martes. 23.04.2024

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Pasó la fecha del domingo 18 de Febrero y ya tenemos la sentencia dictada por el electorado gallego.

Sonrisas para unos, especialmente en el PP y BNG, más los segundos que el primero y llanto y crujir de dientes para otros, PSdG, Sumar y Podemos en la izquierda estatal y VOX en la derecha extrema.

Pero planeando sobre todo ello la revalidación de mayoría absoluta del partido de Rueda y Feijóo, en unas circunstancias extremas que en algunos instantes aterrorizó a sus dirigentes.

El PP y su líder salvaban el primer match ball del largo partido hasta 2027, el siguiente vendrá con las elecciones vascas, probablemente en Abril y más tarde las europeas el 6 de Junio, culminando con las catalanas de primavera del próximo año.

Ahora nos llegan los sesudos análisis que inundan los medios de comunicación. Sería recomendable para evitar batacazos posteriores que afinen mucho los mismos.

Los votos de izquierdas y derechas se han mantenido prácticamente en igual medida que en 2020

¿Ha afectado como señalan desde el PP asuntos de ámbito nacional como la amnistía o los pactos del gobierno con los independentistas? 

No parece que sea así cuando el partido más beneficiado, especialmente por el trasvase de votos desde la izquierda estatal, ha sido el BNG, precisamente de carácter independentista, partidario de la amnistía y asociado con el independentismo vasco y catalán. 

Tampoco y esta es una clave fundamental, ha existido un trasvase importante de votos desde la izquierda a la derecha, que eso sí provocaría un elemento estratégico de cara al futuro. 

Los votos de izquierdas y derechas se han mantenido prácticamente en igual medida que en 2020. Los trasvases se producen exclusivamente en clave interna en cada sector. Incluso la izquierda los ha mejorado, pasando de una diferencia con la derecha de 44.000 votos a 26.000 ahora.

Este dato, la ausencia de trasvases entre sectores ideológicos, es vital para realizar un análisis correcto, De ahí la tranquilidad que se detecta en el PSOE a pesar de esos adversos resultados. Son conscientes de que esos votos que se van a BNG en Galicia se van a recuperar en comicios generales e incluso europeos. 

En estas últimas con más razón al ir coaligados con Bildu. Los votantes socialistas que ahora han recibido volverán de nuevo al PSOE al ver a Pernando Barrena encabezando las papeletas.

Tampoco el factor VOX, al contrario de en las generales, ha tenido ningún efecto, no existía temor alguno ante la irrelevancia que tienen allí. 

Pasamos por tanto página de Galicia y volvemos de nuevo a la actualidad política estatal que se sitúa de nuevo en clave catalana.

En el PSOE son conscientes de que esos votos que se van a BNG en Galicia se van a recuperar en comicios generales e incluso europeos

Las negociaciones entre PSOE y Junts de cara a la amnistía, con la prórroga aprobada hasta el próximo 7 de Marzo, o las excentricidades del juez García Castellón, que ya han tenido su respuesta desde Suiza reclaman nuestra atención.

Para sus tesis acusando de terroristas a Puigdemont y Marta Rovira por el caso de “Tsunami democrátic”, supone un severo revés que la Oficina Federal de Justicia de este país haya suspendido la comisión rogatoria cursada al no ver entre otras circunstancias la implicación de Rovira y por tanto cuestionando su acusación por terrorismo. 

Así nos encontramos que sin apenas tiempo para saborear su triunfo en Galicia el PP vuelve a tener una mala noticia. Solo les falta ya que el 6 de Marzo socialistas y Junts alcancen un acuerdo que desbloquee la amnistía.

El remate sería que los presupuestos para este año puedan salir adelante y unas elecciones vascas en las que sus resultados no parecen demasiados halagüeños para PP y VOX.

Que no se equivoque la derecha política y mediática con sus análisis. Lo pasado en Galicia está cocinado allí con sus productos y cuando lleguen las europeas o generales funcionarán otros esquemas muy diferentes, especialmente que VOX volverá a entrar en la ecuación y los votos volverán a su lugar original. 

De momento y salvo locura absoluta de Puigdemont y Junts, este gobierno tiene cuerda hasta 2027.

Veremos.

Y a partir de Galicia, qué