miércoles. 24.04.2024
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Según la Agencia Bancaria Europea (EBA) el número de directivos bancarios españoles (consejeros y ejecutivos de primer y segundo nivel) que cobraron más de un millón de euros se ha situado en el 2021 en 221. Todos ellos cobraron en su conjunto, entre retribución fija y variable 478 millones de euros, más de 210 millones en retribución fija y más de 239 en variable, con una media de 2,1 millón por cada uno de los directivos. Esto significa un incremento del 78% más de directivos millonarios que el año anterior.

España se sitúa en segundo lugar en el número de ejecutivos que cobraron más de media retributiva, pese a no ser de los países con un sistema financiero más potente ni más solvente. Ello se debe especialmente a que el año 2021 fue un buen ejercicio para la banca española y no puede separarse del hecho de que fue un ejercicio donde seis de las siete principales entidades españolas efectuaron ERE’s que afectaron a 11.084 trabajadores. Lo que nos lleva a plantear el hecho de que a mayor destrucción de empleo mayor ganancia personal para sus directivos.

España se sitúa en segundo lugar en ejecutivos que cobraron más de la media, pese a no ser de los países con un sistema financiero más potente ni más solvente

Es importante señalar esta coincidencia ya que cuanto peor es la situación de los trabajadores de las entidades financieras mayor es la ganancia de sus directivos, no sólo por el número de despidos sino por el empeoramiento de las condiciones laborales de las plantillas y el incremento de la carga de trabajo a la que cabe añadir unos incrementos salariales en los convenios por debajo de las cifras de la inflación.

Y no sólo empeoran las condiciones de los trabajadores sino que también empeora el servicio al conjunto de la clientelaya que las entidades financieras cada vez más apuestan por la exclusión bancaria tanto territorial, con el cierre de oficinas con más intensidad fuera de las ciudades, como social discriminando cada vez más a su clientela mediante la segmentación que efectúan de los servicios.

En 2021, seis de las siete principales entidades financieras españolas efectuaron ERE’s que afectaron a 11.084 trabajadores

Nuestras principales entidades financieras cada vez más dan un servicio distinto según el nivel de renta de sus clientes. Ya no vamos a hablar del trato que se da a las personas mayores y a los pensionistas que deben efectuar colas para después enfrentarse a un cajero automático y en el mejor de los casos ser atendidos presencialmente después de un tiempo de espera. Las entidades cada vez más segmentan sus clientes y hasta establecen oficinas para cada tipo.

Así hay entidades que dan un servicio personalizado a los que consideran mejores clientes con patrimonios cercanos al millón de euros que son atendidos por gestores personales de primer nivel con buena preparación, presencia y atención que normalmente atienden y asesoran de forma muy profesionalizada a este tipo de clientela.

Para clientes medianos con patrimonios entre cuatrocientos y quinientos mil euros se establecen oficinas especialesdonde sólo se atiende a este tipo de clientes con atención de personal con un nivel de preparación medio pero que con visita personal concertada acostumbra a poder resolver el problema de la clientela.

Nuestras principales entidades financieras cada vez más dan un servicio distinto según el nivel de renta de sus clientes

Por último se establecen las oficinas normales para el resto de la clientela. Oficinas donde si quieres ser atendido debes concertar cita previa o estar dispuesto a esperar a que se dignen atenderte cuando lo permitan las visitas de los clientes concertados. Por cierto en muchos casos los intentos de concertar visita, sea a través de llamada telefónica o a través del mail correspondiente, pueden eternizarse al no lograr conectar con la propia oficina o no recibir respuesta.

Ya hemos comentado la atención a las personas de tercera edad, pensionistas en su mayoría y sin grandes patrimonios que deben hacer cola para poder ser atendido a través de los cajeros para hacer las operaciones más frecuentes de reintegros de efectivo, pues ya es muy normal la no existencia de servicio de caja en muchas de las oficinas bancarias y en las que lo tienen que se debe pagar una comisión si se requiere dicho servicio. Hay que tener en cuenta que la interlocución con los cajeros automáticos no es precisamente fácil para aquellos que no están en edad de aprender a manejar las nuevas tecnologías. 

No hay duda que la calidad del servicio bancario para el conjunto de la población ha venido deteriorándose en la última década en nuestro país. Parece como si las entidades financieras dieran por supuesto que toda la sociedad tiene un alto conocimiento de las nuevas tecnologías para utilizar los servicios bancarios on-line que les permita eliminar la atención personal y por tanto reducir sus plantillas. Y por otra parte el hecho de que hasta el mínimo servicio debe tener un coste para el cliente que permita incrementar los beneficios dando valor a la acción y a la retribución al accionista, único objetivo de unas direcciones que a la vez incrementan de forma notable sus retribuciones millonarias.

No hay duda que la calidad del servicio bancario para el conjunto de la población ha venido deteriorándose en la última década en nuestro país

Así las empresas financieras tienen unos beneficiarios directivos y accionistas y unos perdedores clientes y trabajadores financieros.

Es importante como el carácter avaricioso de los dirigentes de las entidades financieras llega a extremos inadmisibles y más en momentos como los actuales. En los últimos años bajo la existencia de bajos tipos de interés las entidades suprimieron por esa razón la retribución al pasivo de sus clientes, las cuentas de ahorro no daban interés y desaparecieron las cuentas a plazo anual que eran el ahorro popular más generalizado. Ahora la subida de los tipos de interés por parte de los Bancos centrales ha comportado un incremento de los intereses a la clientela en sus créditos, solo cabe analizar la subida de los intereses de los créditos hipotecarios, pero sorprendentemente no se les ha ocurrido volver a retribuir las cuentas de pasivo de los pequeños ahorradores sin dar ninguna razón.

Las Vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz ya denunciaron con críticas públicas a los grandes “bonus” de los directivos bancarios. Pero nadie, comenzando por el Banco de España parece tener nada que decir en defensa de la mayoría de los clientes no millonarios de las entidades financieras. 

Sería de justicia reducir las retribuciones de consejeros y directivos bancarios y retribuir el ahorro de los clientes bancarios.

La Banca de los ejecutivos millonarios