miércoles 8/12/21
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El liderazgo es un concepto resbaladizo que se aplica a una amplia variedad de actividades humanas; su significado siempre ha generado polémica. El liderazgo político se ha entendido como uno de los fenómenos más genuinos del comportamiento político y social; liderazgo político comprendido como proceso compuesto por elementos tales como la vida del líder, el grupo de seguidores, el pensamiento, la agenda y su acción política.

El término liderazgo ha sido empleado frecuentemente por las Ciencias Sociales. En primer lugar, dándole el valor de un rasgo o cualidad atribuible a una persona (lo importante es delimitar y observar el conjunto de rasgos específicos, innatos o adquiridos). En segundo lugar, como atributo situacional o de la contingencia (en relación con la posición que ocupa el líder y la circunstancia en la que se ve obligado a desenvolverse) y, por último, como calidad del comportamiento (desde la perspectiva conductista, se considera que es posible delimitar la existencia de prácticas concretas de liderazgo), para algunos teóricos el liderazgo es concebible como un fenómeno conductual de creatividad a través del cual determinadas personas en interacción con otras de similar potencial se comprometen en iniciativas de relevancia social.

La personalidad del líder político, como conjunto de cualidades que lo distinguen de otros individuos, influye en el tipo de relaciones de éste con los potenciales miembros de su ámbito de influencia, como seguidores, ciudadanos o medios de comunicación y, a su vez, en el tipo de comportamiento político que adopta.

Eskibel, experto en psicología política, identifica seis tipos de personalidad política: El Autoritario, que valora la dureza, la resistencia y la agresividad política. El Narcisista, busca ser el centro de atención. Es seductor, convincente y carismático. El Manipulador, es frío, calculador y tiene escasos reparos éticos, es maquiavélico. Para él el fin justifica los medios. El Obsesivo, trabaja duro, es minucioso y preciso. Se mantiene siempre dentro de sus parámetros éticos. El Paranoide, es reservado, desconfiado y siempre atento a los posibles significados ocultos en las palabras o acciones de los demás y con frecuencia cree que otros forman alianzas en su contra. El Totalitario, es una personalidad que demanda por parte de sus subordinados obediencia absoluta. Tiene rasgos de fanatismo y obliga a un culto personal, estando convencido de su infalibilidad.

Esta reflexión del Papa Francisco, es un compendio de sociología política: ”Lo que estamos llamados a respetar en cada persona es ante todo su vida, su integridad física, su dignidad y los derechos que de ella derivan"

Los rasgos narcisistas, e incluso sociopáticos de muchos políticos, no suelen ser la característica más presente en los máximos dirigentes. “Hoy en día el mundo de la política gira en torno a la búsqueda de poder, en detrimento de la ideología que la caracterizaba y motivaba antaño”, aporta Isolde Broseta, psicóloga especializada en terapia cognitivo-conductual.

Muchas personas tienen ciertos rasgos psicológicos de tipo psicopático que les ayudan a salir adelante, y son buenos o malos dependiendo de la función que desempeñan, lo mismo ocurre con los rasgos narcisista, así que un actor tenga tendencia al exhibicionismo entra dentro de lo esperable y puede que lo rentabilice a nivel profesional, que este rasgo se de en un magistrado, no lo es tanto. Lo mismo ocurre con los rasgos psicopáticos o con el narcisismo de los políticos.

Para el psicólogo americano John Gartner unas elecciones siempre las gana el candidato más hipomaníaco: “las personas con la grandiosidad para creer que están destinados a liderar el mundo libre, tienen la energía necesaria para montar una campaña implacable y poseen el carisma para inspirar a millones de personas”. 

El liderazgo deja huella, todos los líderes tienden a asemejarse o a distanciarse de lideres anteriores, por esto una forma de calibrar la potencia de un liderazgo, es la capacidad de ser reflejo de nuevos liderazgos. Pero, en definitiva, la tipología de personalidades políticas es útil y descriptiva, y permite entender muchas situaciones y también orientarse en las mismas.

Por último, compartir esta reflexión del Papa Francisco, que es un compendio de sociología política: ”Lo que estamos llamados a respetar en cada persona es ante todo su vida, su integridad física, su dignidad y los derechos que de ella derivan, su reputación, su propiedad, su identidad étnica y cultural, sus ideas y sus decisiones políticas".


Psicología política (I): la corrupción

Psicología política (II): personalidad y liderazgo político