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martes 24/5/22
Fukushima
Fukushima sigue siendo una amenaza a pesar de los años transcurridos del accidente en marzo de 2011

Los elemento radiactivos son elementos químicos cuyo núcleo es inestable, de forma que se desintegran, y al desintegrarse emiten energía dando lugar a otros elementos químicos (isótopos). El Uranio es un elemento radiactivo natural que se encuentra distibuído por nuestro planeta. Tarda miles de millones de años en reducirse a la mitad (Semivida de 4500 millones de años) , y otros tantos miles de millones de años en reducirse de nuevo a la mitad, y así sucesivamente. El Uraneuropaio que existe actualmente es parte del que existía cuando se originó la tierra, y los isótopos que se forman al desintegrarse el uranio son el Polonio y el Radio,  que también forman parte de la naturaleza.

Marie Curie, única mujer en conseguir dos premios Nobel en distintas especialidades, descubrió la radiactividad natural y la utilizó con fines médicos, en el diagnóstico radiológico de los soldados heridos durante la 1ª Guerra Mundial e iniciando el tratamiento del cáncer con isótopos radiactivos. Como su vida, su muerte también estuvo relacionada con los efectos adversos de los elementos radiactivos con los que trabajaba

 Su hija, Irene Curie, crea junto a su marido el primer isótopo radiactivo artificial, un avance en el diagnóstico y tratamiento médicos, pero también en el desarrollo de las centrales nucleares y de la bomba atómica.

Los isótopos radiactivos artificiales se forman al bombardear los átomos de uranio con neutrones. Este se hace más inestable y se desintegra, con capacidad para desencadenar una reacción en cadena (fisión nuclear), liberando gran cantidad de energía y radiactividad, a un ritmo relativamente controlado (central nuclear) o descontrolado (accidentes nucleares, armas nucleares).

La composición, y estabilidad de estos isótopos altamente radiactivos (residuos nucleares) es impredecible y producto del azar, y pueden permanecer cientos e incluso miles de años en la naturaleza, contaminando el aire que respiramos, el agua que bebemos y la comida que ingerimos, durante infinidad de generaciones

Efectos perjudiciales de la radiactividad

La propia FDA reconoce que la información sobre los efectos de la radiación es escasa o poco accesible. A pesar -del aumento descontrolado e inadecuado de la radiación por causas médicas y del incremento de las tasas de cáncer entre los trabajadores de las centrales nucleares, del personal de aviación, de profesionales médicos y de pacientes altamente expuestos -de la lluvia ácida generada por los más de 2000 ensayos nucleares realizados en el mundo -y de las consecuencias de las catástrofes nucleares de Chernobyl (1986) y de Fukushima (2011), la mayoría de los estudios publicados únicamente se basan en los efectos de la radiactividad sobre los supervivientes de la bomba atómica de Hiroshima (1945)

Existen muchos episodios que indican la falta de transparencia en la gestión, tanto de los equipos médicos que utilizan radiación ionizante como del material nuclear y los residuos radiactivos de las centrales nucleares, demasiadas veces en manos privadas o con graves conflictos de intereses. Este oscurantismo se acrecentó tras las catástrofes nucleares de Chernobyl y también en Fukushima, donde la tardanza en utilizar el agua del mar para enfriar el núcleo, tratando de salvar una central obsoleta que aún suponía un excelente negocio, permitió que se iniciara la fisión nuclear, generando toneladas de aguas radiactivas, cada año durante no se sabe cuanto tiempo, en una fuente inagotable de contaminación marina

A pesar de las graves consecuencias para la vida en una amplio y fructífero territorio de Japón (el cáncer de tiroides en niños ya se ha multiplicado por veinte), Mariano Rajoy y el director del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), denunciado por Greenpeace por expulsar de sus cargos a directivos no acordes con su política permisiva, acudieron a Japón a “tranquilizar” a la población.

Radiación ambiental por causas médicas

Esta falta de transparencia informativa trata por un lado de minimizar los efectos de la radiación por causas médicas, donde muchos pacientes son sometidos, en la sanidad pública y sobre todo en la sanidad privada, a excesivos controles prescindibles, con alta variabilidad dosimétrica y con consentimientos “poco” informados.

En el año 2006 la dosis de radiación por causas médicas en EEUU se había multiplicado por 7 en comparación con principios de los ochenta, y crece a un 10% anual. Estudios realizados concluyeron que muchas de estas exploraciones eran innecesarias y solo buscaban el beneficio empresarial.

Actualmente y por término medio, la radiación global de fondo se ha duplicado en solo unas décadas,  debido esencialmente a la contaminación ambiental de las exploraciones de TAC, PET-TAC y Radioterapia, superando a todas las otras fuentes juntas. Las empresas tecnológicas pretenden abrir grandes mercados de tecnología sanitaria en los países emergentes, especialmente en China y la India, con graves consecuencias en el futuro inmediato, especialmente para los niños, de seguir en esta tesitura

Este incremento desmesurado de las exploraciones radiológicas y de la innovación tecnológica no siempren lleva aparejada la mejora de la salud y de la calidad de vida de la población. Por el contrario, los datos sobre salud de la OCDE de 2019 (antes de la pandemia Covid), indican un restroceso en la esperanza de vida de la población mundial, más evidente en los países de altos recursos y con mayores innovaciones médicas, probablemente por una medicina basada en el diagnóstico tecnológico y no en la mejora de la alimentación y de la calidad de vida

En diciembre de 2011 se reunieron en Washington expertos de todo el mundo para encontrar la mejor manera de disminuir las dosis de radiación por causas médicas. Los ponentes, consideraron que “es esencial la colaboración mundial ya que el problema es de tal calibre que ningún país puede resolverlo por sí solo”. Dos años después se publica una directiva Europea para disminuir los riesgos de las radiaciones ionizantes, de obligado cumplimiento en España desde 2019, pero con implantación muy limitada en España y a nivel mundial en 2022

Otro objetivo de este oscurantismo  es impedir el crecimiento de la oposición a la energía nuclear, que ahora pretenden blanquear e incluso integrar dentro de las energías verdes, como si no estuviese absolutamente comprobado que la radiactividad es dañina para la vida humana y para el planeta, por los siglos de los siglos, y debe reducirse todo lo posible.

En este contexto, y sin tener en cuenta otras muchas razones, los coqueteos con una tercera guerra “nuclear” por parte de dirigentes o medios de comunicación insensatos, sino genocidas, son de todo punto inadmisibles y de un desprecio absoluto por la vida humana y por la naturaleza.

El blanqueamiento de la energía nuclear