lunes. 04.03.2024
Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez
Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez

Siendo ya un hecho que los españoles tendremos que acudir a votar el próximo día 23 de julio para decidir el futuro gobierno de nuestro país, creo oportuno enumerar una serie de cuestiones que humildemente considero pueden servir para hacernos reflexionar sobre la enorme importancia que para cualquier demócrata debe tener, a la hora de orientar el sentido de su voto, el conocer de quienes aspiran a ostentar el gobierno los grandes objetivos de país que plantean y las medidas a desarrollar para conseguirlos.

Es por ello imprescindible que en una democracia consolidada y sana se respete el derecho de los ciudadanos a conocer las propuestas de los responsables políticos que optan al proceso electoral. Quienes han ostentado el gobierno deben explicar a los ciudadanos el grado de cumplimiento de los objetivos planteados cuatro años atrás, así como sus propuestas para los cuatro siguientes, y aquellos que aspiran a llegar a gobernar expongan públicamente que proyecto distinto de país ofrecen y que medidas llevarían a cabo para conseguirlo.

Podríamos convenir que lo expuesto hasta ahora no creo suscite ninguna controversia, pues se encuadra en cuestiones elementales que cualquier demócrata debería asumir y defender.

El gobierno debe explicar a los ciudadanos el grado de cumplimiento de los objetivos planteados cuatro años atrás

En mi opinión, posiblemente como consecuencia del clima político creado intencionadamente a raíz de la llegada del gobierno de coalición al poder etiquetándolo de ilegítimo, las premisas elementales anteriormente expuestas no se han seguido en la campaña electoral de las elecciones municipales y autonómicas recientemente celebradas el pasado 28 de mayo.

El Partido Popular y los más importantes medios de comunicación, afines a la derecha en su inmensa mayoría, establecieron de antemano un relato donde lo importante no era informar y debatir de los problemas municipales y autonómicos que se sometían al escrutinio de la ciudadanía, sino dar importante cobertura a la estrategia deleznable de la derecha de resucitar a ETA, pedir la ilegalización de partidos legales cuya actuación política está siendo respetuosa con los principios constitucionales, recoger burdas acusaciones de pucherazo que ocuparon portadas y dejaron de hacerlo cuando se conoció que salpicaban directamente al partido del Sr. Núñez Feijóo, y al unísono seguir atacando al gobierno de coalición demonizando la figura del Presidente del Gobierno.

No interesaba hablar de los temas sobre los que se iban a manifestar los ciudadanos a través del voto, de la gestión y resultado de la misma en los distintos municipios, ni tampoco de la gestión de los gobiernos regionales; el objetivo que el marco establecido perseguía y sigue persiguiendo es derribar al gobierno de coalición. Nada nuevo por cierto en esta pauta de comportamiento, reiterada una y otra vez por el Partido Popular cuando las urnas les expulsa del poder. Déficit democrático de origen el que sigue persistiendo en el partido que hoy preside el Sr. Feijóo y antes presidió el Sr. Fraga ministro de la dictadura. 

Con ese marco establecido por la derecha y los poderes que la sustentan, se ha posibilitado no sólo atacar al gobierno de coalición sino también minimizar, cuando no ocultar, gestiones muy deficientes y reaccionarias de los gobiernos municipales y autonómicos que estaban en poder del Partido Popular.

Nada nuevo en esta pauta de comportamiento, reiterada una y otra vez por el PP cuando las urnas les expulsa del poder

Una vez conocido el resultado electoral es obvio reconocer que la estrategia comunicativa ha sido buena para las derechas y quienes las sustentan, pero muy mala para el país. La democracia exige información veraz y contrastada por parte de los medios de comunicación que en ningún caso deberían dar cabida en sus páginas o programas televisivos a noticias que no reúnan esos atributos; desgraciadamente esta no es la realidad en nuestro país, la manipulación a través de noticias falsas, la opinión disfrazada de información, y la ausencia de verificación previa en noticias que se publican sabiendo que tendrán trascendencia y luego resultan falsas, están siendo cada vez más frecuentes.

¡Cuánto se echa de menos un periodismo crítico, valiente ante los poderes y comprometido con los ciudadanos; dicho esto desde el absoluto respeto y consideración a los profesionales que sí lo llevan a cabo con honestidad, ética profesional y decencia! 

