martes. 05.03.2024
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El tapiz al que hace referencia la ARMH, arriba a la izquierda.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha pedido al Gobierno que sancione el enaltecimiento al franquismo que se llevó a cabo en la última jura de bandera de la Academia Militar de Zaragoza en la que participó la princesa Leonor.

En la ceremonia, en la que participaron 492 cadetes, se exhibió un tapiz en el que puede leerse '2ª Época 20 Febrero 1927 General Franco'. “Un homenaje a un dictador que ofende a sus víctimas y atenta contra la legislación que sanciona la exhibición en edificios públicos de elementos contrarios a la memoria democrática”, denuncia el colectivo.

La ARMH ha presentado una reclamación ante la Secretaría de Estado de Memoria Democrática para que sancione la presencia de ese tapiz que reconoce honores a Francisco Franco como fundador de la Academia.

“Nadie imagina una placa en un colegio que recuerde que allí estudió un terrorista; que un colegio de Austria presuma de que en sus aulas se formó Adolf Hitler y se ponga la excusa de que estudió antes de que fuera responsable del Holocausto. Tampoco vemos en el Teatro Campoamor donde se celebra la entrega de galardones de los premios Princesa de Asturias un estandarte que rinda homenaje al fundador del teatro”, ha asegurado el presidente de la ARMH, Emilio Silva.

La asociación ha presentado un escrito de denuncia ante la Secretaría de Estado de Memoria Democrática donde expone que: 

“durante la celebración de la jura de bandera de 491 cadetes en la Academia Militar Zaragoza, entre los que se encontraba Leonor de Borbón Ortiz, pudo verse un tapiz que rinde homenaje al dictador Francisco Franco como fundador de la misma. Los responsables de la Academia y los responsables de protocolo de la Casa Real, que supervisan y participan en el diseño de esos actos consintieron ese homenaje al dictador que encabezó un golpe de Estado en 1936 y responsable del asesinato de al menos 114.226 civiles republicanos la mayoría de los cuales continúan hoy desaparecidos en cunetas y caminos”.

El colectivo recuerda que el punto 1 del artículo 35 de la Ley de Memoria Democrática explica que:

"se consideran elementos contrarios a la memoria democrática las edificaciones, construcciones, escudos, insignias, placas y cualesquiera otros elementos u objetos adosados a edificios públicos o situados en la vía pública en los que se realicen menciones conmemorativas en exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar y de la Dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron la dictadura, y las unidades civiles o militares de colaboración entre el régimen franquista y las potencias del eje durante la Segunda Guerra Mundial".

El mismo artículo en su punto 4 añade que:

"cuando los elementos contrarios a la memoria democrática estén ubicados o colocados en edificios de carácter público, las instituciones o personas jurídicas titulares de los mismos serán responsables de su retirada o eliminación. Carecerán de visibilidad los retratos u otras manifestaciones artísticas de militares y ministros asociados a la sublevación militar o al sistema represivo de la Dictadura. A tal efecto, no podrán mostrarse en lugares representativos y, en particular, despachos u otras estancias de altos cargos, espacios comunes de uso, ni en áreas de acceso al público".

Para Silva “se trata de un acto consciente, de una vulneración de la ley del reconocimiento a un genocida que alcanzó el poder mediante la violencia y el terror, el saqueo, miles de asesinatos y desapariciones y cuarenta años sin libertades ni elecciones y por esa razón no merece ni el más mínimo reconocimiento por parte del ejército de un país democrático que debería rechazarlo públicamente”.

Por ello, la asociación solicita que se sancione a los responsables de la Academia y al jefe de protocolo de la Casa Real “por haber propuesto o consentido la exhibición de un tapiz que es un reconocimiento al golpista y dictador Francisco Franco que además de vulnerar la legislación en materia de memoria atenta contra la dignidad de las víctimas del franquismo al reconocer en un espacio público al responsable de terribles e incontables violaciones de derechos humanos”.

El tapiz de Franco que lució en la jura de bandera de la princesa Leonor