sábado 11.07.2020

Monos con navajas

La querencia por las armas de los líderes de VOX es un hecho que no escapa a nadie.

El avance de la extrema derecha en la Unión Europea confirma lo que en octubre de 2018 expuso con preocupación Europol en la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo. Según la Oficina Europea de Policía, el reclutamiento de personal del ejército y de integrantes de servicios de seguridad pretende incrementar el acceso a las armas. Con el fin de desarrollar sus habilidades físicas y de combate, “los miembros de grupos de extrema derecha están ganando el apoyo de militares y de seguridad con el objetivo de aprender de su experiencia en el área de vigilancia y combate”.

La actividad de la extrema derecha ha ido incrementándose en la última década. Internet es una herramienta mediante la cual los más radicalizados exponen sus ideas y métodos para combatir lo que llaman “el gran reemplazo”, una supuesta inversión de las mayorías, el desplazamiento de la población local y el vuelco en la composición étnica de la población. El odio racial, naturalizado en el discurso de líderes de derecha de Francia, Italia, Alemania y España, es el motor que impulsa y convoca a miles de simpatizantes de una causa que solo encuentra justificación en el desquicio y la paranoia. El común denominador de los foros en los que actúan los extremistas es la ira contra una supuesta invasión que amenaza con destruir los valores y las costumbres europeas.

VOX es un eslabón de la cadena de odio que crece a pasos agigantados en la Unión Europea y que preocupa y mantiene en alarma a los miembros de inteligencia de Europol

El ejemplo más cercano de la acción organizada de la ultraderecha es el de la propia España. Durante las últimas elecciones, el desplome del Partido Popular -hasta entonces hegemónico entre el Ejército y la Guardia Civil-  produjo que gran parte de su electorado virara hacia VOX y Ciudadanos. Los militares apostaron por un gobierno dirigido por Santiago Abascal, líder del partido que en poco tiempo logró colocar a cuatro altos mandos del ejército español para ocupar cargos en Alicante, Cádiz y Castellón.

La querencia por las armas de los líderes de VOX es un hecho que no escapa a nadie. Las imágenes de Ortega Smith disparando armas de guerra contra imaginarios yihadistas se viralizaron hace tan solo unas semanas atrás. "Este es un hijo de puta del Daesh que había que cargárselo", dice el Secretario general de VOX en un claro mensaje destinado a propagarse en los sitios y foros de encuentro de la ultraderecha europea, cuya ira contra fantasmas crece a diario.

VOX es un eslabón de la cadena de odio que crece a pasos agigantados en la Unión Europea y que preocupa y mantiene en alarma a los miembros de inteligencia de Europol. Lo más preocupante, en el caso español, es la versión edulcorada que los medios de comunicación presentan a la hora de referirse al partido que irrumpió en la política nacional con un discurso que retrotrae a las épocas más oscuras de España y de Europa. La avanzada de un partido negacionista de los crímenes del franquismo y a su vez referente de quienes pretenden instaurar un peligroso modelo de país, ha dejado ya de ser una simple alerta. A la peligrosidad de la ultraderecha europea se le suma la complicidad de los medios de comunicación que frivolizan respecto del verdadero motor que impulsa a estos monos con navajas a pretender el poder.    

Monos con navajas