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sábado. 04.02.2023
Foto de archivo

Estamos al final de la cuarta semana de huelga de los médicos de familia y pediatras de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, que llevan reivindicando desde hace tiempo mayores recursos para poder desarrollar su desempeño profesional en condiciones que les permitan dar un servicio de calidad a la ciudadanía. Esta reivindicación no ha tenido ninguna respuesta positiva desde el Gobierno Ayuso-Lasquetty.

La huelga, derecho constitucional que los médicos han ejercido en muy pocas ocasiones, devenía ahora inevitable ante la política agresiva del Gobierno Ayuso-Lasquetty en relación al sistema sanitario en su conjunto y muy especialmente respecto a la Atención Primaria, pilar básico de nuestro Sistema Nacional de Salud.

En mis largos años de actividad profesional como médico hospitalario, no creo haber visto tantos médicos manifestándose por las calles de Madrid como estas últimas semanas, y ello en un colectivo históricamente poco dado a hacerlo, puede dar idea de la grave situación que sufre hoy el sistema sanitario madrileño.

Una parte muy importante de madrileños/as han sentido en carne propia el enorme deterioro que la Atención Primaria ha sufrido en los últimos años. Las demoras para conseguir cita con sus médicos de familia o pediatras de Atención Primaria se han convertido en habituales, no tener médico asignado es una situación que sufren hoy cientos de miles de ciudadanos en esta Comunidad de Madrid, conocer que los profesionales no disponen del mínimo tiempo necesario para atenderles con calidad dado el gran número de pacientes a atender en su jornada de trabajo es un hecho que sufren cada día los ciudadanos que acuden a sus Centros de Salud.

El Gobierno Ayuso-Lasquetty, siguiendo la estela de las políticas privatizadoras de Aguirre y Cía, ha seguido desmantelando la atención primaria

En plena pandemia, cuando más falta hacía que la Atención Primaria funcionara correctamente y con los máximos recursos posibles, muchos Centros de Salud funcionaron bajo mínimos, desoyendo la opinión de todos los expertos que reiteraban una y otra vez la importancia de una Atención Primaria funcionando a plenitud. 

Iniciada la huelga y transcurridas ya cuatro semanas, el gobierno autonómico madrileño ha mostrado una vez más su principal seña de identidad que consiste en eludir siempre todo tipo de responsabilidad.

No extraña ese anormal comportamiento en el ejecutivo de la Comunidad de Madrid, lo hicieron no asumiendo ninguna responsabilidad en la tragedia ocurrida en las Residencias de Mayores donde los protocolos de la vergüenza llevaron a que miles de ancianos muriesen sin recibir atención médica. Quienes confiamos en el Estado de Derecho, esperamos que algunos responsables tengan que rendir cuentas próximamente ante la justicia.

Están eludiendo su responsabilidad también ante esta huelga que se lleva a cabo por los profesionales que cuidan la salud de los ciudadanos y que piden los medios necesarios para poder ejercer bien su profesión y garantizar así una asistencia de calidad.

Quienes confiamos en el Estado de Derecho esperamos que algunos responsables tengan que rendir cuentas ante la justicia

La negativa del gobierno Ayuso-Lasquetty a sentarse a negociar con seriedad y rigor, con la voluntad de buscar acuerdos y cumplirlos, dejando de utilizar la mentira, la intoxicación e incluso los insultos, muestra una vez más dos cuestiones importantes: por un lado, como este gobierno de la Comunidad de Madrid entiende la forma de ejercer el poder político, una forma con tintes autoritarios, y por otro el desprecio que muestra hacia los servicios públicos, a los que no duda en debilitar y destruir.

En mi opinión el Gobierno Ayuso- Lasquetty puede estar cometiendo un grave error, pues si su intención pudiera ser la de dejar pasar el tiempo para que el agotamiento de los profesionales haga que el conflicto se extinga, sin tener que afrontar medidas para solucionar las reivindicaciones expuestas, pudiera ocurrir que ese agotamiento no llegue con la prontitud que Ayuso y Cía quieren y necesitan, y al unísono que el resto de profesionales y trabajadores de la sanidad madrileña, reflexionen y entiendan que mirar para otro lado no les ayudará para lograr las reivindicaciones que también tienen pendientes.

No obstante la calma y tranquilidad que el gobierno autonómico parece transmitir durante estas semanas de conflicto, tengo la impresión que solo se trata de una escenificación y que la calma que quieren transmitir es solo aparente.

La utilización de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Madrid para tratar de desmoralizar y quebrar la fuerza que los profesionales en huelga están mostrando, es en mi opinión una muestra clara de la inquietud que existe en el núcleo duro del gobierno autonómico.

El Presidente del Colegio y su Junta Directiva tienen un comportamiento servil y contrario a los intereses de sus colegiados

Ahora bien, si se me permite una expresión coloquial, diré que si la intención era esa, el tiro le ha salido por la culata al gobierno autonómico que parecía no conocer que el Presidente del Colegio y su Junta Directiva, tenían escasa credibilidad para una inmensa mayoría de médicos madrileños/as y después de sus comunicados de estos días que traducen un comportamiento servil y contrario a los intereses de sus colegiados, esa credibilidad es nula.

Conocemos bien la ideología reaccionaria del Presidente Sr. Martínez Sellés, y de algunos miembros de su Junta Directiva. En el caso del Presidente me atrevería a afirmar que no sólo reaccionaria sino peligrosa para los valores democráticos. Conviene recordar aquí, que junto a otros dos presidentes de colegios madrileños, emplazó públicamente a la Sra. Díaz Ayuso a que en la Comunidad de Madrid no se respetase la ley de eutanasia una vez se aprobara en las Cortes Generales. 

 Al Sr. Martinez Sellés, le vendría muy bien recibir algunas clases de nociones básicas sobre democracia y sus valores, que por otra parte deberían ser exigibles a quién ostenta un puesto como el suyo.

Ayer, junto a muchos cientos de mis colegas en huelga, volví a hacer el recorrido desde Sagasta a la Puerta del Sol y pude constatar que a pesar de las dificultades y los esfuerzos que una huelga larga comporta, existe una clara voluntad de seguir luchando por conseguir más medios, más minutos para atender a cada paciente, más recursos humanos y en ningún caso más horas extraordinarias. Su convicción en conseguir poder ejercer su profesión dando una asistencia de calidad, cosa que hoy no pueden garantizar, es firme y los ciudadanos lo saben. Las muestras de cariño que muchos de ellos les daban así lo demuestra.

Terminando de escribir este texto, me llega la información de que al parecer, después de dos semanas sin hacerlo, se ha citado para una reunión con la Consejería de Sanidad al Comité de Huelga. Si ello se confirma, reitero aquí lo que pedí a la Sra. Ayuso en un artículo aparecido hace unos días.

Sra. Presidenta, ejerza usted su papel de gobernante, negocie con seriedad y sin trampas, respete a los profesionales y sus reivindicaciones, y adquiera el compromiso de resolución rápida a los graves problemas de la Atención Primaria y la sanidad madrileña en su conjunto.

Un gobierno neocon y un Colegio de Médicos servil