martes. 16.04.2024

Desde que comenzó el desmantelamiento (que no reorganización) de las urgencias extrahospitalarias en octubre de 2022, he estado escribiendo sobre el tema y sus diversas etapas y enviando mis escritos (que han sido publicados en diversos medios) a los legítimos representantes de los médicos en la Comunidad de Madrid, en busca de amparo y auxilio ante lo inaudito de la situación generada, en este caso al Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM), los principales encargados de la defensa de la profesión médica en nuestra comunidad autónoma, sin obtener nunca una respuesta, ni de la presidencia, ni de la vicepresidencia, ni de la vocalía de atención primaria.

Ha sido así… hasta ésta última, relativa a la contratación “por órdenes de arriba” de enfermeras para la sustitución de los médicos por diversos motivos (bajas, excedencias, reducciones de jornada, etc.), a pesar de haber médicos contactados, confirmados y disponibles, mediante las oportunas propuestas a nuestra Gerencia Adjunta de Atención Primaria, de la que dependemos organizativamente, para garantizar la existencia de equipos completos en los dispositivos de urgencias extrahospitalarias, (ahora denominados PAC o CCAM), y la respuesta del vocal de atención primaria de dicho organismo colegial, Dr. Rafael Ortega Gómez ha sido:

“Estimada Isabel, gracias por compartirlo. Desde luego, estamos muy preocupados por esta situación, pero tenemos un poco las manos atadas debido a la huelga de médicos de atención primaria, al objeto de no interferir. Lo ponemos en conocimiento del resto de la Junta Directiva para tratar de hacer lo que podamos por ayudar”.

Me sorprende infinitamente que el ICOMEM, que se ha hartado de dar su apoyo a la Consejería de Sanidad de formas diversas, desde el repudio de la huelga de atención primaria, al descarado apoyo (seguramente motivado por aspiraciones particulares y espurias) tanto de su presidente, el Dr. Martínez Sellés, como del citado Dr. Rafael Ortega Gómez a la misma… se manifieste, este último ahora, incapaz de intervenir a nuestro favor, ¿pero sí en nuestra contra?

Espero que el Colegio sepa estar a la altura de lo que los colegiados merecemos. No podéis ser cómplices de este desmantelamiento premeditado

Ante tamaña desfachatez, no he podido por menos que contestarle, recriminándoles su actitud general, para poner de manifiesto mi absoluto desacuerdo y sentimiento de indefensión. Mi respuesta ha sido la siguiente:

“Perdóname si soy franca, pero, ¿qué tiene que ver la huelga de atención primaria con el hecho de que, teniendo médicos contactados y confirmados para suplir diversas ausencias en las urgencias extrahospitalarias, no solo no sean contratados, sino que se contraten enfermeras en lugar de médicos en las mismas?

Creo que es un desprecio inmenso ante nuestra profesión y el papel insustituible del médico en la urgencia extrahospitalaria.

¿No te parece que la defensa de los colegiados exige pedir una explicación desde el Órgano Colegial a la Consejería de Sanidad, y que se reviertan esas “órdenes de arriba” que atentan contra lo que los profesionales y los pacientes merecemos y necesitamos?

Si no se responde de forma contundente por vuestra parte, parecería que aceptáis esto como norma, y puede tener graves consecuencias para el futuro de una profesión que es fundamental para la sanidad pública madrileña.

No sólo se ha perpetrado el robo de nuestras plazas en propiedad ganadas por concurso-oposición, sin motivo alguno y sin respuesta por vuestra parte, sino que nos sentimos abandonados a nuestra suerte en un macabro plan de destrucción… Espero que el Colegio sepa estar a la altura de lo que los colegiados merecemos. No podéis ser cómplices de este desmantelamiento premeditado y por la puerta de atrás de un servicio básico en los municipios y barrios de nuestra comunidad autónoma. Espero que de una vez demostréis que estáis por la defensa de los médicos”.

Si no fuese obligatorio colegiarse para poder ejercer, el ICOMEM habría desaparecido hace muchos años

Está claro que no confío en absoluto en su intención de ejercer la función primordial de defensa de la profesión médica, habida cuenta de sus actuaciones en estos cinco meses, pero no puedo dejar de exigir que cumplan con las funciones encomendadas, como han hecho algunos colegios de otras CCAA e incluso los órganos que los aúnan a todos en nuestro país: CGOM (Confederación General de Colegios Oficiales de Médicos) y la OMC (Organización Médica Colegial) que sí se han manifestado a favor de estos profesionales.

¿Se puede estar más indefenso? ¿Para qué sirve que la colegiación sea obligatoria? ¿Hemos de pagar por unos servicios que no se nos prestan?

Muchos de nosotros nos planteamos que, si no fuese obligatorio colegiarse para poder ejercer, el ICOMEM habría desaparecido hace muchos años. ¿Les extraña que cada vez menos colegiados participemos en las elecciones que les han colocado en sus puestos actuales?

Si pudiéramos, si no estuviéramos presos de este órgano, nos “des-colegiaríamos” la mayoría.


María Isabel de Barrio Tejada | Médico SAR de Navas del Rey 

P.D.: Y no hablo del Colegio de Enfermería porque no soy quién para hacerlo.

El Colegio de Médicos no nos representa