miércoles. 21.02.2024

Llevamos dos años con una inflación terrible en el precio de los alimentos, los datos son dramáticos y cuando parece que la inflación está en plena bajada, los precios de los alimentos se resisten. Incluso, vemos como en realidad el precio en origen de alimentos frescos como verduras, carnes y frutas están bajando, así como los insumos para el cultivo, fertilizantes, semillas, etc…  Cerramos el mes de octubre en un aumento del 10 %, y recuerden que, para la gran mayoría de las familias, la alimentación es la parte mayor de nuestro gasto mensual, por tanto, no es igual subir el precio y margen de los relojes que el del arroz y el aceite.

Parece que nadie sabe qué hacer cuando de la alimentación se trata, o bueno igual si lo saben, pero no lo quieren hacer. Cada vez parece más claro después de dos años de excusas: primero fue la subida de los combustibles, luego la guerra de Ucrania, y finalmente lo que queda es lo que el propio Banco Central Europeo ha reconocido que no es otro, que la razón que explica la inflación son los exorbitantes beneficios y margen de las grandes empresas alimentarias y de distribución. 

La razón que explica la inflación son los exorbitantes beneficios y margen de las grandes empresas alimentarias y de distribución

Algunos datos, miren, los márgenes de las distribuidoras aumentaron de forma continuada. Según el estudio Distribución Alimentaria-Mercado Ibérico publicado recientemente por el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA, las ventas del sector se elevarán este año hasta los 133.150 millones de euros, lo que supone un incremento del 7,3 % en comparación con los 124.000 millones que ingresaron en 2022. Este aumento de la facturación es una consecuencia directa de la subida de los precios aplicada para afrontar el ascenso de los costes, tal y como apunta el estudio.

Y si hablamos de la industria alimentaria, pues ahí tienen los datos, la gran mayoría de grandes fabricantes aumentaron sus ingresos y beneficios durante el 2022 y lo que llevamos del 2023.

¿Y esta transferencia o sangría de rentas de las familias al bolsillo de los accionistas de estas grandes empresas parará el 2024?

Pues si nadie hace nada, todo indica que los precios altos continuarán atendiendo a las propias declaraciones del sector. 

Necesitamos ya una intervención en los precios y márgenes de los alimentos básicos, necesitamos parar esta absoluta obscenidad

De hecho, la propia consultora S&P reconoce que, si bien otros sectores no incrementarán márgenes debido a la situación económica, subida de tipos de interés etc.., el sector alimentario si lo hará, “la mayoría intentará trasladar la mayor parte de los costes de sus productos a los clientes sin que afecte significativamente a sus ingresos en 2024 y 2025” todo esto a pesar de su evidente agotamiento.

¿Saben por qué lo pueden hacer? Porque tenemos que comer, no nos queda otra y ellos lo saben.

Frente a este ataque del oligopolio alimentario contra nuestro derecho a alimentación seguimos esperando la intervención del gobierno. Alguna cosa distinta a lo declarado por el Ministro de Agricultura Luis Planas en el mes de junio, cuando en una jornada delante del sector alimentario empresarial afirmó que los márgenes de los distribuidores “no son abusivos ni llovidos del cielo”

Necesitamos ya una intervención en los precios y márgenes de los alimentos básicos, necesitamos parar esta absoluta obscenidad.


Javier Guzmán | Director de Justicia Alimentaria

El cuento de la inflación alimentaria, paremos esta obscenidad