionales de pisos turísticos, los vecinos expulsados, los bares de barrio convertidos en carísimos establecimientos de franquicias internacionales y las tiendas cerradas u ocupadas por restaurantes de comida basura precocinada o cocinada en lugares distantes. Un falso estilo típico en realidad uniforme en toda Europa y hoteles en antiguos conventos de clausura de los centros históricos o antiguos edificios nobles de la burguesía decimonónica. Todo falso, todo mentira, todo basura. Todo para robar la ciudad o el pueblo a sus habitantes. Todo para pingue negocio de ciertos grupos de mayoristas, sus franquicias españolas que explotan un proletariado mal pagado y peor tratado al que se le exige saber idiomas, ser amable y servir por un salario de seis horas durante doce, y que es la parte fundamental de su tasa de ganancia.

El nuevo negocio de la decadente y post industrial Europa es hacer de las ciudades, pueblos y espacios libres el negocio de capitalistas pillos, corruptores y corruptos en municipios y estados sin ley donde impera el negocio privado a base de ocupar aceras, plazas o parques de pueblos y ciudades. Espacios arreglados con nuestros impuestos para que la patronal del turismo y la hostelería que es llorona, exigente y caciquil a la vez, que vive de ocupar lo público pero presiona a las autoridades contra las tasas turísticas y ecológicas haciendo negocio tan rápido como redondo. Somos unos países con derecho a ocupación de la vía pública, con unos ayuntamientos pusilánimes incapaces de defender los derechos de la ciudadanía y los vecindarios.

El problema es que la Unión Europea no tiene alternativa, las izquierdas woke no tienen ideas y la agenda 2030 solo favorece un nuevo modelo capitalista, pero ni defiende el planeta ni deja crear economía productiva

El capitalismo español, excepto en ciertas comarcas y/o ciudades industriales siempre fue y es rentista. Es un capitalismo cateto y reaccionario que ni innova, ni arriesga en inversiones a años vista que exigen capacidades técnicas altas. Es cierto que en ciertos lugares del estado español ha habido, incluso quedan capitalistas industriales o creadores de bienes, pero son los menos y centrados sobre todo en territorios o nacionalidades no céntricas. En Barcelona incluso, han tenido que llegar los chinos a salvar una veterana industria automovilística y claro a ganar y hacerlo produciendo los mejores vehículos eléctricos que va a haber en el mercado europeo.

Para quienes creemos en lo público el propio estado debe tener un poderoso y efectivo sector público industrial e innovador, paro en el estado español fue destruido, cerrado o deslocalizado y Felipe González debe aparecer en el cuadro de honor de esta destrucción total. Para colmo la Unión Europea ha obligado a cerrar minas, siderurgias, industrias y acabar con los centros industriales del sector público. A cambio de esto las antiguas comarcas mineras, industriales o transformadoras se convierten en parques temáticos para el turismo. Alcaldes y alcaldesas, presidentas y presidentes de diputaciones o comunidades autónomas y gobierno de Madrid, no encuentran otra forma de no morir y despoblarse más todavía que gentrificarse y turistificarse y para ello deben poner todas las facilidades a una patronal rentista, cortoplacista y que maltrata por igual a los vecindarios y las trabajadoras y trabajadores.

El nuevo negocio de la decadente y post industrial Europa es hacer de las ciudades, pueblos y espacios libres el negocio de capitalistas pillos, corruptores y corruptos en municipios y estados sin ley donde impera el negocio privado

Europa y el estado español incapaces de producir nada ya, pero con necesidad de generar una falsa riqueza que permita recaudar para su esfuerzo bélico y su operación mundial colonial y neocolonial, explota y ofrece a precio de saldo lo único que tiene, plazas, playas, conventos, iglesias, museos o restaurantes caros y malos a millones de personas que se desplazan a ver un decorado tras otro o que cada vez y en mayor cantidad procedentes de otros continentes que si producen, visitar ciudades medievales exóticas o museos locales llenos de fotocopias.

El problema es que la Unión Europea no tiene alternativa, las izquierdas woke no tienen ideas y la agenda 2030 solo favorece un nuevo modelo capitalista, pero ni defiende el planeta ni deja crear economía productiva, liquida la soberanía alimentaria y vende lo público en la gran fiesta de la corrupción generalizada.

Por lo pronto hemos de liquidar la corrupta burocracia de Bruselas, comenzar a exigir impuestos en serio a los ricos y los rentistas para redistribuir, apoyar a la agricultura, abrir las minas en lugar de comprar igual o más caro mineral al resto del mundo, reindustrializando y produciendo. Prohibir los pisos turísticos en barrios y pueblos, en zonas residenciales y barrios populares y cobrar tasas turísticas y ecológicas, hacer inspecciones de trabajo y de instalaciones, defender los espacios públicos y echar con nuestros votos, huelgas y resistencias ciudadanas a los diferentes gobiernos y gobernantes que nos han traído a esta ruina, y que privatizan la seguridad, la sanidad, la enseñanza y que renuncian a la soberanía de nuestros estados y naciones en beneficio de intereses extranjeros como los de los EEUU y la anglosfera.

El capitalismo español, excepto en ciertas comarcas y/o ciudades industriales siempre fue y es rentista. Es un capitalismo cateto y reaccionario que ni innova, ni arriesga en inversiones a años vista que exigen capacidades técnicas altas

Por ahora, la única solución alternativa que plantean es la guerra. Potenciar la industria de guerra y seguramente purgar población sobrante es decir infantería desentrenada, carne de cañón y destrucción para luego volver a hacer negocio construyendo y crear una nueva población sumisa, más todavía, tratando de volver a colonizar el mundo. Lo que ocurre es que el mundo ha cambiado y que la producción se ha desplazado a otros continentes. China ya produce bienes industriales de todo tipo mejores que cualquier marca europea. Pero es que Turquía o Irán tienen ya más capacidad de innovación industrial o los ingenieros e informáticos de Asía son mejores y están mejor formados que los europeos y de la anglosfera.

Por lo pronto, vamos a parar la guerra, oponernos a todos los proyectos neocoloniales, salir de la OTAN, dejar de creer las mentiras de todos los poderes y echar al rey. Casi nada que diría el castizo, pero es que nos queda muy poco tiempo. 

Maldito turismo o la ciudad y el espacio público convertidos en negocio privado