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El significado del término estructura viene muy bien definido por José Luis Sampedro: "La Estructura Económica (con mayúsculas, es decir la especialidad científica correspondiente) tendrá por objeto el estudio de las relaciones de interdependencia que están dotadas de una cierta permanencia y que enlazan los principales componentes de una realidad globalmente considerada". Esta realidad, es lo que se denomina estructura económica con minúsculas. En este artículo me referiré a la estructura económica mundial que a su vez se analiza desde un enfoque estructural.
Desde esta perspectiva tras la segunda guerra mundial hasta nuestros días han tenido lugar diferentes fases o ciclos largos que caracterizan al capitalismo: La primera fase es la comprendida entre 1945-1973. La segunda es la que va desde esta fecha hasta 2007. La tercera desde 2007 hasta nuestros días. Cada periodo se caracteriza por unos rasgos determinados que tienen ese grado de permanencia, pero que, sin embargo, con el tiempo, se modifican en otros diferentes, pero sin que esto cuestione la naturaleza del sistema.
Tras la 2ª Guerra Mundial hasta nuestros días han tenido lugar diferentes fases o ciclos largos que caracterizan al capitalismo
La división en estas tres fases tiene su sentido, pues la primera responde a la implantación de un nuevo orden económico internacional finalizada la segunda guerra mundial, y que tiene su vigencia hasta el estallido de la crisis en 1973. La segunda es un periodo entre dos crisis y que viene marcado por una ruptura de la mayor parte de las relaciones básicas que caracterizaron los años de posguerra. La tercera hasta el presente se caracteriza por varias crisis. No se puede entender el presente sin analizar los hechos relevantes que han ido produciéndose en la historia. No se trata de hacer historia sino entresacar de la evolución económica los rasgos estructurales más significativos y que han determinado los pasos sucesivos.
La primera fase se caracterizó: A) Por la división en dos sistemas económicos diferentes el capitalismo y el socialismo. El sistema capitalista capitaneado por Estados Unidos y el sistema socialista por la URSS, aunque se produjo una escisión de China con el bloque soviético, que va a tener sus repercusiones internas e internacionales. B) El sistema capitalista, que es en el que nos vamos a centrar, se sustentó en la hegemonía de Estados Unidos que potenció un orden internacional basado en la creación de organismos económicos multilaterales, como el FMI y el Banco Mundial, así como un acuerdo general de comercio y aranceles, GATT en sus siglas en inglés. C) Se implantaron políticas keynesianas, el desarrollo y consolidación del Estado del bienestar, y sistemas fiscales progresivos en los impuestos, que tuvieron en consecuencia un aumento recaudatorio y redistributivo. D) Se lograron índices de crecimiento elevados y pleno empleo. E) Tuvo lugar el proceso de descolonización y la aparición con cierto protagonismo en la escena internacional de los países subdesarrollados. F) El imperialismo no desapareció con la descolonización y en el que Estados Unidos fue su principal ejecutor sustituyendo en este papel al Reino Unido.
La ola de prosperidad, bautizada como los “Treinta gloriosos”, estuvo acotada a los países desarrollados democráticos, quedando excluidos los países del Tercer Mundo y las dictaduras europeas como España y Portugal
Esta ola de prosperidad, que ha sido bautizada como los “Treinta gloriosos”, estuvo acotada a los países desarrollados democráticos, quedando excluidos los países del Tercer Mundo y las dictaduras europeas como España y Portugal. Fue una época de gran desigualdad internacional y de creciente reivindicación de los países más atrasados de un nuevo orden internacional más justo que equilibrara la balanza tan desfavorable para ellos.
La segunda fase viene determinada en sus inicios por la crisis desencadenada en 1973 como consecuencia del crecimiento de los precios del petróleo. Con anterioridad tuvo lugar la crisis del sistema monetario internacional que supuso el fin de los principios establecidos en Bretton Woods. Se devaluó el dólar en dos ocasiones, se suprimió la conversión del dólar en oro, se acabaron los tipos de cambio fijos y se pasó a un orden de tipos de cambio flotantes. Todo esto va a tener efecto en el aumento del mercado del eurodólar, y como consecuencia del alza de los precios del petróleo se desarrolló el mercado de los petrodólares. De modo que, los países árabes exportadores del crudo adquirieron mucha liquidez que invirtieron en los países desarrollados. Fue una época la de los años setenta de gran expansión monetaria y bajos tipos de interés que posibilitó una oleada de créditos de los bancos privados a los países menos desarrollados, sobre todo a América Latina. En la década de los ochenta estalló la crisis de la deuda. Se alcanzaron unas elevadas tasas en la inflación y el paro en los años setenta y principios de los ochenta.
