Necesitamos tu ayuda para seguir informando
Colabora con Nuevatribuna
Cuando observo y reflexiono, con detenimiento, todo lo que está ocurriendo últimamente en España y con la guerra ilegal propiciada por EEUU e Israel y todo lo que esto está provocando, con mentiras, insultos e incluso amenazas por parte de la derecha y ultraderecha más casposa, radical y ruin de nuestro país y por desgracia de algunos dirigentes importantes de instituciones europeas y mundiales con su sumisión e hipocresía, me produce preocupación, miedo y a la vez me recorre por todo mi cuerpo un escalofrío y a la vez, no puedo evitarlo, un gran temor a que vuelva a ocurrir: hechos, acciones e incluso recortes de libertades que tanto a nuestros abuelos, a nosotros mismos nos costó conseguir.
Yo sí tengo miedo a los dirigentes cobardes que son capaces con sus ineptitudes, sus egoísmos, su afán de expansionismo y su falta de autoestima, provocan hechos que el resultado es la muerte o miles de exiliados
Pero lo peor, lo que más miedo me da, es observar como una parte de la ciudadanía, pese a que esa derecha y ultra derecha no lanzan ninguna propuesta, ni de dialogo, ni para mejorar el bienestar social y la igualdad, e incluso esa misma ciudadanía observa como en sus propias carnes se les está generando un odio. Esa ciudadanía, continúa defendiendo y votando a esa derecha y ultra derecha conservadora, falaz, ruin, canallesca, xenófoba y ultracatólica y lo peor es que les da con “su voto” unas mayorías a esta innoble, absurda, rancia y casposa coalición de dirigentes del PP y VOX que lo único que les importa es su ombligo y ayudar de forma inmoral a los que más tienen. Y con respeto, quiero decir bien alto, que no puedo aceptar, ni acepto a todas aquellas personas, que, sin pararse a pensar, les dan ese apoyo, pues eso solo significa que, en el fondo, piensan y son como ellos, y eso es lo que me da miedo. Pues los dirigentes son cobardes y como tal no serán capaces de hacer nada que les pueda perjudicar, salvo encender más el fuego y el odio, pero en la ciudadanía, por desgracia, si puede haber alguien que no se conforme con llevar la mecha y encender fuego, sino que además realice un acto más peligroso y que produzca males mayores.
Yo sí tengo miedo a los dirigentes cobardes que son capaces con sus ineptitudes, sus egoísmos, su afán de expansionismo y su falta de autoestima, provocan hechos que el resultado es la muerte, miles de exiliados, mutilados, y lo peor más desgracias y falta de libertades. Dirigentes como Trump, Netanyahu, Abascal, Ayuso, Feijoo, Tellado, Aznar, Putin, Orban, etc, sí que me dan miedo, pues por un lado no solo no saben medir sus palabras, sino que cada vez que hablan o realizan acciones, es para recortar libertades, provocar más odio y dar más dinero a los que más tienen a costa de los que menos tienen y con ello provocar más desigualdad y menos democracia. Es decir, son dictadores crueles, ruines y esto, concretamente a mi “si me da miedo”.
Yo sí tengo miedo a la hipocresía de algunos medios que son capaces de mirar a otro lado y sacar imágenes que fomentan el odio y las discrepancias ideológicas con el fin de que el objetivo de la paz y del respeto al ser humano y su libertad solo sea cuando se acerque a sus intereses personales y partidistas.
Yo sí tengo miedo cuando en vez de luchar por poner más medios económicos a la educación, pues ella es la verdadera y única arma para la igualdad, la paz y la libertad y el respeto de la dignidad de las personas, se utilizan estos medios económicos para aumentar los recursos represivos e informativos que promueven más odio y más desigualdades sociales. Yo sí tengo miedo cuando una gran mayoría de las personas, tras estos actos, les sirve para crecer en su odio, en la destrucción de la dignidad del otro ser humano y para argumentar una superioridad de unos con otros con la excusa de una falaz argumentación.
Yo sí tengo miedo cuando estos actos crueles lo único que hacen es destrozar y romper lo más importante del ser humano: su dignidad. Y la respuesta sea política y lejos del respeto al ser humano, aunque se dulcifique con palabras, argumentos, música, cuando el trasfondo para algunos haya sido "imponer" el miedo y las diferencias sociales y la fobia a otros a los que consideran diferentes. Yo sí tengo miedo a que, con la excusa de las luchas de poder religiosos, el respeto a la dignidad del ser humano se pisotee y se diluya en enfrentamientos entre seres humanos. La vida del ser humano es lo más importante: su dignidad y su respeto sus pilares. Por eso yo sí tengo miedo, porque siento que mi dignidad y mi respeto como ser humano cada vez más se está perdiendo.



