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miércoles. 29.06.2022
CARTEL CONTRA ABORTO

JOSÉ BUJALANCE | Ir a dar por culo a mujeres que, libremente, deciden abortar es de enfermos. Hablan de libertad, libre albedrío, pero señalan y persiguen a quienes hacen valer la facultad de elegir, ya sea en materia sexual o reproductiva. Son peligrosos, porque transgreden valores fundamentales de la sociedad democrática liberal.

Algunas corporaciones municipales, avergüenzan y mucho, siendo colaboradores en otra campaña más de discriminación a la mujer, de totalitarismo, de radicalismo religioso. Hay ayuntamientos que consienten la publicidad de pronunciamientos puritanos, de una mentalidad medieval, en las marquesinas de un servicio público, un anacronismo derivado del nacionalcatolicismo (fascismo catolicista).

La Iglesia Católica considera que el sexo es aceptable siempre y cuando se dé dentro del matrimonio y exclusivamente con fines reproductivos, al tiempo que descarta investigar activamente los casos de pederastia, a pesar de los indicios que indican que es uno de los lugares donde más abusos sexuales sobre menores se producen... Parece que quieran esconder otra vez su problemilla con la sodomía señalando a la mujer.

La iglesia siempre ha culpado a las mujeres de sus males, para así no tener que hacer la menor autocritica de sus planteamientos. A lo largo de su historia, la corrupción y la moralidad han estado presentes. Las orgías y fiestas con prostitutas han sido elemento frecuente dentro del Vaticano. Un Vaticano, dirigido por hombres que, muchas veces no olvidan su pasión sexual. Hay muchos Papas que fueron homosexuales, hijos de sacerdotes que llegaron a Papas e incluso hijos de Papas que también llegaron a la máxima institución de la iglesia. Nos encontramos en la larga lista de Papas a fetichistas, proxenetas, pederastas, masoquistas y sádicos.

Mientras el presidente de Francia propone que el derecho al aborto quede mejor protegido mediante su inclusión en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, a la derecha española, ajena al Estado de Derecho, no le consta y no recuerda que el pensamiento tradicional católico quedó rezagado en varios campos y, entre ellos, la medicina y la sexualidad: la vacuna contra la viruela fue prohibida porque "ofendía a Dios" y con el mismo argumento fueron rechazados, al principio, los trasplantes de órganos y las muestras de semen para análisis. Mucho cuidado con las sectas pertenecientes a la Iglesia católica que funcionan como grupos de presión social y político, son peligrosas e inclinadas al poder y al dinero.

Sectas peligrosas