ENSEÑANZA

Diseño curricular: práctica 1

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El objetivo de esa primera práctica es comentar dos leyes orgánicas de educación, concretamente el objetivo de estas, ubicado en su preámbulo. Antes de comenzar hay que destacar que estas leyes se realizan en un contexto histórico concreto, en el que los retos son particulares a la sociedad en la que se implantan.

Las leyes escogidas son la Ley General de Educación de 1970 y la Ley Orgánica de modificación de la LOE de 2020.

Lo primero que debemos analizar es el contexto histórico de ambas leyes, pues la primera se desarrolla entre los años finales de la dictadura franquista y bien entrada la democracia, pues hasta 1990 no se sustituirá por una nueva ordenación del currículo educativo. La segunda ley escogida se promulgó como Ley Orgánica en 2024 durante la primera legislatura de Pedro Sánchez, en una democracia asentada como es la española, actualmente se mantiene en vigor, pese a que, como todas las leyes, sufre modificaciones periódicas para adaptar el currículo a los nuevos tiempos.

La conflictividad social estará presente en las calles y por supuesto en los centros educativos, con unos estudiantes en su mayoría contrarios al régimen

Los años finales de la dictadura son complejos desde un punto de vista político y social porque impera un inmovilismo en el régimen que será combatido por el movimiento antifranquista a partir de movimientos como partidos políticos, movimientos vecinales y sindicatos clandestinos. La conflictividad social estará presente en las calles y por supuesto en los centros educativos, con unos estudiantes en su mayoría contrarios al régimen. El Régimen franquista quiso dejar claro el enfoque que le daba a la educación e impregnar de su ideología el ordenamiento educativo a la vez que lo modernizaba.

Esta ley, tras sus modificaciones, es considerada como el precedente del sistema educativo de la España democrática. La ley está enfocada a la preparación de las nuevas generaciones de trabajadores para adaptarse a unos cambios cada vez más rápidos. 

Pese a que se comenta que la educación es un derecho básico que puede hacer que las sociedades sean más justas, el objetivo es producir profesionales que respondan a las nuevas exigencias de la sociedad española.

Esta tarea es considerada como un mandato nacional que el profesorado debe acometer con ayuda de reformas y colaboración de los recursos públicos.

Por otro lado, se establece que esta ley quiere dotar a todo el alumnado de igualdad de oportunidades, siendo la única limitación la capacidad de los alumnos para estudiar. Además, el profesorado está en constante aprendizaje para adaptar las técnicas educativas a los nuevos tiempos.

Por último, esta ley prevé que la aplicación total de la ley será efectiva en un plazo de diez años en las que se comprometen a dotar de recursos al ministerio.

La Ley Orgánica de modificación de la LOE (LOMLOE), publicada en 2020 se desarrolla también en un contexto complejo, diferente a la de 1970, primero por desarrollarse ya en una democracia consolidada durante varias décadas, segundo por promulgarse en el epicentro de una pandemia mundial que supuso un reto para los sistemas educativos, principalmente por el desarrollo de clases online o semipresenciales, que pusieron de evidencia algunas fallas del sistema como la falta de equipos electrónicos y la desigualdad imperante en las aulas.

Las diferencias entre estas dos leyes son sustanciales, principalmente por el contexto histórico

Esta ley en su preámbulo establece que la educación es un derecho y establece que el alumnado, al final de su ciclo formativo, debe haber adquirido valores como los del respeto e igualdad.

Respecto a la flexibilidad, los centros educativos serán autónomos en cuanto a la organización del currículo. Aparte de la cuestión educativa, se tiene en cuenta el desarrollo emocional y social del alumnado, por lo que se pretende fomentar su pensamiento crítico. 

Por último, de hace especial énfasis en la colaboración a todos los niveles de las administraciones para la mejora de la calidad educativa.

Las diferencias entre estas dos leyes son sustanciales, principalmente por el contexto histórico, ya que se desarrollan en regímenes antagónicos, la dictadura y la democracia parlamentaria.

El objetivo de fondo también cambia radicalmente, pues la LGE pretende formar trabajadores para los retos de la España del futuro, mientras que la LOMLOE aspira a formar ya no solo en lo académico, sino que aspirar a que adquieran competencias sociales y emocionales que les ayuden a vivir en ese mundo cambiante del que todas las leyes hablan.

La LOMLOE considera que es más importante aprender competencias que en algunos casos no tienen porqué estar relacionadas con la memorización o aprendizaje

La flexibilidad de los centros es otro cambio notorio, pues en la primera ley se habla de flexibilidad dentro de una rigidez central, mientras que la LOMLOE da rienda suelta a que los centros desarrollen el currículo con más libertad.

Otra diferencia es la necesidad de aprender de manera memorística la materia en la ley franquista frente a una LOMLOE que considera que es más importante aprender competencias que en algunos casos no tienen porqué estar relacionadas con la memorización o aprendizaje de datos sin contexto.

Los valores a enseñar son realmente diferentes, mientras que se propone la enseñanza de los valores nacionales en la ley de 1970, mientras que en la LOMLOE se propone la necesidad de enseñar valores democráticos, de igualdad, respeto.

Es evidente el cambio entre estas leyes, pues entre una y otra hay medio siglo, España ya no es el país que era y los retos son otros, por eso hay aspectos de este preámbulo que no se pueden comparar, como es el aspecto tecnológico, que no estaba presente en leyes anteriores.