LA FISCALÍA MANTIENE QUE NO HUBO TRAMA

Ana Cueto, víctima de los bebés robados: "Nos toman por tontos"

Ana Cueto, víctima de los robos de bebés y presidenta de AVIDNA afirma que no hay voluntad política por esclarecer los casos denunciados.

Ana Cueto. (Pantallazo de una entrevista en TVE)
Ana Cueto. (Pantallazo de una entrevista en TVE)

La Fiscalía mantiene que no hubo trama organizada en los casos de bebés robados

Exhumaciones sin restos cadavéricos, algunas incluso sin ataúd. Bebés encontrados con edades muy superiores a un neonato. Registros de nacimiento con fechas de hasta dos años antes del alumbramiento real. Ausencia de registros en las parroquias, cementerios donde no están enterrados los bebés desaparecidos…

Si algo está claro en los casos de bebés robados es que queda mucho por investigar, mucho por esclarecer. Más de una década después de que empezaran a conocerse testimonios públicos de las víctimas en los medios de comunicación, las instituciones siguen sin dar una respuesta y lo que es peor: dan por archivados los casos. Así lo ha hecho la Fiscalía General del Estado que ya en 2013 dio por zanjado el asunto afirmando que no existió una trama organizada ni por tanto delito de desaparición forzada infantil. (*nota abajo de página).

Ana Cueto perdió a su hijo en 1981 en Cádiz. Le dijeron que había nacido con vueltas de cordón, pero ella lo niega. “A mí no me dijeron nada, se lo dijeron a mi exmarido que el niño venía con vueltas de cordón. Pues mira, es imposible, porque yo estaba presente y no dejé que me durmieran, el niño no venía con vueltas de cordón, no me dieron ningún tipo de explicación, de hecho, no te hablaban, no te dirigían la palabra”, nos cuenta esta víctima en conversación con Nuevatribuna.es.

LA FISCALÍA DA POR ZANJADO EL ASUNTO

Hablan del robo de bebés recién nacidos como si fuera un robo de carteras

Ana acude este martes al Senado, junto a otras víctimas para volver a denunciar una vez más la inacción de las instituciones, las manipulaciones, la desinformación, la perversión del lenguaje utilizado al hablar de estos casos. Presidenta de AVIDNA (Asociación de Víctimas contra la Impunidad de las Desapariciones Infantiles en todo el Ámbito Nacional), lleva años sorteando las intrincadas vías burocráticas, en España, en Europa. El colectivo, asistido por el letrado Miguel Ángel Rodríguez Arias, experto en Derecho Penal Internacional, lleva presentadas varias iniciativas en parlamentos regionales. La primera gran batalla ganada fue en Canarias, donde la Cámara autonómica ha aprobado una ILP sobre este asunto. Las víctimas también han llevado el caso a Europa. Una delegación del Parlamento Europeo visitó la semana pasada nuestro país para entrevistarse con la Fiscalía y con representantes de la Conferencia Episcopal y en breve se conocerán sus conclusiones.

Los casos de los bebés robados en España se extienden desde el franquismo hasta bien entrados los años 90. “En 2013, la Fiscalía deja zanjados los casos y resuelve, con una serie de sentencias que no ha habido trama”, afirma Ana Cueto que nos extracta algunos de los párrafos de la memoria de la Fiscalía bajo el epígrafe de “otras cuestiones de interés”. La Fiscalía señala que “parece descartada la existencia de una trama organizada de alcance nacional que tuviera por objeto la sustracción y venta de bebes”. “Hablan del robo de bebés recién nacidos como si fuera un robo de carteras”, denuncia Ana.

La desaparición de restos: "una extraña cualidad"

En esa misma memoria, la Fiscalía también hace suyo un informe solicitado por la Fiscalía de Guipúzcoa al Instituto Nacional de Toxicología para saber cuál es la razón por la que en las exhumaciones no se encuentran restos cadavéricos. Dicho informe ha sido solicitado por las víctimas para poder cotejarlo con otros organismos internacionales, pero aún no han recibido respuesta, siguen sin poder acceder al estudio. En el mismo se señala que “es posible que el paso del tiempo de lugar a una completa destrucción o desaparición de los restos cadavéricos de los neonatos”, e incluso se apunta el caso de unos restos óseos encontrados de tan solo 2 milímetros. “Tú imagínate que un informe técnico diga que 2 mm podrían pertenecer a un neonato, podrían pertenecer a un bicho”, apunta Ana.

“Si no aparecen niños, más que indicios serían pruebas irrefutables de que ha habido robo. El informe zanja el tema asegurando que, en determinadas condiciones de composición, de climatología, es posible, con el paso del tiempo, la completa destrucción o desaparición de los restos cadavéricos de los neonatos, esto es literal. Dicho de otra manera, el Instituto Nacional de Toxicología admite la posibilidad que, transcurrido un largo lapso de tiempo, el cadáver de un niño recién nacido pueda destruirse completamente sin dejar rastros perceptibles. No están tomando por tontos. Esto aleja la existencia de un delito, el único criterio es el archivo de los casos”, explica Ana Cueto que insiste en la necesidad de que otro organismo internacional competente pueda contrastar la información vertida en el informe “sobre la extraña cualidad” de la desaparición de restos.

bebes robados

PERVERSIÓN DEL LENGUAJE

Entre las cosas más cariñosas que yo he oído es que las víctimas hemos respondido a una histeria colectiva

Y luego está lo que Ana denuncia como “perversión del lenguaje”, cuando la Fiscalía anota ‘otras cuestiones de interés’ o cuando hablan solo de fosas: “Los niños no los enterraban en una fosa, en todos los casos nuestros de la memoria de la Fiscalía solo emplean la palabra fosas, no emplean para nada la palabra sepultura. A esos niños no se les tiraba en una zanja. Yo, por ejemplo, pagué un nicho y luego me lo pusieron en una sepultura, pero en una sepultura, no en una fosa”. En la mayoría de las ocasiones, la Fiscalía circunscribe estos casos en madres solteras, en situaciones de precariedad económica, se habla de “casos aislados” y eso “es falso”, subraya Ana, “le ocurría a muchísima gente, miles de personas. Entre las cosas más cariñosas que yo he oído es que las víctimas hemos respondido a una histeria colectiva de los medios de comunicación”. Y luego está la Iglesia, que sigue negando el acceso a los archivos o parroquias donde ni siquiera figuran las anotaciones en el libro de exequias. “No es que se hayan destruido pruebas -dice Ana- con no crearlas… ¿qué iban a registrar?”.

“La situación es de injusticia total, lamentable, se están archivando todos los casos, los están metiendo en un cajón, no tienen voluntad política de resolverlos, pero no van a tener más remedio, esto es una huida hacia adelante. Evidentemente, muchas familias, muchas madres, nos quedaremos por el camino, pero al final tendrán que resolver”, confía esta víctima que lleva 7 años intentando hacer oír su voz y la de resto de víctimas.


*Lectura recomendada al efecto: entrevista a Miguel Ángel Rodríguez Arias, experto en Derecho Penal Internacional

Más información sobre el caso de Ana Cueto, entrevista en TVE