Estamos ahora prácticamente en campaña de las elecciones generales que el presidente del Gobierno ha convocado para el próximo 23 de julio. Durante los años de esta legislatura recién concluida, nuestro país con el primer gobierno de coalición progresista desde la reinstauración de la democracia ha vivido situaciones difícilmente imaginables y de una extrema gravedad que han golpeado duramente al conjunto de los ciudadanos.

 Por una parte, una pandemia que ha ocasionado miles de muertes y puso en evidencia la fragilidad de nuestro sistema sanitario tras los duros recortes llevados a cabo a lo largo de la década anterior, y que produjo una paralización prácticamente total de la economía. 

Posteriormente cuando controlada en gran medida la pandemia y la recuperación económica era un hecho, la guerra en Ucrania ha supuso un nuevo golpe a la economía de la mayoría de países incluido el nuestro. 

¿Como actuó el gobierno de coalición ante estos difíciles escenarios?

 Durante todo este dificilísimo periodo el gobierno de coalición puso en marcha una serie de medidas que garantizaban un escudo de protección social para los más vulnerables, permitían evitar la destrucción masiva de empleo a través de los ERTES, posibilitaba la vacunación para la totalidad de la población, se aprobaba el ingreso mínimo vital, se promulgaban leyes que suponían avances sociales trascendentales( eutanasia, igualdad, garantía integral de la libertad sexual..), se recuperaban derechos laborales perdidos durante los años de gobierno del Sr. Rajoy mediante la aprobación parlamentaria de la reforma laboral y de manera reciente se aprobaba la ley de vivienda para avanzar en el camino de considerar la vivienda como un derecho como contempla la Constitución y no como un producto de especulación como defienden los neoliberales y la derecha española en su conjunto.

La manipulación a través de noticias falsas, la opinión disfrazada de información, y la ausencia de verificación previa en noticias, están siendo cada vez más frecuentes

Además y frente al mantra neoliberal de que la izquierda en el poder no sabe gestionar la economía, esas medidas se acompañaban de unos datos económicos que mostraban que España crecía y sigue creciendopor encima de la media europea, las cifras de empleo no han dejado de crecer, el salario mínimo se ha incrementado de manera sustancial por primera vez en dos décadas (1080 euros mensuales) , y los contratos indefinidos se han incrementado de manera muy significativa. Estas han sido algunas de las importantes medidas puestas en marcha por el gobierno de coalición y es ahora cuando, ante unas elecciones generales, deben ser expuestas y sometidas al escrutinio público junto a los programas que Partido Socialista y Sumar presentarán para los próximos años.

Es ahora también cuando las formaciones políticas que han conformado la oposición al gobierno progresista tienen que satisfacer el derecho de los ciudadanos a conocer sus propuestas que deben ser expuestas con claridad y trasparencia, definiendo que proyecto de país ofrecen y que medidas llevarán a cabo para conseguirlo.

Dejando al margen al partido de la extrema derecha (VOX) cuyo ideario político nos retrotrae a los años oscuros de la dictadura, corresponde al Partido Popular, como principal partido de la oposición y de la derecha, explicitar ante la ciudadanía su programa, explicar las medidas para desarrollarlo y debatirlas y confrontarlas con las de los partidos del gobierno. 

Estoy convencido que el Sr. Núñez Feijóo no desea llegar a la Presidencia del Gobierno sólo porque los poderes económicos y financieros, utilizando los medios de comunicación que poseen, lo hayan decidido así en función de sus intereses y hayan construido un relato donde su triunfo electoral es seguro presentando su figura como la de un político muy solvente y con sentido de Estado.

Estoy convencido también que un mínimo sentido de autoestima le llevará a mostrar su capacidad para exponer y debatir con los otros responsables políticos y primordialmente con el presidente del Gobierno, toda vez que su solvencia ha quedado muy dañada tras sus cara a cara con el Presidente en el Senado y sus sonoras equivocaciones en conceptos básicos económicos e incluso jurídicos. En consecuencia, es de esperar que Feijóo acuda a debatir allí donde los diferentes medios organicen debates electorales. Pretender llegar a la Presidencia del Gobierno como llegó a la Presidencia de su Partido, sin contrincantes y previa defenestración muy poco edificante del Sr. Casado, no es de recibo. Los ciudadanos tienen el derecho a conocer su programa, su idea de país, su concepción del estado de bienestar y sus servicios públicos, y su compromiso en relación a los derechos y libertades.

