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sábado. 25.06.2022

Andalucía tiene más o menos el mismo peso político en España que Renania del Norte-Westfalia en Alemania. Por eso, el país esperaba con impaciencia el desenlace de las elecciones autonómicas del pasado domingo, un desenlace que ahora se considera el principio del fin del gobierno de izquierdas en Madrid.

El resultado: el partido de derechas PP aumentó en más del doble su número de diputados, pasando de 26 a 58 desde las últimas elecciones de 2018, el partido Vox de la extrema derecha subió de 12 a 14 escaños, el partido socialista PSOE -antes el más fuerte- cayó de 33 a 30, los dos sucesores de la alianza de izquierdas Adelante Andalucía de las últimas elecciones llegaron a sumar 7 escaños tras los 17 de hace cuatro años, y el partido liberal de derechas, antes con 21 escaños, desapareció por completo del parlamento andaluz.

Las elecciones también permiten -a escala regional- echar un vistazo al estado de la izquierda española y a las posibilidades del proyecto de Yolanda Díaz de un movimiento transversal de izquierda en España, más allá de la actual alianza "Unidas Podemos", que aspira a una mayoría en las próximas elecciones generales. La historia que llevó a la escisión y al declive de la alianza "Adelante Andalucía" pueden servir de ejemplo.

El proyecto político se remonta a 2018, cuando se acercaban las últimas elecciones autonómicas. La idea era una amplia alianza, de grupos de izquierda, ecologistas, feministas y "nacionalistas andaluces", cristalizada en torno a partidos como "Podemos Andalucía" e "Izquierda Unida Los Verdes - Convocatoria por Andalucía".

Más tarde, se sumaron grupos nacionalistas andaluces como "Izquierda Andalucista" y "Primavera Andaluza" y, finalmente, como rezagados, "Andalucía Anticapitalista". Lo que unió a la alianza fue una oposición frontal al PSOE, "Partido Socialista Obrero Español", que había estado en el poder durante casi 40 años.

A pesar de su caótico nacimiento, el proyecto político logró presentarse a las elecciones de diciembre de 2018 y obtuvo 17 de los 109 escaños del Parlamento andaluz, con Teresa Rodríguez como primera candidata. 

El fondo de la resistencia. El partido Podemos, más centralista, se opuso al plan de Rodríguez de que Adelante Andalucía concurriera también a las elecciones generales de noviembre de 2018. La desintegración de la alianza estaba así preprogramada.

A principios de 2020, Rodríguez comenzó a convertir la alianza electoral „Adelante Andalucía“ en un partido y al mismo tiempo abandonó su militancia en  Podemos. Sus anteriores socios de alianza, en primer lugar "Izquierda Unida" (IU), impugnaron esta fundación de un nuevo partido ante las autoridades competentes, porque veían en ella la usurpación de la marca "Adelante Andalucía", que era el nombre de la alianza.

Como represalia los dirigentes de "Andalucía Anticapitalista" acusaron entonces a IU de servirse de los fondos económicos de la alianza. Fin de la historia: En octubre de 2020, los compañeros pidieron la expulsión de 9 de los 17 diputados que formaban el grupo parlamentario "Adelante Andalucía", inculpándoles de "transfugismo". Teresa Rodríguez, portavoz de este grupo parlamentario, se encontró entre los expulsados.

El parlamento andaluz finalmente aprobó la expulsión por mayoría, con los votos del partido Vox de extrema derecha. Seis meses después, el resto del grupo cambió su nombre: "Adelante Andalucía" se convirtió en "Unidas Podemos por Andalucía".

Este cambio liberó el nombre "Adelante Andalucía" para una refundación de la alianza electoral de Teresa Rodríguez. Poco después, otros dos de los 8 diputados restantes del grupo parlamentario original desertaron a la refundación "Adelante Andalucía". De este modo, quedaron 6 de los 17 miembros originales del grupo en el momento de las elecciones que acaban de celebrarse.

Al menos estos "escombros" de la antigua alianza de izquierdas habían conseguido formar a tiempo una nueva alianza electoral llamada "Por Andalucía". Miembros: Izquierda Unida, Más País (escisión de Podemos), los "Verdes de Andalucía" e "Iniciativa del Pueblo Andaluz". Podemos preentó tarde la documentación para solicitar la adhesión a esta alianza y, por tanto, sólo podía apoyarla en la campaña electoral desde fuera.

Así que al final, en lugar de una alianza de izquierdas, hubo dos en estas elecciones. ¡Los pobres simpatizantes potenciales entre los andaluces el pasado domingo tuvieron que orientarse en este caos de "alianzas de izquierdas"! El resultado se puede comprobar el día de hoy (véase arriba): la presencia de lo que pretendía ser una alternativa "auténticamente de izquierdas" al partido socialdemócrata PSOE en el nuevo parlamento andaluz se ha reducido a menos de la mitad, y el sueño de Yolanda Días de un nuevo gobierno „decente“ resultó ser una alucinación.

Lo primero a lo que los grupos afectados han atribuido el desastre era la baja cuota de participación en las elecciones. Y eso que esta cifra ha aumentado ligeramente en un 2% desde los últimos comicios. Autocrítica cero. „Auténtica“ sí que es esta "izquierda española“. Una auténtica miseria.

Victoria del PP, aumento de VOX y la miseria de la izquierda española