La crisis económica en su conjunto supuso el fin del paradigma keynesiano y se dio paso al neoliberalismo
La crisis económica en su conjunto supuso el fin del paradigma keynesiano y se dio paso al neoliberalismo. Sus primeras aplicaciones se dieron en las dictaduras de Chile y Argentina en la primera mitad de la década de los setenta, pero con la llegada al poder de Reagan y Thatcher se impuso como dominante en los países desarrollados. También en los organismos internacionales FMI y Banco Mundial que aplicaron duras políticas de ajuste a los países endeudados. El ajuste se basaba en las propuestas neoliberales. Unas políticas que tenían como fin el que los bancos privados rescatasen los créditos que resultaban incobrables. Los costes recayeron sobre la mayoría de la población, sobre todo en las clases de los ingresos más bajos y medios, afectando en mayor medida a los niños, mayores y mujeres.
El neoliberalismo respondía a los intereses de las clases dominantes que trataron con ello de recuperar las tasas de beneficios. Para ello se atacó a los sindicatos, se flexibilizó el mercado laboral, se privatizaron empresas y servicios públicos, se desreguló la economía, se redujeron impuestos, que beneficiaron a los más ricos, se combatió el déficit público con lo que descendió el gasto, sobre todo el dedicado a las partidas sociales. El Estado del bienestar fue demonizado y fue el objetivo principal juntamente con los salarios a batir. De manera que se benefició a los ricos y se perjudicó a las clases medias y a las de las rentas más bajas, al sufrir bajada de salarios y reducción de los gastos sociales.
Las consecuencias fueron claras: aumentó la desigualdad en los países desarrollados, se precarizó el trabajo, mientras se crecía menos que en los treinta gloriosos. Se intensificó la globalización, sobre todo la financiera fruto de las medidas liberalizadoras de las finanzas y de los efectos de la expansión de los mercados como consecuencia de las reformas introducidas en los años setenta del sistema monetario internacional. Los flujos financieros crecieron bastante más que el comercio de mercancías y la producción de bienes materiales. Una globalización hegemonizada por las finanzas, que trajo consigo especulación, volatibilidad, y crisis de las monedas.
A su vez, se produjo una desindustrialización de los países ricos debido a que el capital se desplazó hacia países con menos salarios, jornadas laborales más largas, y sin ninguna seguridad laboral. Fundamentalmente fue parte del área asiática las que atrajeron esos capitales procedentes de los países industrializados. Tuvo lugar una nueva división internacional del trabajo, de forma que determinados países subdesarrollados se convirtieron en exportadores de manufacturas y no solo de productos agrícolas, ganaderos y mineros. Los Nuevos Países Industriales (NPI) principalmente Corea del Sur, Taiwan, Singapur y Hong Kong empezaron a invadir los mercados internacionales que con anterioridad lo hizo Japón. A esos pioneros les siguieron otros, y con mayor fuerza China e India. Hay que decir que esta industrialización orientada a la exportación fue posible por la intervención estatal. También hay que puntualizar que ha habido también procesos autónomos, y no solamente incentivada la orientación a la exportación por las inversiones extranjeras.
La geopolítica viene determinada por la lucha Inter imperialista resultado de un proceso histórico que ha configurado una estructura económica mundial
Un hecho trascendental fue la caída del Muro de Berlín en 1989 y a los dos años el derrumbamiento del sistema soviético y de todos los países satélites de la URSS. Es el fin del conflicto este-oeste. Pero emergieron otros conflictos y la pugna por la hegemonía mundial, en este caso por el declive de la economía de Estados Unidos frente a la Unión Europea, Japón, y posteriormente por la aparición de los nuevos competidores asiáticos. Este declive económico es lo que se encuentra detrás del lema “Hagamos grande otra vez a Estados Unidos”. Sin embargo, Estados Unidos ha mantenido la hegemonía del dólar como moneda internacional, y es una gran potencia militar, así como en investigación y tecnología. Aunque China avanza en estos terrenos a paso de gigante haciendo una gran competencia a USA.
En suma, en este periodo se encuentran las semillas económicas que condujeron a la crisis de 2008, así como el malestar creciente en las sociedades occidentales, fruto de la desigualdad y la precariedad. La crisis ecológica se agrava y el cambio climático se acelera. En este nuevo escenario se encuentran en pugna el viejo imperialismo estadounidense, el emergente de China, y el nuevo papel de Rusia. Mientras la Unión Europea queda relegada a un segundo plano en el escenario mundial. La geopolítica viene determinada por la lucha Inter imperialista resultado de un proceso histórico que ha configurado una estructura económica mundial que también ha sido el resultado de la toma de decisiones políticas. Una interrelación que nos aproxima al presente que abordaré en el siguiente artículo.