Pretender llegar a la Presidencia del Gobierno como llegó a la Presidencia de su Partido, sin contrincantes y previa defenestración del Sr. Casado, no es de recibo

Soy consciente que lo expuesto anteriormente puede no producirse y volvamos a asistir a una campaña electoral donde los mejores representantes del Partido Popular serán determinados medios de comunicación y cadenas televisivas que no priorizarán defender el debate y contrate de ideas entre los candidatos de los diferentes partidos.

Podrá ocurrir que se siga incidiendo en los inexistentes pactos con EH-Bildu, confundiendo intencionadamente a la ciudadanía no diferenciando entre lo que significa un pacto para gobernar y el apoyo parlamentario a proyectos de ley; se volverá a seguir informando de manera parcial y capciosa sobre la ley orgánica de garantía integral de la libertad sexual, se seguirá intentando restar legitimidad a los partidos independentistas hablando de cesiones no realizadas, se persistirá en la demonización del gobierno de coalición particularmente de su Presidente y esperemos no se persista en resucitar a ETA. En fin, lo que podríamos llamar “campaña made in PP en la oposición”.

Los españoles nos jugamos mucho el próximo 23 de julio y para decidir nuestra orientación de voto tenemos que exigir que se debatan en programas de máxima audiencia las propuestas de los partidos progresistas y las del Partido Popular (Vox es su inseparable acompañante para poder optar a gobernar).

El Sr. Feijóo ha manifestado en diferentes medios que derogará si llega al gobierno leyes aprobadas en la legislatura que acaba de concluir, entre ellas la ley de memoria histórica (su partido fue fundado por un ministro franquista), ajustará otras como la ley de educación , la de eutanasia y la reforma laboral sin indicar como y cuanto, eliminará el Ministerio de Igualdad( el P.P no tiene inconveniente en diluir la violencia machista en lo que a petición de Vox se denomina violencia intrafamiliar). Es decir, un esbozo de intenciones que atentará a derechos conseguidos para la ciudadanía y que han situado a España como país muy avanzado en derechos sociales. Es un esbozo de lo que podría ser un programa de gobierno claramente reaccionario.

España no puede perder otra vez el camino del progreso y la profundización de nuestra democracia frente a quienes históricamente siempre se opusieron a ello para conservar e incluso aumentar sus privilegios. Pese a lo que digan las encuestas y la caverna mediática la partida no está perdida.

Para decidir nuestra orientación de voto tenemos que exigir que se debatan en programas de máxima audiencia las propuestas de los partidos 

 El gobierno puede presentar un balance de gestión muy positivo, el país ha ganado protagonismo en Europa , no ha habido ningún caso de corrupción en su acción política y lo que toca es llegar a toda la ciudadanía con un mensaje clarificador e ilusionante , explicando los logros y mostrando los nuevos objetivos a conseguir; para ello es necesario bajar a la calle, llegar a los barrios fundamentalmente a los más deprimidos para generar ilusión y esperanza y conseguir reducir la abstención de quienes más necesitan de un gobierno progresista.

Hay que trabajar y mucho porque se puede ganar y garantizar seguir avanzando hacia una sociedad con menos desigualdad, con mejores servicios públicos y con leyes que avancen en derechos y libertades.

Exijamos nuestro derecho a conocer las propuestas, la obligación de los candidatos a explicarlas públicamente y exijamos la necesidad de debatirlas.

En las próximas elecciones tenemos que elegir entre dos concepciones totalmente antagónicas de modelo de país y su futuro: por un lado, un concepto claramente regresivo y reaccionario, el representado por el Partido Popular y sus hijos de Vox, y por otro un concepto transformador, con mayor redistribución de la riqueza, con más derechos y un estado de bienestar fuerte representado por los partidos de izquierda y progresistas.

Reflexionemos antes de ir a votar, obviando las mentiras y los bulos y no permitamos que cercenen un futuro mejor para la mayoría social. Así sea.

Derecho a conocer, obligación de explicar, necesidad de debatir